La policía australiana busca a tres sospechosos del ataque incendiario contra la sinagoga Adass Israel en Melbourne, calificado como un acto terrorista. El incendio, ocurrido antes del amanecer del viernes, destruyó gran parte del edificio, aunque no dejó heridos graves. El jefe de policía de Victoria, Shane Patton, aseguró que las investigaciones han avanzado significativamente, mientras la unidad antiterrorista se ha unido al caso.
El primer ministro Anthony Albanese condenó el ataque como una «atrocidad» y anunció la creación de un grupo especial de la policía federal contra el antisemitismo. Este equipo se enfocará en combatir amenazas y violencia hacia la comunidad judía. Por su parte, el director de inteligencia australiana aseguró que no hay indicios de futuros ataques, aunque la alerta terrorista se mantiene en nivel «probable».
