Quienes pretenden gobernar el país, a partir del 2025, deberían tomar en cuenta que la situación económica se encuentra muy deteriorada. Por los desaciertos del populismo, desde que asumió el Poder en 2006, con una deuda externa de 2.000 millones de dólares y en el momento de fugar Evo Morales a México, en 2019, nos dejó una, de aproximadamente 12.441 millones de dólares (1). Y al 31 de diciembre del 2023, bordea los 13.588,4 millones de dólares (2).
Debido, asimismo, a que el gas, principal fuente generadora de dólares, ya no arroja millonarios ingresos. “Durante los 14 años del MAS, recordemos, ingresaron al país 340.000 millones de dólares, de los que no se sabe su destino” (3). Posiblemente ese monto, tan importante, haya sido despilfarrado, por quienes nos gobernaron. Por quienes trataron de perpetuarse en el Poder, desconociendo, inclusive el resultado de un referéndum. Por los angurrientos del Poder que, en democracia, compraron conciencias, corrompieron dirigentes y favorecieron a sus seguidores.
Ningún “salvador” podrá revertir, de manera inmediata, esa situación tan complicada. Es mentira que hay opciones para solucionarla ahora mismo. No se trata de hacer milagros, sino de ser realistas, y conscientes de la coyuntura actual, que es una secuela de la tramoya e irresponsabilidad populista. Con demagogia se puede atraer a los incautos. A quienes se movilizan bajo ruines consignas. A quienes escuchan la voz de mando, de supuestos redentores de pobres, excluidos y marginados. Pero la falacia tiene patas cortas. Provoca, indudablemente, la pérdida de credibilidad en la actividad política.
Un economista, de dilatada trayectoria profesional, que gobierna Bolivia, no puede reencauzar hasta el momento la economía nacional, pese a la experiencia adquirida en anteriores regímenes populistas. De ahí que la falta de dólares en el país, tiende a desgastarlo. “La crisis por la escasez de dólares impacta en la gente, que ya siente el incremento de precios y empieza a exigir también un aumento de sus ingresos porque percibe la pérdida del poder adquisitivo de los mismos”, según entendidos en la materia (4).
Por lo tanto, son duras las críticas de opositores, a quien, en su momento, no pudo reconstruir Bolivia, cuando la Argentina y el Brasil, llenaban de billetes verdes las arcas del Estado. Es denigrado, inclusive, como “cajero”. Pese a que fue postulado y respaldado por radicales y moderados de la agrupación azul. Ahora éstos, con desfachatez, lo tildan de traidor, olvidando que con él hicieron filigrana, en materia económica, para provecho partidario.
NOTAS
(1) “Política errónea”. EL DIARIO, La Paz – Bolivia, 1 de abril de 2022.
(2) “Bolivia: deuda externa 2023”. EL DIARIO, 21 de febrero de 2024.
(3) “Un nuevo y difícil año nuevo 2021”. EL DIARIO, 3 de enero de 2021.
(4) “Crisis del dólar llega a la ciudadanía”. EL DIARIO, 25 de febrero de 2024.
