Nuestro país ha adquirido celebridad mundial como productor de coca. Recordemos que, en el pasado lejano, en los yungas de La Paz se originó ese valioso arbusto. Más tarde, en tiempos del incario y la república, nos convertimos en los primeros productores de esa hoja que para algunos es “sagrada”. Finalmente, Bolivia pasó a ser productora de cocaína y en últimos años en exportadora de enormes cantidades de esa droga para abastecer ilegalmente a gran parte del mundo.
En esa forma, obtuvimos récord en producción, comercialización e industrialización de cocaína, cuyo principal elemento químico es un poderoso estupefaciente de alto consumo que se encuentra particularmente en la coca del trópico cochabambino. Tantos records logrados hubieran sido bastantes y se pensaba que no obtendríamos otros más. Sin embargo, esos antecedentes no eran suficientes y, por tanto, sigue el afán de conseguir otras marcas. Efectivamente, ocurrió así, pues en últimas semanas, autoridades especiales descubrieron un caso que bien puede convertirse para nuestra nación en un nuevo récord.
Este “triunfo” tiene que ver con una Miss Bolivia Mundo, que fue detenida por tráfico de armas una primera vez, mereciendo la determinación de arresto domiciliario, pero ahora ha vuelto a caer en manos de autoridades policiales al ser acusada, en un segundo proceso, por tráfico de sustancias controladas, es decir que estaba involucrada con el lucrativo negocio del traslado de cocaína a países extranjeros, naturalmente logrando beneficios que no puede obtener solo como reina de belleza.
En esa forma, como ningún otro país, ahora el nuestro tiene una reina de belleza que puede ser motivo de “envidia” de otras candidatas a ese título, que se limitan a exhibir sus encantos en concursos nacionales y extranjeros.
En todos los países del orbe, se realizan concursos de belleza, en los que hermosas jóvenes ganan el título de “mises”, reinas y otros galardones, pero, precisamente en el caso boliviano, además de esos premios, la “Miss Bolivia Mundo” mencionada, al ser acusada de otro delito, como el tráfico ilegal de drogas, ha recibido como “premio” el castigo de 45 días de prisión preventiva, sentencia dictada por un juez del departamento del Beni. Por otra parte, se busca a otros sindicados por esa actividad ilegal, como el novio de la reina de belleza.
Así, Bolivia ha obtenido otra marca, gracias a una miss involucrada en el tráfico de armas y de cocaína ¡Qué récord!
