Recordemos, porque nuestros antepasados han muerto, que hija de esa batalla es la independencia de Bolivia. En Charcas la lucha por la libertad dura 15 años, esta historia jamás estudiada en toda su dimensión es una historia intensa, victoriosa y de calamidades, pero el mejor ejemplo del triunfo de la razón sobre los instintos. En abril de 1825 muere Pedro Antonio de Olañeta en “Tumusla”, víctima del regimiento de chicheños que estaba comandado por Carlos Medinaceli. Este hecho facilitó la penetración de las tropas colombianas a todo el Alto Perú, que se posesionaron del territorio sin disparar ni un tiro.
La Región de los Chichas (Tupiza, Cotagaita, Villazón y todos los pueblos del sur), en el Departamento de Potosí, Tarija y Chuquisaca, enarbolamos la bandera de la libertad. Esta idea debe propagarse por todas las provincias del sur, siempre estaremos en contra de toda forma de opresión, de toda forma de dominación, nos negamos a aprender obediencia y sumisión. Desde la Bolivia profunda, desde las provincias del sur, nosotros tenemos una mirada muy diferente de país. Este es nuestro manifiesto, nuestro sentir de muchos bolivianos, que no estamos de acuerdo con la corrupción y el narcotráfico, esta es nuestra mirada objetiva e imaginario social y colectivo de la realidad boliviana.
1.- En ningún periodo de su historia, ha vivido Bolivia una crisis tan profunda y compleja como la presente. Bolivia tiene problemas internos difíciles: El abuso de poder, la corrupción y el narcotráfico. El pueblo boliviano no está conforme con el régimen de terror y violencia imperante en el país. Ha llegado el momento de destruir la improvisación y la ineficacia gubernamental. Donde solo hay narcotráfico y más narcotráfico.
2.- Bolivia sigue siendo un país atrasado; no tiene unidad nacional y es un país dependiente de otros países grandes económicamente, antes de los yanquis, ahora de los rusos y chinos. El eje económico de la vida nacional son los recursos naturales, antes era el gas y el petróleo, ahora la mirada cambió hacia el litio. En teoría, el Estado Plurinacional debe representar los intereses de todos los bolivianos, pero en la práctica solo se convirtió en un Narcoestado, defensor de un solo partido político, demagógico, hegemónico y autoritario.
3.- Necesitamos una fuerte unidad nacional; significa unidad de todos los bolivianos, de todas las regiones, unidad nacional significa derrota de los enemigos internos y externos. El país está dividido y empeñado en una guerra fratricida entre hermanos de la misma sangre y tierra. La unificación en un solo bloque granítico de todos los bolivianos, es una imperiosa necesidad para destrozar a los enemigos del país. Para evitar influencias externas, para convertir en realidad nuestras aspiraciones, para movilizar a todos los bolivianos necesitamos un frente único nacional.
4.- Necesitamos conciencia nacional; frente a un plan siniestro que busca dividir Bolivia. Se ha retornado, como si estuviéramos viviendo en los mejores tiempos de la dictadura, al imperio de las listas negras y las listas de afines al partido, que tienen derecho a exigir un cargo público solamente por ser parte del instrumento político. Se recurre indiscriminadamente a la “masacre blanca”, dejando de lado la meritocracia. Con los más incapaces se pretende resolver los problemas políticos, sociales y económicos, sin darnos cuenta que esta ineptocracia instalada en el gobierno como solución, resultó peor que la enfermedad.
5.- Es el gobierno autor del desempleo; del auge de la economía informal, en un país extremadamente politizado, donde la política gubernamental se orienta hacia la total entrega de nuestros recursos naturales a empresas chinas, rusas, canadienses o cualquier empresa dispuesta a saquear nuestros recursos. Las empresas estatales, están bajo la administración de la incapacidad de servidores públicos, con tiente político, que no tienen ni mínima formación profesional para ocupar cargos de vital importancia para el país.
6.- La política corrupta, nepotista y prebendalista del MAS, nada tiene en común con los intereses nacionales. La política monetaria y la política fiscal son instrumentos de asfixia de la economía boliviana, el gobierno desea que la administración pública, sea manejada a espaldas del pueblo, sin transparencia, sin rendición de cuentas, conforme a la voluntad despótica del gobierno central. El gobierno del MAS, tiene el objetivo de explotar intensivamente los recursos naturales (litio y otros minerales), para enriquecer a una facción política en gobierno y, de esta manera, hipotecar y endeudar de manera permanente el futuro de las siguientes generaciones de Bolivia. El futuro que les espera es oscuro.
7.- Las ultimas disposiciones gubernamentales; ponen de relieve la decisión de liquidar la democracia. Los bolivianos no pueden permitir por más tiempo que la democracia se vea tremendamente limitada por las arbitrariedades del MAS, pronto se desencadenará el terror gubernamental tanto en la ciudad como en el campo, con la finalidad de aplastar a las voces disidentes y contestatarias. La persecución se desencadenará contra la gente común y de a pie, que no desea otra cosa que vivir en paz y tranquilidad. Esta política de opresión debilita y sigue dividiendo al mismo gobierno. Denunciamos todos los pueblos del sur y todas sus provincias, al gobierno como antidemocrático, como sirviente de los enemigos internos y externos del país y como traidor a los ideales y a los intereses de la Patria.
Jhonny Vargas es Politólogo y Docente de Postgrado.
