InicioSeccionesEditorialEn peligro la Amazonia por actividades petroleras

En peligro la Amazonia por actividades petroleras

Existe mucha preocupación en países como Brasil, Bolivia, Perú y otros, por la incursión de empresas petroleras que ingresan en zonas de la Amazonia para encontrar el llamado “oro negro”. La finalidad de dicha tarea de exploración es encontrar petróleo para “salir de pobres”, como señalan los gobiernos y las compañías que incursionan en regiones hasta ahora inexploradas.
Por ello en zonas con ríos, bosques y selvas se observa la presencia de empleados de las petroleras que, bien pagados, dedican su tiempo a la búsqueda de hidrocarburos en sitios donde se presume que se podría encontrar grandes cantidades de “oro negro”. Sin embargo, las aguas que corren por esos lugares corren el riesgo de ser contaminadas por los derrames que se pudiera generar en la explotación hidrocarburífera. Así, serían contaminados, sin control, los ríos adyacentes, además de que no se respetaría las áreas protegidas y se haría grave daño al medio ambiente con pruebas sísmicas, con desechos contaminantes que, al final, desembocarían en océanos, por no haber fronteras ni obstáculos que detengan el paso de esos productos dañinos.
Las grandes potencias marítimas del mundo señalan no saber cómo evitar, detener, calmar, suspender o anular la acción letal de los venenos que contaminan aire, mar y tierra. Todos los países que resultan ser víctimas investigan y buscan seguramente cómo evitar esos males contra la naturaleza. Nada en el mundo ni en la historia de la humanidad pudo causar tanto peligro para poblaciones enteras. Por otro lado, se trata de asegurar la existencia de petróleo y evitar la amenaza de quedar algún día sin esa energía que mueve industrias en el planeta; ya que, cuanto más pasa el tiempo, las demandas son mayores y las reservas de petróleo van llegando a su final. Ante tal disyuntiva, algunos países han intensificado el uso de energías limpias, como la eólica, eléctrica, solar, etc., pero todavía sin la intensidad que se requiere para un consumo masivo, además de que no todos los países cuentan con suficientes presupuestos para ello.
En cuanto a la preservación de reservas naturales, es muy difícil impedir que los gobiernos abran las puertas a empresas que buscan petróleo, particularmente porque sus economías dependen de la venta de materias primas. Lo peor es que quienes habitan esas zonas alejadas ven dañados sus ambientes y pierden los recursos naturales que les servían para sobrevivir. Y sin que sean recompensados los pueblos nativos adecuadamente por los gobiernos y las empresas petroleras, es decir, básicamente mejorando sus condiciones de vida.

Artículo anterior
Artículo siguiente
ARTÍCULOS RELACIONADOS
- Advertisment -

MÁS POPULARES