Carlos Alberto Tórrez Mitta
El ajedrez es un juego milenario que se ha ido practicando como una forma de diversión. Hoy llamado deporte ciencia, que requiere capacidad mental para poder jugar, es divertido y saludable para la mente, además pueden practicarlo personas de todas las edades y se puede empezar a ejercitar desde cualquier edad. En las escuelas aún su práctica no es frecuente, por muchas razones que van desde la poca motivación desde las familias, profesores que no lo toman en cuenta como contenidos en sus planificaciones diarias y el poco interés de algunos estudiantes de los distintos niveles de educación.
Actualmente el Ministerio de Educación viene propiciando y motivando la práctica del ajedrez desde las escuelas, de ahí que en la gestión 2022 hubo una convocatoria a nivel nacional “Jaque Mate a la Violencia”, en la que impulsaban la participación de estudiantes de todas las unidades educativas en el territorio nacional, en los niveles primario y secundario.
Fue tal el impacto que, al enterarse de la situación a través de los profesores que persistían para que los alumnos participen, muchos padres de familia fueron a las tiendas o ferias en busca de los tableros de ajedrez para que sus hijos e hijas puedan practicar y competir en el torneo. Sin embargo, no todos los estudiantes sabían las reglas de dicho juego, pero se interesaron en aprender las movidas para divertirse y participar en futuras competiciones, ya sea en el aula, en la unidad educativa o para practicar en sus casas, como una forma de pasatiempo o diversión.
En consecuencia, practicar el ajedrez constantemente trae consigo muchos beneficios para los estudiantes, como el desarrollo del pensamiento crítico, la creatividad, el aumento de la concentración y la memoria, el desarrollo de la capacidad de resolver problemas, la mejora de la facultad de la lectura entre otros. También puede favorecer al aumento del coeficiente intelectual de las personas. De hecho, el juego del ajedrez es divertido porque permite poner en escena una guerra de ideas. Quien tiene la mejor idea gana el juego, por supuesto respetando las reglas de las movidas de las piezas que lo componen.
De igual manera, otra de las ventajas es que se puede utilizar diferentes dispositivos tecnológicos para aprender y practicar el ajedrez, recurriendo a variadas aplicaciones disponibles en los móviles y otros, dado que los estudiantes se divierten empleando tecnología. Además, facilita la práctica del ajedrez, ya que se lo puede emplear en cualquier momento de la vida cotidiana a través de los celulares, en vez llevar tableros. Ante esta situación, los maestros y maestras tienen el reto de seguir preparándose para impartir enseñanza a través de las TIC, porque los estudiantes en la actualidad tienen habilidades desarrolladas al utilizar diferentes equipos tecnológicos y hay que aprovechar esa situación para la enseñanza y práctica del ajedrez.
Por tanto, es importante que los profesores conozcan lo básico de las técnicas para que sea como un recurso pedagógico, con el propósito de hacer vivir experiencias gratificantes y de mejorar el aprendizaje de las áreas curriculares y con ello estimular el rendimiento académico de los estudiantes en general. Los niños y niñas se motivan cuando se les incentiva para realizar diferentes dinámicas, como el juego del ajedrez, que potencia de manera natural las inteligencias múltiples.
También cabe mencionar que el ajedrez es un juego ameno, es el deporte ciencia que es posible enseñar a los estudiantes desde primeros años de escolaridad, inclusive desde el nivel inicial, y su empleo es fácil y divertido. Dependerá de la creatividad de los profesionales de la educación incluir el ajedrez en sus planificaciones diarias (Plan de Desarrollo Curricular), ya que en la presente gestión se encuentra inserto en la currícula educativa. Y de esta manera los estudiantes de todas las edades se divertirán practicando ajedrez.
El autor es profesor.
