En poco más de un mes, debido a los desastres naturales que se registraron en el país, 36.685 familias de 60 municipios en cinco departamentos del territorio nacional, fueron damnificadas. En ese tiempo, el Gobierno movilizó 1.239 toneladas de ayuda humanitaria a las regiones afectadas, informó el ministro de Defensa, Edmundo Novillo, durante la entrega de ayuda a municipios del norte paceño.
«Este 2023, 60 municipios de cinco departamentos están afectados en todo el país, las familias damnificadas ascienden a 36.685 y el total de ayuda en toneladas ya suma 1.239 toneladas de ayuda humanitaria, que representan 5,5 millones de bolivianos», detalló la autoridad gubernamental.
Los últimos días de registraron lluvias fuertes y persistentes que causaron crecida de ríos que derivaron en desbordes e inundaciones que afectaron, sobre todo, poblaciones de Santa Cruz, La Paz, Beni y parte de Cochabamba. En tanto que, otros sectores del país se vieron dañados por sequías y heladas que continúan afectando a diferentes regiones de Bolivia.
«Estamos coordinando con alcaldes para hacer llegar a todas las familias el apoyo humanitario», aseguró Novillo a la agencia estatal.
Las heladas y sequías estuvieron centradas en occidente y el chaco, mientras que los desastres por lluvias en el oriente.
El martes, el presidente Luis Arce estuvo hizo dos sobrevuelos por las zonas anegadas en Santa Cruz. Llegó hasta San Julián y entregó ayuda humanitaria a las familias damnificadas y en la noche, ni bien llegó a La Paz, se reunió con los alcaldes de Yanacachi, Tipuani, Guanay y Mapiri, del norte paceño.
La nota añade que, como parte del plan de asistencia, se acordó que en esta primera fase los esfuerzos estarán focalizados a garantizar ayuda humanitaria a los damnificados, en tanto que, en una segunda etapa, cuando pasen las lluvias, se trabajará en la reconstrucción de viviendas en coordinación con las alcaldías, que deberán garantizar la reubicación y terrenos.
Por efecto de las últimas lluvias, están contabilizadas más de 5.000 familias damnificadas en La Paz, Santa Cruz y Beni.
ACHOCALLA
Lamentablemente, cada día, se conocen más consecuencias de las precipitaciones pluviales que afectan a familias de diferentes poblaciones como ocurrió recientemente en el municipio de Achocalla donde en la comunidad Cututu, al menos, dos viviendas fueron destruidas por una mazamorra que cayó y, al menos, otras dos viviendas reportan daños.
«Se han perdido dos viviendas y hay dos en riesgo. Hay una persona herida, quien por escaparse se lesionó un pie y es (adulto) mayor, sus cosas están votadas por el piso», señaló el presidente de la zona 18 de Noviembre, Elio Nina.
De acuerdo con el representante, la caída de material se debe a los escombros que botan desde la ciudad de El Alto, exactamente en el Distrito 1 de esa urbe, por lo que pidió que las autoridades asuman responsabilidad y ayuden a los afectados.
«Estamos indignados (…) el alcalde de Achocalla no nos hace caso (…) Pedirle a la alcaldesa de El Alto que no vote escombros, aquí vivimos gente, nos sentimos discriminados, tenemos todo el derecho de estar aquí», mencionó.
Los comunarios están en emergencia y piden atención de las autoridades, temen que se registren más daños debido a las lluvias que aún se registran.
