A pesar de los cuestionamientos planteados por legisladores de la oposición, la Cámara de Senadores, aprobó anoche el proyecto de ley para efectuar modificaciones al Presupuesto General del Estado 2022. La norma aprobada en sus estaciones en grande y en detalle, fue sancionada y derivada al Órgano Ejecutivo para su promulgación.
Parlamentarios de la oposición centraron los cuestionamientos en la modificación de las alícuotas del Impuesto al Consumo Específico para las bebidas y la adquisición de una nueva deuda de Bs 3 mil millones del Banco Central de Bolivia.
Senador por Comunidad Ciudadana, Rodrigo Paz Pereira, aseguro que un posible incremento en la banda de alícuotas sobre las bebidas se constituiría en “un tiro de gracia para los productores nacionales”
En conferencia de prensa, afirmó que la normativa en cuestión, en la parte de disposiciones adicionales, establece un rango de alícuotas específicas sobre bebidas alcohólicas y no alcohólicas, hecho que afectará alrededor de 70 mil productores de uva, vinos y singanis.
“Estos son impuestos, porque no generas esta tabla para no cobrar, está banda de alícuotas es una banda de asaltantes a la producción nacional”, aseguró.
Al respecto, la senadora por Creemos, Centa Rek, advirtió que con las modificaciones al Presupuesto General del Estado, varias empresas corren el riesgo de cerrarse, con la posibilidad de dejar a muchos trabajadores si sus fuentes de sustento.
“Tenemos el tema del aumento de impuestos, la modificación de alícuotas del ICE, que es preocupante porque a pesar de que en este presupuesto reformulado se dice que se va a definir esta alícuota de más del 300% para las bebidas que son importadas; sin embargo, dentro de la tabla de modificaciones están las bebidas que se fabrican en el país”, señaló Rek.
Agregó que en esta etapa de recuperación económica post pandemia, modificar las alícuotas muchas empresas corren el riesgo de cerrarse, con la posibilidad de dejar a muchos trabajadores si sus fuentes de trabajo.
“Se puede perder muchas fuentes de trabajo y es la industria nacional que se debe proteger; sin embargo, parece que el Gobierno está tan desesperado por los ingresos para el Tesoro General que privilegia esta situación, esta modificación, antes que la sobrevivencia y la estabilidad de las empresas y de los emprendedores bolivianos”, cuestionó.
Otro de los aspectos observados por Rek es el incremento de la deuda interna, ya que el PGE modificado prevé un nuevo préstamo del Banco Central de Bolivia de Bs 3 mil millones para que el Gobierno pueda gastar, supuestamente en nuevas inversiones públicas.
En ese sentido, Rek manifestó que el crecimiento de la deuda interna que es exponencial. “Esto nos está mostrando que la deuda externa e interna no se detiene y que no tenemos en realidad en Bolivia empresas estatales rentables”, aseguró.
Para la senadora Cecilia Requena, los nuevos préstamos solo serán usados en el pago de salarios y son una muestra de que la economía del país no está bien, siendo otra señal de las tantas que se han visto en los últimos meses.
“El Gobierno nos quiere presentar estos préstamos como grandes logros, pero realmente está tratando de reforzar el gasto corriente. Eso es muy preocupante porque demuestra que necesitamos dinero para pagar sueldos y no para los proyectos que supuestamente los justifican”, afirmó desde sus redes sociales.
Sobre esta norma, el ministro de Economía y Finanzas Públicas, Marcelo Montenegro, explicó tras reunirse con representantes de la Cámara Nacional de Industrias aclaró que las modificaciones al Impuesto al Consumo Específico (ICE) establecerán rangos para mantener las alícuotas de la producción nacional y aumentar a los productos importados.
Sostuvo que de esta forma se protegerá y priorizará la producción nacional frente a los competidores externos. Recordó al sector que el proyecto de ley también amplía por un año la exención del IVA y el Gravamen Arancelario para bienes de capital, en el marco de la política de industrialización con sustitución de importaciones.
