Patapila

Dícese del “patapila”, por estos lares, que es esa persona descalza y eso justamente es a lo que exhorta la banda invitada de hoy en Cvltvral, disfrutar de su música a nuestras anchas y dejar fluir el ritmo por todo el cuerpo. Formados en Samaipata, ellos han sabido contagiar su ritmo a gusto por todo el país, con presentaciones que incluyen numerosos invitados de lujo que completan unas tocadas de primer nivel. A poco de poder disfrutar su primer material de estudio, en esta exclusiva conoceremos más de ellos y su propuesta “patapilera”… Sean todos bienvenidos al show.

¿Cómo se gesta la formación de Patapila?
Patapila se gesta en Samaipata (Santa Cruz), durante un periodo de exploración y convencimiento personal de las posibilidades que tenía de hacer de la armónica una forma de vida. En ese periodo tocaba armónica, pasaba el sombrero y me juntaba a “jamear” con músicos ya asentados ahí o de paso. Estamos hablando del año 2019.
Para las fiestas de fin de año, a días del 2020, conseguí unos contratos fijos y fue entonces que decidí usar el nombre de Patapila (nombre con el que me llamaban en Samaipata por tocar descalzo) para armar un show que involucrara no solo la armónica sino también el baile y lo performático del instrumento.
Después vino un tiempo de tocar con pistas y loops entre Santa Cruz y Cochabamba hasta que llegó la cuarentena, encierro de mucho estudio y apoyo de parte de mi pareja, Andrea, quien me auspició meses de clases con Mariano Massolo, maestro de la armónica y director del Instituto Internacional de Armónica de Buenos Aires, con quien pasé clases durante casi dos años y trabajé incorporado al plantel docente del Instituto.
Concluida la cuarentena comencé a juntarme con músicos amigos para armar la banda. La alineación tuvo varios cambios pasando por repertorios de gypsy, jazz, bluesy algo de folclore con los primeros indicios de composición junto a Oscar Canelas en la guitarra y el cello. Pero no fue hasta fines del 2021 que se consolidó el line up actual.

¿Cuál es el line up actual de la banda?
El line up actual cuenta con: Osmar Ballesteros (Ozzy Mutante) en la batería y los controladores, Juan Ernesto Saavedra en el bajo, David Diendorfer en la guitarra, Andrea Andrade, actriz, directora, bailarina y voz femenina de la banda.

Siendo un proyecto bastante atípico en cuanto a su enfoque musical, ¿cuál es el objetivo de ustedes como banda?
Siempre quise hacer música y fui consumidor de conciertos desde siempre. A los músicos con los que toco hoy los he escuchado durante años y la química que tenemos es cada vez más fuerte. Teniendo como base géneros que se potencian con la expresividad y la improvisación de cada integrante, el objetivo como banda es hacer música que nos conmueva y nos divierta, que conecte con el público y que eventualmente nos haga “patapilear” por todo lado.

No estan común que la armónica tome tanto protagonismo. ¿Esto fue pensado desde un comienzo o fueron sus primeras sesiones que dieron este lineamiento?
Verdad. No es tan común, pero hay varios armonicistas que son frontman de sus bandas como Mariano Massolo, Carlos del Junco, Howard Levy, Rick Estrin, William Clarke, Little Walter, Jason Ricci, etc. Estamos acostumbrados al armonicista de acompañamiento con su bulletmic pero a mí siempre me interesó la armónica como la voz principal. No obstante, la protagonista tiene que ser la música.

¿Cuál dirías que es su mayor virtud como banda sobre un escenario?
Llegar y dejarlo todo. Al margen del oficio y la profesionalidad que buscamos como músicos, nuestra mayor virtud creo que es disfrutar de hacer música juntos y compartir ese entusiasmo. “Vamos a hacer heder” dice el Ozzy y eso es lo que hacemos. Sudamos, nos movemos, soleamos y cada vez es más potente llenar nuestro repertorio con nuestras ideas, composiciones y performance.

Su música se campea por las redes con gran aceptación y elogios. ¿A qué le atribuyen el gran recibimiento que tienen?
Es entretenimiento. Después los logaritmos hacen su trabajo. El entretenimiento en línea se ha disparado y nosotros básicamente estamos compartiendo eso. Sin muchos seguidores ni una estrategia de comunicación digital planificada, los conciertos semanales, el sonido, el groove, el vestuario y otros elementos que confluyen en la genialidad de *Patapila beat*, han generado contenido suficiente e interesante, al menos hasta ahora, para la gente que nos sigue. Pero eso puede cambiar cualquier rato y es así. Aunque recién abrimos un canal en Youtube (Patapila *beat*) al que se subirán temas completos en vivo. Tenemos ya un concierto en “1969 Rock & Bar” con seis temas subidos y una sesión con “La Coperacha” para el siguiente mes con: post-punk, hip-hop y Ennio Morricone; una probada ya de las composiciones en las que estamos trabajando como banda.
Las cuentas de Instagram y Facebook las abrí como un repositorio de encuentros y tocadas improvisadas hace rato, pero ahora el contenido es poderoso: fragmentos de conciertos, fotos y algún viaje que hemos hecho como banda. Me encanta que el contenido se mueva porque eso nos abre puertas y nos deja compartir eso que gozamos y por lo que trabajamos.

¿Para cuándo podemos esperar algún material de estudio?
Para agosto, como máximo.

¿Estarán girando en semanas venideras por estos lares?
Todos tenemos dobles vidas en Cochabamba. Andrea es agente en línea; David es pizzero, flaco y feo; Ozzy es el único que toca toda la semana, lo hace como profe o con alguna de sus “otras” bandas; Juan Ernesto es cinéfilo y arreglista y yo soy intérprete. Entonces tenemos que organizarnos y tener un par de buenos contratos allá para caerles.

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