El equipo jurídico boliviano inició su participación en la fase de alegatos orales ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), donde el abogado, Gabriel Eckstein, mediante un informe técnico científico, señaló que el Silala no es un curso de agua internacional natural como argumenta Chile.
El jurista, parte del equipo legal que representa al país, inicio su intervención señalando que la postura chilena sobre declarar al Silala como un rio natural internacional no tiene razón de ser dadas sus características y los trabajos efectuados por la mano del hombre para canalizar este recurso.
“Al contrario de lo que sostiene Chile, el Silala no puede ser descrito puramente como un curso de agua internacional natural. El Silala es en la actualidad, y lo ha sido durante casi 100 años, un curso de agua internacional singular con caudales superficiales aumentados artificialmente”, manifestó
Durante su informe, Eckstein describió las peculiaridades de esta región como una de los terrenos más secos del mundo, característica que ya fue manifestada por la posición chilena el pasado viernes, por lo tanto, el manantial del Silala “se constituye en la única fuente de agua en al menos 20 kilómetros”.
Agregó que la geología de la región está compuesta por roca volcánica que le permite una capacidad para almacenar y transmitir agua subterránea que en determinados sectores permite la formación de manantiales. Mismos que emergen a unos cuatro kilómetros del límite internacional.
El jurista detalló que las investigaciones encargadas por el Estado boliviano al Instituto de Hidráulica Danés señalan que la zona referida alberga ecosistemas frágiles que dependen de las aguas subterráneas y los manantiales del lugar.
El agua que alimenta estos humedales proviene de las aguas subterráneas de la zona y estos acuíferos se recargan, en parte, por las precipitaciones localizadas y en mayor cantidad por aguas subterráneas distantes.
Además, señaló que gran parte de estas reservas de agua datan de hasta 10.000 años y no reciben recarga contemporánea, por lo que “son vulnerables al agotamiento”
Fruto de estos análisis técnicos se estableció que en condiciones naturales esto no ocurriría, por lo que mediante la canalización se ha logrado que una mayor cantidad de este recurso hídrico sea desviado a Chile de forma artificial. “Los estudios de DHI revelaron que el extenso sistema de drenaje realizado en Bolivia por la compañía FCAB han desviado más agua subterránea hacia la superficie y hacia canales y tuberías de lo que ocurriría en condiciones naturales no canalizadas”, dijo.
Precisó que en la actualidad estos trabajos permiten que el agua fluya en una cantidad de aproximadamente 160 litros por segundo.
Posteriormente, Eckstein demostró con elementos audiovisuales, las características de los trabajos de canalización en territorio nacional efectuados por la empresa FCAB.
En esta presentación, los jueces de esta instancia internacional pudieron apreciar la red de drenaje artificial instalada en Bolivia y como estas obras canalizan el recurso hídrico hasta el país vecino.
“Las dos quebradas que contienen los bofedales, más la quebrada principal del Silala que continua hasta la frontera con Chile, esa zona de campo cercano abarca aproximadamente 2,7 kilómetros cuadrados de superficie. Esto significa que tenemos 6 kilómetros y medio de canales caños y ductos en las tres quebradas del Silala. Es evidente que se trata de un sistema de drenaje sustancial”, dijo.
Sobre los canales existentes en la zona que, según la posición chilena, son superficiales y no cuentan con más de medio metro de profundidad, los trabajos de campo demostraron que, en algunos casos, estos llegan a tener hasta un metro de profundidad y grosor, además de haber sido construidos en línea recta y por debajo del nivel en relación al resto del terreno para captar mayores cantidades de agua.
Estos trabajos que afectan a los humedales en territorio nacional hacen que especies de plantas y fauna invadan otros espacios, debido a la sequedad del lugar.
Estas características ya fueron abordadas por ambos países en 2004, existiendo compromisos de realizar estudios técnicos y científicos que establezcan los caudales naturales y los generados por la red de drenaje superficial “al contrario de lo que Chile repetía el viernes pasado, la idea de los caudales no fue inventada por Bolivia”, manifestó
Por ello, sostuvo que todas las intervenciones artificiales en el terreno afectaron la capacidad natural de los manantiales para mantener su capacidad de almacenamiento de agua subterránea y de esta forma se aumentó el drenaje de las aguas superficiales y los canales que se dirigieron hacia Chile.
Mediante videos presentados ante la CIJ se demostró que las líneas formadas por el drenaje artificial claramente siguen una “antinatural línea recta”, esto como una prueba de todos los trabajos realizados por la mano del hombre en el lugar, además del volumen que adquiere el caudal conforme avanza.
Sobre las razones sanitarias argumentadas por la representación chilena, supuestamente para disminuir la proliferación de insectos, se destacó que las intenciones de la empresa de ferrocarriles en su solicitud de concesión, se expresó claramente que las aguas del Silala no fluían en la medida de las necesidades de esta empresa.
“En 1908 el Silala no fluía en la forma, caudal y magnitud que satisfacía a las necesidades de FCAB y esta compañía se había comprometido a gastar recursos en la canalización del Silala”, manifestó el jurista, detallando que en esa ocasión se argumentó que las obras de canalización servirían para dar utilidad a aguas que se pierden y no benefician a nadie.
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