{"id":432484,"date":"2026-09-22T05:42:22","date_gmt":"2026-09-22T09:42:22","guid":{"rendered":"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/?p=432484"},"modified":"2026-09-22T05:42:22","modified_gmt":"2026-09-22T09:42:22","slug":"la-codicia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/2026\/09\/22\/la-codicia\/","title":{"rendered":"La codicia"},"content":{"rendered":"<p>\u00bfA d\u00f3nde nos conduce esta carrera enloquecedora por tener y acaparar, consumir y poseer? \u00bfEs posible, acaso, viajar a diez ciudades en diez diferentes aviones, o ponerse tres trajes simult\u00e1neamente, o usar varios sombreros, relojes, autom\u00f3viles y camisas al mismo tiempo?, \u00bfo dormir la misma noche en cinco camas en cinco mansiones ubicadas en cinco pa\u00edses distintos, con cinco o diez diferentes mujeres?<\/p>\n<p>En el pasado los conquistadores ib\u00e9ricos, quienes no midieron sus fuerzas para someter a los gobernantes de aquellos siglos, cometieron excesos con la poblaci\u00f3n, impulsados por el deseo vehemente e irracional de volverse ricos en poco tiempo. Muchos de ellos acumularon fortunas comparables a las de ahora y en un r\u00e9gimen de explotaci\u00f3n donde no exist\u00edan derechos humanos, menos sindicatos. El tiempo transcurri\u00f3 y lamentablemente hasta hoy se sigue afirmando con tristeza: \u201cLa riqueza minera de Potos\u00ed fue a la vez su bendici\u00f3n y su maldici\u00f3n, porque despierta la codicia hasta ahora\u201d.<\/p>\n<p>La tradici\u00f3n judeo cristiana considera a la codicia como un factor negativo, y est\u00e1 vetada en el d\u00e9cimo mandamiento, como una prohibici\u00f3n al deseo irrefrenable de dinero, poder y riqueza; como un apetito voraz que nada respeta. El capitalismo brutal tuvo su origen precisamente en este deseo enfermizo que no tiene l\u00edmites. La sed de tener agota al ser humano, haciendo cuesta arriba su vida, por ello la avaricia debe tener un l\u00edmite, y m\u00e1s nos valdr\u00eda encontrarlo pronto, antes de que la codicia acabe con lo mejor de cada uno en particular y de todos en general. \u00bfVale la pena dedicar toda una vida, que por cierto es, lamentablemente, muy corta, para amasar una gran fortuna?, \u00bfes decir a tener y no a ser?<\/p>\n<p><em>Tanto tienes, tanto vales<\/em>, dijo un poeta en un verso y canci\u00f3n que perdurar\u00e1 para la eternidad y, pensando en consecuencia, si yo soy lo que tengo y lo que tengo se pierde, entonces \u00bfQui\u00e9n soy? Si nada tengo, \u00bfsoy nadie?&#8230; Todos debemos estar conscientes de que cada uno puede perder lo que tiene en un instante, por lo tanto, \u00bfes l\u00f3gico vivir eternamente preocupados, devorados por la angustia de perder todo, lo que soy?, \u00bfde perder mi dinero, mis bienes, mis v\u00ednculos y t\u00edtulos de reconocimiento y aceptaci\u00f3n social?<\/p>\n<p>Lamentablemente, en este indigno tr\u00e1nsito por la vida, no advertimos el descuido de nuestro mundo interior, de nuestra alma, del propio ser individual, debiendo cambiar la afirmaci\u00f3n po\u00e9tica anterior por una m\u00e1s contundente que diga: \u201cNo valgo por lo que tengo sino por lo que soy\u201d. Como cada uno puede perder lo que posee, est\u00e1 constantemente agobiado por el temor a los ladrones, a las revoluciones, a los l\u00edderes de izquierda que predican distribuir lo que no ganaron, a la competencia, a los cambios econ\u00f3micos, a la enfermedad, a la muerte, en fin\u2026Vivir teniendo miedo constante al cambio, a la libertad, a lo desconocido.<\/p>\n<p>En consecuencia, cada uno se vuelve desconfiado, duro, suspicaz, solitario, impulsado por la necesidad de tener m\u00e1s para estar mejor protegido, sin percatarse que mientras m\u00e1s se tiene, m\u00e1s se aparta uno del resto y de s\u00ed mismo. Las propiedades materiales lo apartan de su yo interior y, por lo tanto, cada uno ya no es lo que dice ser, pues se limita a un conjunto de bienes y as\u00ed se acaban los d\u00edas de vida sin haber descubierto los inmensos valores que existen en el interior de cada ser.<\/p>\n<p>Y si es cierta la afirmaci\u00f3n de que el dinero compra la felicidad, lo cual ya ha sido verificado que no es as\u00ed, qu\u00e9 l\u00e1stima es llegar al final de nuestros d\u00edas sin haber descubierto que la verdadera riqueza, es emprender el camino de b\u00fasqueda de otros tantos valores espirituales personales, que nos reportar\u00e1n a la larga m\u00e1s felicidad que el simple vil metal.<\/p>\n<p>La verdadera riqueza no implica el acaparamiento compulsivo de bienes, sino el descubrimiento de nuestra verdadera personalidad; de nuestros aut\u00e9nticos apetitos, cualidades y facultades; de nuestra vocaci\u00f3n e identidad que, al descubrirlos y confirmarlos, justificamos de verdad nuestra raz\u00f3n de existir. Una b\u00fasqueda inevitable de la que nos aparta la lucha por el reconocimiento a trav\u00e9s del dinero.<\/p>\n<p>Jam\u00e1s debe faltarnos el tiempo y la voluntad para poder explorar nuestro mundo interior; para entender nuestro ser y justificar nuestra existencia apart\u00e1ndonos del hedonismo radical, de la frivolidad del placer a cualquier precio y a cualquier costo. Tener, solo tener por el hecho de tener, como una muestra de inteligencia y talento para hacernos de respeto y aceptaci\u00f3n social solo nos divorcia de nosotros mismos, al extremo de hacernos caer en una confusi\u00f3n de fatales consecuencias. \u00bfPara que el acaparamiento de dinero si los sudarios no tienen bolsillos? \u00bfPara qu\u00e9 la riqueza sino es para ayudar a quienes lo necesitan, que son muchos? \u00bfY la filantrop\u00eda? \u00bfAcaso los bienes nos conducen a la paz interior y a la reconciliaci\u00f3n con nosotros mismos?<\/p>\n<p>En resumen, habr\u00e1 que tener sumo cuidado en no dejar guiar nuestra vida y acciones con los espejismos de lo material o de la vanidad del halago externo, sino en profundizar en nuestro yo interior para encontrar los caminos de la realizaci\u00f3n personal y justificar nuestra existencia dejando un legado indeleble de seres de bien, en lugar de obras materiales que ser\u00e1n destruidas por el tiempo y el olvido.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfA d\u00f3nde nos conduce esta carrera enloquecedora por tener y acaparar, consumir y poseer? \u00bfEs posible, acaso, viajar a diez ciudades en diez diferentes aviones, o ponerse tres trajes simult\u00e1neamente, o usar varios sombreros, relojes, autom\u00f3viles y camisas al mismo tiempo?, \u00bfo dormir la misma noche en cinco camas en cinco mansiones ubicadas en cinco [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":367614,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"class_list":["post-432484","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-opinion"],"acf":{"antetitulo":"Pienso, luego existo"},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.5 - 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