{"id":391554,"date":"2026-05-06T06:02:27","date_gmt":"2026-05-06T10:02:27","guid":{"rendered":"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/?p=391554"},"modified":"2026-05-06T06:02:27","modified_gmt":"2026-05-06T10:02:27","slug":"el-ocaso-final-de-la-cob","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/2026\/05\/06\/el-ocaso-final-de-la-cob\/","title":{"rendered":"El ocaso final de la COB"},"content":{"rendered":"<p>A diferencia de otras instituciones de la sociedad, la Central Obrera Boliviana (COB) naci\u00f3 m\u00e1s como un partido que como una organizaci\u00f3n gremial. Su Estatuto establece que \u201ctiene fundamental y predominantemente funciones pol\u00edticas y de poder\u201d, y sus principios fundacionales promueven la lucha contra el capitalismo, la revoluci\u00f3n proletaria y la construcci\u00f3n de una sociedad socialista. A 74 a\u00f1os de su creaci\u00f3n, esta narrativa sigue definiendo su identidad.<br \/>\nSin embargo, su problema no es solo ideol\u00f3gico, sino funcional. La COB ya no act\u00faa como sujeto social, sino como un agregador de demandas sectoriales. Con una ret\u00f3rica que mezcla mito de origen y pragmatismo, su acci\u00f3n se reduce a pliegos petitorios dominados por una agenda salarialista y de corto plazo. Carece de propuestas para enfrentar los problemas de los trabajadores, dej\u00f3 de pensar el pa\u00eds estrat\u00e9gicamente y renunci\u00f3 a aportar al dise\u00f1o de pol\u00edticas laborales sostenibles.<br \/>\nEso s\u00ed, mantiene su inter\u00e9s primigenio por vincularse con el poder. En 1952, tras la Revoluci\u00f3n Nacional, sus dirigentes m\u00e1ximos asumieron cargos ministeriales y construyeron un cogobierno expl\u00edcito, que en los hechos fue el inicio de una larga tradici\u00f3n de subordinaci\u00f3n institucional disfrazada de protagonismo pol\u00edtico. Sin rubor, justificaron esa obsecuencia se\u00f1alando en su Declaraci\u00f3n de Principios de 1954: \u201cSomos parte del Gobierno mismo y solo conducir\u00eda a un suicidio pol\u00edtico el abandonar sus ventajas\u201d.<br \/>\nEste matrimonio de intereses con el poder se repiti\u00f3 fielmente en su alianza con el MAS desde 2006, por la cual los dirigentes ced\u00edan la autonom\u00eda ideol\u00f3gica y organizativa de la COB al proyecto pol\u00edtico masista, y convert\u00edan al sindicalismo en correa de transmisi\u00f3n del partido. A cambio lograron prebendas, cargos y poder, pero tambi\u00e9n negociaron un sistema de normas regresivas para unos pocos, como la inamovilidad perpetua, los dobles aguinaldos, aumentos salariales exorbitantes, abuso de los fueros sindicales y de las declaratorias en comisi\u00f3n, que explican la informalidad laboral del 85% y la precarizaci\u00f3n del empleo.<br \/>\nLos beneficios para los dirigentes fueron enormes. Recientes declaraciones de autoridades del gobierno, revelan que la c\u00fapula cobista percibe 18 millones de d\u00f3lares al a\u00f1o de cuotas obligatorias de los trabajadores, y que tan solo entre 2021 y 2024, recibieron en donaci\u00f3n 79 veh\u00edculos, adem\u00e1s de inmuebles y otros beneficios con recursos del Estado.<br \/>\nTodo esto, en medio de un debilitamiento extremo de representatividad. Seg\u00fan datos de la Encuesta de Hogares del INE la poblaci\u00f3n ocupada afiliada a un sindicato o asociaci\u00f3n laboral, descendi\u00f3 de 24% en 2006 a apenas 12% en 2019. Esta cifra es el total de sus integrantes, aunque, seg\u00fan su Estatuto la COB \u201cagrupa en sus filas al proletariado, campesinos y nacionalidades, empleados, trabajadores manuales, estudiantes, intelectuales, organizaciones populares y cooperativas que trabajan en el territorio nacional\u201d.<br \/>\nAdem\u00e1s, ha desarrollado la capacidad de apropiarse del protagonismo de sectores con demandas propias, actuando como amplificador de reivindicaciones ajenas y atribuy\u00e9ndose una representatividad que no le corresponde, diluyendo la especificidad sectorial.<br \/>\nParad\u00f3jicamente, esta impostura beneficia tambi\u00e9n al Estado, que encuentra en la COB un interlocutor visible, m\u00e1s f\u00e1cil de negociar y cooptar que una diversidad de actores dispersos.<br \/>\nOtro elemento cr\u00edtico son sus m\u00e9todos. El bloqueo y la movilizaci\u00f3n se han convertido en fines en s\u00ed mismos. Su uso reiterado evidencia la incapacidad de construir mecanismos acordes a una sociedad democr\u00e1tica y se presenta como \u00fanica prueba de relevancia, aunque el costo social recae en los propios trabajadores.<br \/>\nLa COB ha perdido su naturaleza. Ya no articula una visi\u00f3n del mundo laboral ni construye horizontes de transformaci\u00f3n. Se ha convertido en un lastre para los trabajadores y un problema para la institucionalidad democr\u00e1tica, oscilando entre oposici\u00f3n circunstancial y oficialismo pragm\u00e1tico seg\u00fan sus intereses.<br \/>\nM\u00e1s que una crisis estructural, enfrenta su posible desaparici\u00f3n como organizaci\u00f3n social. La pregunta ya no es c\u00f3mo recuperar protagonismo, sino si puede reinventarse en un contexto que exige nuevas formas de organizaci\u00f3n y aportar a condiciones para un trabajo digno en Bolivia.<\/p>\n<p>El autor es Industrial y ex Presidente de la Confederaci\u00f3n de Empresarios Privados de Bolivia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A diferencia de otras instituciones de la sociedad, la Central Obrera Boliviana (COB) naci\u00f3 m\u00e1s como un partido que como una organizaci\u00f3n gremial. Su Estatuto establece que \u201ctiene fundamental y predominantemente funciones pol\u00edticas y de poder\u201d, y sus principios fundacionales promueven la lucha contra el capitalismo, la revoluci\u00f3n proletaria y la construcci\u00f3n de una sociedad [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":188324,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"class_list":["post-391554","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-opinion"],"acf":{"antetitulo":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.5 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>El ocaso final de la COB - El Diario - Bolivia<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/2026\/05\/06\/el-ocaso-final-de-la-cob\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"El ocaso final de la COB - El Diario - Bolivia\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"A diferencia de otras instituciones de la sociedad, la Central Obrera Boliviana (COB) naci\u00f3 m\u00e1s como un partido que como una organizaci\u00f3n gremial. Su Estatuto establece que \u201ctiene fundamental y predominantemente funciones pol\u00edticas y de poder\u201d, y sus principios fundacionales promueven la lucha contra el capitalismo, la revoluci\u00f3n proletaria y la construcci\u00f3n de una sociedad [&hellip;]\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/2026\/05\/06\/el-ocaso-final-de-la-cob\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"El Diario - Bolivia\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/eldiario.bolivia\/\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2026-05-06T10:02:27+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Ronald-Nostas-Ardaya.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1200\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"628\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"author\" content=\"Jeanette\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@eldiario_net\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@eldiario_net\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Escrito por\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Jeanette\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Tiempo de lectura\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"4 minutos\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\\\/\\\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"Article\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.eldiario.net\\\/portal\\\/2026\\\/05\\\/06\\\/el-ocaso-final-de-la-cob\\\/#article\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.eldiario.net\\\/portal\\\/2026\\\/05\\\/06\\\/el-ocaso-final-de-la-cob\\\/\"},\"author\":{\"name\":\"Jeanette\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.eldiario.net\\\/portal\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/634255f275431248bb9faa38296b494a\"},\"headline\":\"El ocaso final de la COB\",\"datePublished\":\"2026-05-06T10:02:27+00:00\",\"mainEntityOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.eldiario.net\\\/portal\\\/2026\\\/05\\\/06\\\/el-ocaso-final-de-la-cob\\\/\"},\"wordCount\":720,\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.eldiario.net\\\/portal\\\/#organization\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.eldiario.net\\\/portal\\\/2026\\\/05\\\/06\\\/el-ocaso-final-de-la-cob\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/www.eldiario.net\\\/portal\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2023\\\/11\\\/Ronald-Nostas-Ardaya.jpg\",\"articleSection\":[\"Opini\u00f3n\"],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.eldiario.net\\\/portal\\\/2026\\\/05\\\/06\\\/el-ocaso-final-de-la-cob\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.eldiario.net\\\/portal\\\/2026\\\/05\\\/06\\\/el-ocaso-final-de-la-cob\\\/\",\"name\":\"El ocaso final de la COB - El Diario - Bolivia\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.eldiario.net\\\/portal\\\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.eldiario.net\\\/portal\\\/2026\\\/05\\\/06\\\/el-ocaso-final-de-la-cob\\\/#primaryimage\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.eldiario.net\\\/portal\\\/2026\\\/05\\\/06\\\/el-ocaso-final-de-la-cob\\\/#primaryimage\"},\"thumbnailUrl\":\"https:\\\/\\\/www.eldiario.net\\\/portal\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2023\\\/11\\\/Ronald-Nostas-Ardaya.jpg\",\"datePublished\":\"2026-05-06T10:02:27+00:00\",\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.eldiario.net\\\/portal\\\/2026\\\/05\\\/06\\\/el-ocaso-final-de-la-cob\\\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"es\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\\\/\\\/www.eldiario.net\\\/portal\\\/2026\\\/05\\\/06\\\/el-ocaso-final-de-la-cob\\\/\"]}]},{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.eldiario.net\\\/portal\\\/2026\\\/05\\\/06\\\/el-ocaso-final-de-la-cob\\\/#primaryimage\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.eldiario.net\\\/portal\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2023\\\/11\\\/Ronald-Nostas-Ardaya.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/www.eldiario.net\\\/portal\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2023\\\/11\\\/Ronald-Nostas-Ardaya.jpg\",\"width\":1200,\"height\":628,\"caption\":\"Ronald Nostas Ardaya\"},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.eldiario.net\\\/portal\\\/2026\\\/05\\\/06\\\/el-ocaso-final-de-la-cob\\\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"https:\\\/\\\/www.eldiario.net\\\/portal\\\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"El ocaso final de la COB\"}]},{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.eldiario.net\\\/portal\\\/#website\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.eldiario.net\\\/portal\\\/\",\"name\":\"El Diario - Decano de la prensa nacional\",\"description\":\"El Diario - Decano de la prensa nacional\",\"publisher\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.eldiario.net\\\/portal\\\/#organization\"},\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"https:\\\/\\\/www.eldiario.net\\\/portal\\\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":{\"@type\":\"PropertyValueSpecification\",\"valueRequired\":true,\"valueName\":\"search_term_string\"}}],\"inLanguage\":\"es\"},{\"@type\":\"Organization\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.eldiario.net\\\/portal\\\/#organization\",\"name\":\"El Diario - Decano de la prensa nacional\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.eldiario.net\\\/portal\\\/\",\"logo\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.eldiario.net\\\/portal\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\",\"url\":\"https:\\\/\\\/www.eldiario.net\\\/portal\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2023\\\/07\\\/logo_ED.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/www.eldiario.net\\\/portal\\\/wp-content\\\/uploads\\\/2023\\\/07\\\/logo_ED.jpg\",\"width\":272,\"height\":52,\"caption\":\"El Diario - Decano de la prensa nacional\"},\"image\":{\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.eldiario.net\\\/portal\\\/#\\\/schema\\\/logo\\\/image\\\/\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/www.facebook.com\\\/eldiario.bolivia\\\/\",\"https:\\\/\\\/x.com\\\/eldiario_net\"]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/www.eldiario.net\\\/portal\\\/#\\\/schema\\\/person\\\/634255f275431248bb9faa38296b494a\",\"name\":\"Jeanette\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"inLanguage\":\"es\",\"@id\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/3ea2118a5f7dad2b7138b1187a6b7ee55f160b9968b66013c3a3ef39dd7e5798?s=96&d=mm&r=g\",\"url\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/3ea2118a5f7dad2b7138b1187a6b7ee55f160b9968b66013c3a3ef39dd7e5798?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\\\/\\\/secure.gravatar.com\\\/avatar\\\/3ea2118a5f7dad2b7138b1187a6b7ee55f160b9968b66013c3a3ef39dd7e5798?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Jeanette\"},\"sameAs\":[\"https:\\\/\\\/www.eldiario.net\\\/portal\"],\"url\":\"https:\\\/\\\/www.eldiario.net\\\/portal\\\/author\\\/jeanette\\\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"El ocaso final de la COB - El Diario - Bolivia","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/2026\/05\/06\/el-ocaso-final-de-la-cob\/","og_locale":"es_ES","og_type":"article","og_title":"El ocaso final de la COB - El Diario - Bolivia","og_description":"A diferencia de otras instituciones de la sociedad, la Central Obrera Boliviana (COB) naci\u00f3 m\u00e1s como un partido que como una organizaci\u00f3n gremial. Su Estatuto establece que \u201ctiene fundamental y predominantemente funciones pol\u00edticas y de poder\u201d, y sus principios fundacionales promueven la lucha contra el capitalismo, la revoluci\u00f3n proletaria y la construcci\u00f3n de una sociedad [&hellip;]","og_url":"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/2026\/05\/06\/el-ocaso-final-de-la-cob\/","og_site_name":"El Diario - Bolivia","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/eldiario.bolivia\/","article_published_time":"2026-05-06T10:02:27+00:00","og_image":[{"width":1200,"height":628,"url":"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Ronald-Nostas-Ardaya.jpg","type":"image\/jpeg"}],"author":"Jeanette","twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@eldiario_net","twitter_site":"@eldiario_net","twitter_misc":{"Escrito por":"Jeanette","Tiempo de lectura":"4 minutos"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"Article","@id":"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/2026\/05\/06\/el-ocaso-final-de-la-cob\/#article","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/2026\/05\/06\/el-ocaso-final-de-la-cob\/"},"author":{"name":"Jeanette","@id":"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/#\/schema\/person\/634255f275431248bb9faa38296b494a"},"headline":"El ocaso final de la COB","datePublished":"2026-05-06T10:02:27+00:00","mainEntityOfPage":{"@id":"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/2026\/05\/06\/el-ocaso-final-de-la-cob\/"},"wordCount":720,"publisher":{"@id":"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/#organization"},"image":{"@id":"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/2026\/05\/06\/el-ocaso-final-de-la-cob\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Ronald-Nostas-Ardaya.jpg","articleSection":["Opini\u00f3n"],"inLanguage":"es"},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/2026\/05\/06\/el-ocaso-final-de-la-cob\/","url":"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/2026\/05\/06\/el-ocaso-final-de-la-cob\/","name":"El ocaso final de la COB - El Diario - Bolivia","isPartOf":{"@id":"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/2026\/05\/06\/el-ocaso-final-de-la-cob\/#primaryimage"},"image":{"@id":"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/2026\/05\/06\/el-ocaso-final-de-la-cob\/#primaryimage"},"thumbnailUrl":"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Ronald-Nostas-Ardaya.jpg","datePublished":"2026-05-06T10:02:27+00:00","breadcrumb":{"@id":"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/2026\/05\/06\/el-ocaso-final-de-la-cob\/#breadcrumb"},"inLanguage":"es","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/2026\/05\/06\/el-ocaso-final-de-la-cob\/"]}]},{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/2026\/05\/06\/el-ocaso-final-de-la-cob\/#primaryimage","url":"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Ronald-Nostas-Ardaya.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/11\/Ronald-Nostas-Ardaya.jpg","width":1200,"height":628,"caption":"Ronald Nostas Ardaya"},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/2026\/05\/06\/el-ocaso-final-de-la-cob\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"El ocaso final de la COB"}]},{"@type":"WebSite","@id":"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/#website","url":"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/","name":"El Diario - Decano de la prensa nacional","description":"El Diario - Decano de la prensa nacional","publisher":{"@id":"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/#organization"},"potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/?s={search_term_string}"},"query-input":{"@type":"PropertyValueSpecification","valueRequired":true,"valueName":"search_term_string"}}],"inLanguage":"es"},{"@type":"Organization","@id":"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/#organization","name":"El Diario - Decano de la prensa nacional","url":"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/","logo":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/#\/schema\/logo\/image\/","url":"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/logo_ED.jpg","contentUrl":"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/logo_ED.jpg","width":272,"height":52,"caption":"El Diario - Decano de la prensa nacional"},"image":{"@id":"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/#\/schema\/logo\/image\/"},"sameAs":["https:\/\/www.facebook.com\/eldiario.bolivia\/","https:\/\/x.com\/eldiario_net"]},{"@type":"Person","@id":"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/#\/schema\/person\/634255f275431248bb9faa38296b494a","name":"Jeanette","image":{"@type":"ImageObject","inLanguage":"es","@id":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/3ea2118a5f7dad2b7138b1187a6b7ee55f160b9968b66013c3a3ef39dd7e5798?s=96&d=mm&r=g","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/3ea2118a5f7dad2b7138b1187a6b7ee55f160b9968b66013c3a3ef39dd7e5798?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/3ea2118a5f7dad2b7138b1187a6b7ee55f160b9968b66013c3a3ef39dd7e5798?s=96&d=mm&r=g","caption":"Jeanette"},"sameAs":["https:\/\/www.eldiario.net\/portal"],"url":"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/author\/jeanette\/"}]}},"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/391554","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=391554"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/391554\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":391555,"href":"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/391554\/revisions\/391555"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media\/188324"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=391554"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=391554"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=391554"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}