{"id":367613,"date":"2026-02-12T05:51:13","date_gmt":"2026-02-12T09:51:13","guid":{"rendered":"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/?p=367613"},"modified":"2026-02-12T05:51:31","modified_gmt":"2026-02-12T09:51:31","slug":"367613","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/2026\/02\/12\/367613\/","title":{"rendered":"El valor de la palabra"},"content":{"rendered":"<p>Esta vez no vamos a referirnos a definir etimol\u00f3gicamente el significado del vocablo <em>palabra<\/em> y sus diversos usos y aplicaciones en los diferentes idiomas de la humanidad, sino que nos detendremos en analizar su \u201cotro\u201d significado y que se resume en \u201cdar la palabra\u201d o quiz\u00e1s mejor definido en la confianza que trae aparejado el que ofrece su \u201cpalabra\u201d.<\/p>\n<p>Resulta que, desde hace alg\u00fan tiempo, se ha perdido el valor de la palabra ofertada y el trato social, comercial, industrial y hasta afectivo va prescindiendo poco a poco de ese inmenso valor que escond\u00eda el que ofrec\u00eda su palabra, como compromiso de cumplimiento por algo ofrecido.<\/p>\n<p>Las sociedades de anta\u00f1o respetaban y valoraban en sumo grado el valor de la \u201cpalabra empe\u00f1ada\u201d al extremo de darle mayor credibilidad de la que pod\u00eda encerrar cualquier papel o documento privado o p\u00fablico. Y es que quien firmaba algo por escrito, previamente hab\u00eda dado su \u201cpalabra\u201d de cumplimiento, sin interesar tanto los aspectos colindantes, como ser el lugar, momento o valor de lo ofrecido.<\/p>\n<p>Hoy la sociedad ya no conf\u00eda, porque cada vez m\u00e1s se habla simplemente por salir del paso, se ofrece lo inexistente, solo para satisfacer un ego o una incapacidad personal. El extremo se torna m\u00e1s agudo cuando algunas personas se burlan de s\u00ed mismas ofreciendo su \u201cpalabra\u201d, sabiendo de antemano que no piensan ni remotamente en cumplirla.<\/p>\n<p>Dar la \u201cpalabra\u201d u ofrecerla en alg\u00fan compromiso significa contraer una deuda de honor, o sea que la persona esta impl\u00edcitamente ofreciendo su garant\u00eda y aval de seriedad, responsabilidad y conocimiento pleno de lo que en ese momento est\u00e1 ofreciendo cumplir. Y este es un ejercicio diario y permanente en todos los estratos sociales, pues est\u00e1 ofreciendo su \u201cpalabra\u201d quien ofrece asistir a alg\u00fan lugar en un horario plenamente establecido; quien promete efectuar una llamada un d\u00eda previsto; quien se compromete de \u201cpalabra\u201d a colaborar con alguien en alg\u00fan favor o hasta en una tarea comercial, profesional o rentada; empe\u00f1a su \u201cpalabra\u201d quien vierte expresiones de compromiso, de fidelidad, de sentimiento en cualquier relaci\u00f3n personal, sea \u00e9sta familiar, social y hasta \u00edntima.<\/p>\n<p>Ahora bien, \u00bfqu\u00e9 sucede en la actualidad? La desaforada velocidad con que se pretende vivir la vida y el ritmo implacable que impone la sociedad de consumo y de informaci\u00f3n exagerada y descontrolada, hace que todos nos comprometamos a cada instante con palabras huecas de valor y, obviamente, sin inter\u00e9s en cumplirlas. Las personas, instituciones, y hasta gobiernos pregonan a trav\u00e9s de los distintos medios de comunicaci\u00f3n palabras de oferta de imposibles, o para decirlo m\u00e1s concretamente, de mentiras y falsedades envueltas en un papel de regalo ostentoso de ofertas sin valor.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1les son las consecuencias de esta manera de actuar? Pues simplemente la proliferaci\u00f3n de documentos mercantiles, sociales, legales y hasta condicionantes, que tratan por alg\u00fan medio de convertir las promesas en realidades en un determinado plazo de tiempo o circunstancia. Es eso lo que significan los contratos, los poderes, los documentos mercantiles, los formularios de acceso al alg\u00fan servicio o programa y hasta los compromisos sociales individuales que deben ser respaldados por alg\u00fan documento social notariado, que haga m\u00e1s cre\u00edble o confiable un supuesto cumplimiento futuro.<\/p>\n<p>Las instituciones esot\u00e9ricas y que se dedican al cultivo y pulimento del ser interior tienen por finalidad recuperar la \u201cpalabra\u201d como valor primigenio de quien la otorga y total credibilidad por parte de quien la escucha. Por ello los rituales y ceremonias est\u00e1n basados en simbolog\u00eda que oculta velados significados, que solo pueden ser entendidos, comprendidos y aceptados por quienes dan su \u201cpalabra\u201d a trav\u00e9s de juramentos y cuyo incumplimiento es de car\u00e1cter netamente personal e individual, pues en el dialogo interior o conciencial no existe documento v\u00e1lido al margen de la \u201cpalabra\u201d dada y cumplida.<\/p>\n<p>Otro lamentable ejemplo de esta mala actitud social se reproduce en los discursos y declaraciones de autoridades circunstanciales y temporales y en los pol\u00edticos de turno que desean acaparar titulares con declaraciones incendiarias y las m\u00e1s de las veces falsas y carentes de respaldo. En el desarrollo de las campa\u00f1as previas a una elecci\u00f3n y hasta en el desempe\u00f1o de sus funciones administrativas o profesionales, son afirmadas o negadas muchas cosas, sin tomar en cuenta el respaldo necesario para ellas. Tampoco se piensa en las consecuencias, ya que tales declaraciones pueden afectar el pensamiento y acciones de quienes las escuchan.<\/p>\n<p>El cuidado y mesura en una declaraci\u00f3n p\u00fablica y hasta en el intercambio de una conversaci\u00f3n privada social o \u00edntima, debe ser el marco l\u00edmite de cada expresi\u00f3n, pues la \u201cpalabra lanzada al azar no tiene vuelta\u201d y sus consecuencias y efectos pueden ser devastadores, seg\u00fan sea el \u00e1nimo, nivel de conocimientos, informaci\u00f3n y credibilidad de quienes las escuchan.<\/p>\n<p>Es oportunidad propicia para replantear algunas malas costumbres que el nuevo estilo de vida nos impulsa a seguir y reflexionar profundamente para que, a partir de la fecha, meditemos antes de ofrecer nuestra \u201cpalabra\u201d a otra persona, sin importar las consecuencias de su incumplimiento, sino pensando en el valor que debe tener, en cada acto de nuestras vidas, el comprometer LA PALABRA.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esta vez no vamos a referirnos a definir etimol\u00f3gicamente el significado del vocablo palabra y sus diversos usos y aplicaciones en los diferentes idiomas de la humanidad, sino que nos detendremos en analizar su \u201cotro\u201d significado y que se resume en \u201cdar la palabra\u201d o quiz\u00e1s mejor definido en la confianza que trae aparejado el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":367614,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[9],"tags":[],"class_list":["post-367613","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-opinion"],"acf":{"antetitulo":"Pienso, luego existo"},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.7 - 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