{"id":36250,"date":"2021-10-14T00:47:58","date_gmt":"2021-10-14T04:47:58","guid":{"rendered":"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/?p=36250"},"modified":"2021-10-14T00:47:58","modified_gmt":"2021-10-14T04:47:58","slug":"la-ciudad-de-la-paz-desde-la-pluma-embriagada-de-alcohol-y-de-nostalgias-de-jaime-saenz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/2021\/10\/14\/la-ciudad-de-la-paz-desde-la-pluma-embriagada-de-alcohol-y-de-nostalgias-de-jaime-saenz\/","title":{"rendered":"La ciudad de La Paz desde la pluma embriagada de alcohol y de nostalgias de Jaime S\u00e1enz"},"content":{"rendered":"<ul>\n<li>Por: M\u00e1rcia Batista Ramos &#8211; Escritora<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La ciudad como tema literario, fue eternizada por varios escritores: S\u00e3o Paulo por Mario De Andrade; Lisboa por Fernando Pessoa; Buenos Aires por Jorge Luis Borges; Praga por Franz Kafka; La Paz por Jaime S\u00e1enz; entre tantos otros grandes literatos que lograron captar el alma de la ciudad de sus amores y la plasmaron con gran belleza. Corroborando con la idea de que el espacio p\u00fablico causa un gran fascino para los escritores, como si de una especie de obsesi\u00f3n se tratara.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es en el ambiente de la ciudad donde surgen en la d\u00e9cada de 1920 los movimientos de vanguardia, en Europa y en Latinoam\u00e9rica. Es en los centros urbanos importantes donde surgen las po\u00e9ticas urbanas y se diseminan en sus respectivos contextos culturales.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Las ciudades po\u00e9ticamente erigidas, como met\u00e1fora interpretativa de la experiencia humana reflejan el hombre en su relaci\u00f3n dial\u00f3gica con el espacio social. Los literatos confieren, metaf\u00f3ricamente, al espacio urbano un sentido que supera su funcionalidad, mostrando una ciudad, que siquiera es percibida por sus habitantes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed, hay una La Paz que s\u00f3lo es visible a partir de los textos de Jaime S\u00e1enz, esta ciudad que surge de su pluma embriagada, una ciudad con calles plagadas de nostalgias e historias que tienden a desaparecer con el paso de la modernidad, con trozos de arquitectura tirados sobre sus calles empinadas, con la monta\u00f1a en el horizonte, y con personajes, tan densos que se eternizan.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El escritor pace\u00f1o, Jaime S\u00e1enz (1921-1986), al igual que el argentino, Jorge Lu\u00eds Borges (1899-1986), que siempre utiliz\u00f3 Buenos Aires como tema recurrente en su literatura; y m\u00e1s que un pa\u00f1o de fondo para sus poemas y cuentos fue muchas veces, personaje de sus obras; la ciudad, para Borges, fue la materia prima de su producci\u00f3n; as\u00ed, tambi\u00e9n Jaime S\u00e1enz, en su poes\u00eda, novelas, relatos y ensayos, se identifica con la ciudad de La Paz y la recrea de forma extensa y hermosa, con sus habitantes y espacio urbano; dejando claro que la ciudad de La Paz fue su espacio vital y el imborrable trasfondo de su obra.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A trav\u00e9s de la obra de Jaime S\u00e1enz, la ciudad de La Paz adquiere un car\u00e1cter legendario. \u00c9l hace posible conocer La Paz sin tener que ir a la ciudad, y lo hace de forma po\u00e9tica, a trav\u00e9s de su literatura:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00abNi siquiera la fea plataforma de cemento, que tan solo data de unos cinco o seis lustros atr\u00e1s, ha sido suficiente desatino para menoscabar el inexplicable, fr\u00edo y austero encanto de la Garita de Lima, la populosa a la par que desolada plaza pace\u00f1a, en la que suelen reunirse los desocupados, los vagos y malhechores de los barrios altos; en la que fenecen las calles Max Paredes y Tumusla, y en la que esta \u00faltima cambia de nombre y se convierte en la avenida Batista, que sigue su curso hasta el Cementerio General para fenecer a su vez en las puertas de Villa Victoria. (\u2026)\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, especialmente, en su libro: \u00abIm\u00e1genes Pace\u00f1as- lugares y personas de la ciudad\u00bb, (1979), Jaime S\u00e1enz, desentra\u00f1a los misterios de la ciudad de La Paz y de sus habitantes, contraponiendo una realidad superficial a la realidad profunda. As\u00ed, hay una ciudad que \u00abse exterioriza\u00bb, dice S\u00e1enz- y otra que \u00abse oculta\u00bb. A Jaime S\u00e1enz le interesa dirigir su atenci\u00f3n a la segunda; recreando en su imaginario la ciudad que va a transitar en su mente a la eternidad, y escribe:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00abDado por sentado que la ciudad de La Paz tiene una doble fisonom\u00eda, y admitiendo que mientras una se exterioriza la otra se oculta, hemos querido dirigir nuestra atenci\u00f3n a esa \u00faltima.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pues en efecto, lo que aqu\u00ed interesa es la interioridad y el contenido, el esp\u00edritu que mora en lo profundo y que se manifiesta en cada calle y en cada habitante, y en el que seguramente ha de encontrarse la clave para vislumbrar el enorme enigma que constituye la ciudad que se esconde a nuestros ojos\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A trav\u00e9s de su obra uno logra pasear por una ciudad que en realidad son muchas, donde se puede identificar una ciudad moderna y cosmopolita acorde con nuestro conocimiento sobre la importancia de la urbe pace\u00f1a en el escenario nacional; y otra que se mueve en un tiempo y en un espacio estrictamente definidos, que solamente tiene sentido para aquellos que la habitan y conocen ciertos recovecos, que representa cierto caos e ininteligibilidad para quien la observa. Y entonces, Jaime S\u00e1enz, escribe as\u00ed:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfQui\u00e9n puede explicar el extra\u00f1o encanto de la Garita de Lima?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Nadie. Ni siquiera un pace\u00f1o.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00danicamente el morador de la Garita de Lima\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n describe personajes pace\u00f1os que constituyen en s\u00ed mismos una incongruencia al ser la esencia de una ciudad que, en cierta forma, los invisibiliza al tiempo que los hace desaparecer. Es la dualidad de la ciudad aparente, como la llama Jaime S\u00e1enz, con la ciudad m\u00e1gica que permanece oculta a la visi\u00f3n m\u00e1s pragm\u00e1tica. De ah\u00ed la mirada nost\u00e1lgica de S\u00e1enz.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Jaime S\u00e1enz era due\u00f1o de una visi\u00f3n muy particular y original del mundo, ten\u00eda un modo singular de abordar temas y conceptos como el tiempo y el espacio, el destino y la realidad. Se dedic\u00f3 a leer el contexto urbano pace\u00f1o en transformaci\u00f3n cimentando una obra literaria de relevancia, que sobrepasa el horizonte andino para ser estudiada tanto en Europa como en Norteam\u00e9rica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>S\u00e1enz, en su tierna juventud, viaj\u00f3 a Alemania en 1938 donde asimil\u00f3 ventajosamente las t\u00e9cnicas modernas de la creaci\u00f3n literaria y art\u00edstica. Lector curioso, desde temprano, Jaime S\u00e1enz, adquiri\u00f3 conciencia de las nuevas tendencias de la literatura mundial, mostrando predilecci\u00f3n por el compositor austr\u00edaco del romanticismo germ\u00e1nico Ant\u00f3n Bruckner. Fue en Europa donde su personalidad fue cultivada con los fil\u00f3sofos Arthur Schopenhauer, Hegel, Martin Heidegger y los escritores Thomas Mann, William Blake y Franz Kafka.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>S\u00e1enz fue escritor, poeta, novelista, dramaturgo, ensayista y dibujante; es reconocido por haber elaborado una de las obras literarias m\u00e1s hermosas de las letras bolivianas. Dejando a su muerte los siguientes t\u00edtulos:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Poes\u00eda: \u00abEl escalpelo\u00bb, (1955); \u00abAniversario de una visi\u00f3n\u00bb, (1960); \u00abVisitante profundo\u00bb, (1964); \u00abMuerte por el tacto\u00bb, (1967); \u00abRecorrer esta distancia\u00bb, (1973); \u00abBruckner. Las tinieblas\u00bb, (1978); \u00abLa noche\u00bb, (1984).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuentos: \u00abLos cuartos\u00bb, (1985); \u00abVidas y Muertes\u00bb, (1986); \u00abLa piedra im\u00e1n\u00bb, (1989).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Novela: \u00abFelipe Delgado\u00bb, (1979); \u00abLos papeles de Narciso Lima Acha\u00bb, (1991).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00abObras in\u00e9ditas\u00bb, (1996).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Drama: \u00abObra dram\u00e1tica\u00bb, (2005).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Miscel\u00e1nea: \u00abLa bodega de Jaime S\u00e1enz\u00bb, (2005).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Otros: \u00abIm\u00e1genes pace\u00f1as\u00bb, (1979); \u00abAl pasar un cometa\u00bb (1982); \u00abTocnolencias\u00bb, (2009); \u00abCalaveras\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Al buscar nuevos caminos en la modernidad perif\u00e9rica en que vive, Jaime S\u00e1enz, encuentra lo eterno y la novedad de lo transitorio en la ciudad que est\u00e1 invisible a simple vista y rompe, as\u00ed, con los l\u00edmites de la tradici\u00f3n cl\u00e1sica o modernista y busca nuevos caminos en la modernidad perif\u00e9rica en que vive.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En \u00abIm\u00e1genes Pace\u00f1as\u00bb, Jaime S\u00e1enz confiere vigencia a la noci\u00f3n genuina Borgiana, de que la literatura siempre tuvo como cuna natural la ciudad, que el lenguaje de la ficci\u00f3n, aunque hable de temas rurales, se expresa en el lenguaje citadino. Y es as\u00ed, en su leguaje netamente citadino que, Jaime S\u00e1enz, describe al \u00abAparapita\u00bb:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) El aparapita est\u00e1 siempre en la ciudad, y, no obstante, al mismo tiempo habita el Altiplano, y se encuentra aqu\u00ed y se encuentra all\u00e1, sin moverse de su sitio. Y eso por obra de una fuerza que, al haberse encarnado en la tierra hecha hombre, hace de \u00e9ste un ser omnipresente\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La ciudad de La Paz encanta y tambi\u00e9n desencanta a Jaime S\u00e1enz, marcando la est\u00e9tica de una \u00e9poca. Mostrando algunas im\u00e1genes que ya no pertenecen al tiempo sino a la memoria, ti\u00f1endo el texto de un color melanc\u00f3lico.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Jaime S\u00e1enz al leer su contexto urbano en transformaci\u00f3n concluye:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00ab(\u2026) si el hombre busca un remedio all\u00ed donde precisamente no lo hay, es porque la soledad no se remedia sino con la propia soledad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>De ah\u00ed que la magia de la ciudad, si se quiere, no es otra cosa que la magia de la soledad\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Qued\u00f3 registrado que las veladas nocturnas con Jaime S\u00e1enz fueron hasta el momento de su muerte, un espacio marginal y rebelde de rico intercambio intelectual. Los \u00abTalleres Krupp\u00bb, la habitaci\u00f3n donde S\u00e1enz recib\u00eda a sus visitas, se convirti\u00f3 en una instituci\u00f3n, donde la edici\u00f3n de revistas literarias, el juego de dados, la m\u00fasica de Ant\u00f3n Bruckner o de Sime\u00f3n Roncal, las charlas sobre Milarepa y las lecturas de poemas fueron la t\u00f3nica permanente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Como tambi\u00e9n, se dice que el trato con S\u00e1enz era muy exigente. Las relaciones con sus amigos se mezclaron m\u00e1s de una vez con lo maravilloso y lo tenebroso en experiencias po\u00e9ticas y m\u00e1gicas, con resultados no muy felices. As\u00ed naci\u00f3 el mito de S\u00e1enz amigo de lo oscuro y de la magia, el iniciado y el alquimista\u2026 En realidad, esta imagen fue creada por la desconfianza y el temor ante un ser que se neg\u00f3 a participar en la \u00abnormalidad\u00bb de una vida que encontraba falsa, en una sociedad cerrada, con dificultad para apreciar \u00ablo nuevo\u00bb y dificultad para convivir con lo \u00abdistinto\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Jaime S\u00e1enz, en su obra literaria, fue genuino al centrarse en la ciudad, reconoci\u00e9ndose naturalmente, hijo de la urbe que corre por sus venas con palabras, susurros, mutismos, patios y sentimientos que se ocultan entre callejuelas y modernidad que acecha.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El escritor pace\u00f1o no construye una obra calcada en la memoria, sino en el desvar\u00edo del presente, en el momento de la vivencia. Provocando una verdadera revoluci\u00f3n en la tradici\u00f3n literaria y art\u00edstica de nuestro pa\u00eds. Tanto as\u00ed, que ha influenciado en gran parte de los actuales artistas de Bolivia. Incluso su importancia se ha sentido en las nuevas generaciones de videastas y cineastas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El contexto hist\u00f3rico de la \u00e9poca es el culto a la modernizaci\u00f3n y el espacio sufre el impacto dese pensamiento. La tradici\u00f3n cede lugar a lo nuevo. En las calles, mucha gente transita y el choque an\u00f3nimo de las personas confiere nuevo estilo de vida urbana. Entonces el proceso de verticalizaci\u00f3n de la ciudad es descrito as\u00ed por Jaime S\u00e1enz:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00abEsta zona residencial de La Paz tiene un extraordinario encanto, con extensas y bien cuidadas avenidas, con \u00e1rboles ornamentales y con amplios y acogedores parques, en cuya intimidad, en espacios umbr\u00edos, se puede respirar aire puro -y este encanto precisamente, si a\u00fan conserva su lozan\u00eda, es porque el desmedido impulso del progreso todav\u00eda no se ha manifestado en su verdadera magnitud, aunque sus estragos se pusieron ya de manifiesto en la forma de alt\u00edsimos edificios, los cuales vienen a romper la harmon\u00eda y a deteriorar la atm\u00f3sfera y el paisaje de la ciudad toda, y no solo ya de Sopocachi\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Jaime S\u00e1enz verbaliza la ciudad de La Paz siempre evocando los lugares ligados a su vida, y los espacios y personajes observados por su mirada juiciosa: los barrios que gustaba recorrer en sus largas caminatas, los bares y tiendas donde frecuentaba y conoc\u00eda a otros interlocutores que se hac\u00eda, eventualmente amigo. No se centra en la ciudad del presente como fin en s\u00ed misma, como el espacio por excelencia del movimiento de la modernidad, de lo fragmentario, de la transitoriedad contingente. M\u00e1s bien construye, a partir de la cartograf\u00eda urbana del presente, una cartograf\u00eda del pasado que se sustenta en el mito de una ciudad eterna. Y escribe:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00abExtra\u00f1amente, querr\u00eda decir que una ciudad es indestructible\u00bb.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se puede inferir, a trav\u00e9s de su obra, que esa relaci\u00f3n de Jaime S\u00e1enz con La Paz, su ciudad natal, fue tensa y su prosa est\u00e1 permeada por sentimientos de encantamiento y desilusi\u00f3n. Al tiempo que retrata el encantamiento, tambi\u00e9n retrata el tedio, el vac\u00edo, la fragmentaci\u00f3n y la muerte en la ciudad que se moderniza.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Seducido por los barrios populares, infatigable lector, desdichado en amores, tal vez por declararse bisexual; bebedor en oscuros cafetines, y aficionado a una m\u00fasica que los dem\u00e1s no conoc\u00edan (Ant\u00f3n Bruckner). Es Jaime S\u00e1enz quien logra verbalizar a la ciudad de La Paz con su pluma embriagada de alcohol y de nostalgias.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/POE.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-36252\" src=\"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/POE-300x300.png\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"300\" \/><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por: M\u00e1rcia Batista Ramos &#8211; Escritora &nbsp; La ciudad como tema literario, fue eternizada por varios escritores: S\u00e3o Paulo por Mario De Andrade; Lisboa por Fernando Pessoa; Buenos Aires por Jorge Luis Borges; Praga por Franz Kafka; La Paz por Jaime S\u00e1enz; entre tantos otros grandes literatos que lograron captar el alma de la ciudad [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":36251,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[],"class_list":["post-36250","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-cultural"],"acf":{"antetitulo":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.3 - 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