{"id":211352,"date":"2024-03-31T06:01:49","date_gmt":"2024-03-31T10:01:49","guid":{"rendered":"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/?p=211352"},"modified":"2024-03-31T06:01:49","modified_gmt":"2024-03-31T10:01:49","slug":"la-farsa-continua","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/2024\/03\/31\/la-farsa-continua\/","title":{"rendered":"La farsa continua"},"content":{"rendered":"<p>Una vez tras otra, los pol\u00edticos reciclan promesas que no tienen la intenci\u00f3n de cumplir. En general, los ciudadanos conocen sus trayectorias y, no obstante, algunos les creen o fingen hacerlo, incluso durante su gesti\u00f3n. Con el paso del tiempo, llega el desencanto. Aun as\u00ed, las promesas vac\u00edas persisten. \u00bfPor qu\u00e9? Porque, a pesar de lo que la experiencia advierte, para muchos \u00e9stas poseen un gran valor.<br \/>\nUn n\u00famero significativo de ciudadanos se siente impulsado a contribuir con su tiempo, dinero o reputaci\u00f3n a los partidos pol\u00edticos. A estas personas raramente las motiva su deber c\u00edvico. La raz\u00f3n de su apoyo obedece m\u00e1s a sus intereses personales: impulsan a candidatos espec\u00edficos con la intenci\u00f3n de comprar favoritismo y ganar recompensas personales.<br \/>\nNo obstante, buscamos justificar nuestras acciones. Cuando contribuimos activamente a un candidato, no queremos que ese apoyo se vea (ante los dem\u00e1s ni ante nosotros) como algo motivado por razones puramente ego\u00edstas. Queremos sentirnos bien con lo que hacemos.<br \/>\nLa habilidad de alegar que nuestro candidato aboga por una buena causa o un bien social es invaluable para este fin. Por lo tanto, la ret\u00f3rica vac\u00eda realiza una labor importante para aquellos que se asocian con los partidos clientelistas por las que, en realidad, son razones ego\u00edstas. Les permite, en apasionados di\u00e1logos pol\u00edticos, convencer a personas cr\u00e9dulas y, principalmente, a s\u00ed mismos de que se apoyan en una base moral y democr\u00e1tica.<br \/>\nSin embargo, es un error juzgar severamente a los colaboradores pol\u00edticos que se autoenga\u00f1an. Claramente, las carreras y los negocios de muchas personas las hacen vulnerables a los alcances de un sistema clientelista y arbitrario. El bienestar para muchos no resulta \u00fanicamente del m\u00e9rito, sino del favoritismo y de la influencia. Entre estas personas se incluyen muchos servidores p\u00fablicos, quienes, con el objetivo de mantener o avanzar en sus carreras, militan en un partido o parcializan sus decisiones profesionales. De forma similar, algunos empresarios compran influencia pol\u00edtica para proteger sus negocios.<br \/>\nEn el caso de los ciudadanos, incurrir en la compra de favores pol\u00edticos se ha convertido en el camino seguro a la justicia y a la seguridad personal. El hecho de reconocer que contribuir con intenciones ego\u00edstas est\u00e1 mal y que la ret\u00f3rica pol\u00edtica es enga\u00f1osa permite reprochar las acciones de otros, pero no cambia la necesidad de participar en esas actividades cuando el derecho personal se ve amenazado y no se goza de acceso a una justicia imparcial. Es decir, pocos disponen de la fuerza de voluntad necesaria para resistir la tentaci\u00f3n de protegerse.<br \/>\nMientras el clientelismo atropella al pueblo, otras personas se abrigan con \u00e9l, ya que les otorga privilegios y \u00e9xito econ\u00f3mico, pol\u00edtico o social. Entre estos individuos est\u00e1n los que siembran las semillas del enga\u00f1o. Promueven falsedades. Algunas de las m\u00e1s perniciosas incluyen el concepto de que lo \u00fanico necesario para alcanzar la democracia son las elecciones; que la intromisi\u00f3n abusiva del presidente en los otros estamentos se debe a su estilo de gobernar, no a una estructura gubernamental que concentra poderes excesivos en torno a una persona; que la actuaci\u00f3n clientelista es el resultado de la cultura y de la falta de valores, no de las limitaciones humanas y de las situaciones creadas con el prop\u00f3sito de quebrantar su voluntad; y que la ciudadan\u00eda es la culpable, por no elegir al gobernante \u00abcorrecto\u00bb. En fin, enmascaran, legitiman y perpet\u00faan la estructura gubernamental que le da vida al clientelismo y los privilegia.<br \/>\nPara eliminar el clientelismo es necesario corregir la estructura gubernamental vigente, que, entre otros problemas, le otorga al presidente un control excesivo sobre el bienestar de casi todos los funcionarios; esto es lo que crea la necesidad de conseguir favores pol\u00edticos y la habilidad de otorgarlos con impunidad. Como se ha hecho en los pa\u00edses desarrollados, a los funcionarios (jueces, fiscales y otros) se les debe conceder un alto grado de independencia estructural de los pol\u00edticos con el fin de blindar su imparcialidad.<br \/>\nEntre las herramientas constitucionales necesarias para edificar la independencia est\u00e1 la de una comisi\u00f3n civil (cuyos miembros son nombrados, por ejemplo, por los directores de diferentes organizaciones civiles) que administre el sistema de personal basado en el m\u00e9rito.<br \/>\nAl igual que en las relaciones cr\u00f3nicas de abuso conyugal, hay quienes aplican la t\u00e1ctica de hacer sentir a la v\u00edctima (la poblaci\u00f3n atropellada) que ella es el problema. Aclaremos la realidad: el origen del problema est\u00e1 en el uso de conceptos concebidos para enmascarar y legitimar la estructura gubernamental actual, desorientando deliberadamente a los ciudadanos para que nada cambie. El primer paso ser\u00e1 zafarse de sus trampas cognitivas y, despu\u00e9s, de las estructurales.<\/p>\n<p>El autor es Arquitecto, Miembro del Instituto Iberoamericano de Derecho Constitucional.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una vez tras otra, los pol\u00edticos reciclan promesas que no tienen la intenci\u00f3n de cumplir. En general, los ciudadanos conocen sus trayectorias y, no obstante, algunos les creen o fingen hacerlo, incluso durante su gesti\u00f3n. Con el paso del tiempo, llega el desencanto. Aun as\u00ed, las promesas vac\u00edas persisten. \u00bfPor qu\u00e9? 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