{"id":20969,"date":"2021-08-03T07:06:25","date_gmt":"2021-08-03T11:06:25","guid":{"rendered":"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/?p=20969"},"modified":"2021-08-03T07:06:25","modified_gmt":"2021-08-03T11:06:25","slug":"las-neurociencias-en-la-familia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/2021\/08\/03\/las-neurociencias-en-la-familia\/","title":{"rendered":"LAS NEUROCIENCIAS EN LA FAMILIA"},"content":{"rendered":"<p><strong>Art\u00edculo:<\/strong><\/p>\n<p><strong>5 principios de la neuroeducaci\u00f3n que la familia deber\u00eda saber y poner en pr\u00e1ctica<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Autores:<\/strong><\/p>\n<p><strong>Doctora Anna For\u00e9s\u00a0Miravalles<\/strong>, doctora en Filosof\u00eda y Ciencias de la Educaci\u00f3n y licenciada en Pedagog\u00eda por la Universitat de Barcelona<\/p>\n<p><strong>Doctor David Bueno i Torrens<\/strong>, doctor en biolog\u00eda y profesor de gen\u00e9tica en la Universidad de Barcelona.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Este art\u00edculo pretende acercar los conceptos b\u00e1sicos de la neurodid\u00e1ctica, desde la mirada biol\u00f3gica y pedag\u00f3gica, para que las madres y padres, y por extensi\u00f3n cualquier persona interesada en el tema, tengan evidencias y un saber b\u00e1sico para hacer de resorte de sus hijos en estas tem\u00e1ticas. Es importante conocer como aprendemos, saber c\u00f3mo funciona nuestro cerebro para aprender m\u00e1s y mejor. Ya son muchos los estudios, que demuestran la importancia y la incidencia en el aprendizaje del conocimiento de c\u00f3mo aprendemos, el poder de la metacognici\u00f3n (Diamond y Ling, 2016).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>LOS 5 PRINCIPIOS B\u00c1SICOS DE LA NEUROEDUCACI\u00d3N<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Muchos pueden ser los principios de la neuroeducaci\u00f3n que deber\u00edamos conocer para aplicar a nuestra vida cotidiana, de entre todos ellos hemos escogido estos cinco por su relevancia e impacto no s\u00f3lo en educaci\u00f3n sino en la vida.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Principio 1. Somos seres \u00fanicos e irrepetibles. Superpoderes y responsabilidades<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El cerebro es el \u00f3rgano m\u00e1s complejo de nuestro cuerpo. Dirige toda su actividad y marca nuestros patrones de comportamiento. Gracias a \u00e9l no solo respiramos, comemos y nos movemos; tambi\u00e9n recordamos el pasado y planificamos el futuro, y en base a estos dos par\u00e1metros establecemos nuestro presente. \u00bfO tal vez sea al rev\u00e9s, y recordamos el pasado y planificamos el futuro en funci\u00f3n de c\u00f3mo percibimos y actuamos en cada momento de nuestro presente? Sea como fuere, no es poca cosa. Cuando amamos, odiamos, discutimos, cuidamos y olvidamos, todo se gesta en nuestro cerebro, en la actividad de sus 86.000 millones de neuronas. Aunque, de hecho, lo m\u00e1s importante no es este n\u00famero, que puede variar entre dos personas cualesquiera, sino las conexiones que se establecen entre las neuronas, m\u00e1s de doscientos billones en cada cerebro. Porque tener 5.000 o 10.000 millones de neuronas m\u00e1s o menos a partir de esa media no confiere ninguna capacidad extraordinaria ni implica ning\u00fan d\u00e9ficit significativo. En cambio, incrementar el n\u00famero de conexiones, lo que se produce a trav\u00e9s de las experiencias diarias, incluidos los procesos educativos, s\u00ed proporciona una mayor plasticidad neuronal y reserva cognitiva. Tal complejidad hace que cada cerebro sea \u00fanico e irrepetible, y por consiguiente que cada mente sea un universo en s\u00ed misma. Esto implica que cualquier experiencia y todo proceso educativo influyan o puedan influir de manera ligeramente distinta en cada persona, seg\u00fan sea su cerebro. En un proceso retroalimentado, puesto que estas mismas experiencias tambi\u00e9n contribuyen a que cada cerebro sea \u00fanico. Por eso cada hijo es diferente, \u00fanico y singular.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero no es solo irrepetible si lo comparamos con otros cerebros, sino incluso si lo hacemos consigo mismo, puesto que cada d\u00eda termina siendo ligeramente diferente a c\u00f3mo era el d\u00eda anterior. Nuestro cerebro, como el de nuestros hijos, cambia sin cesar. Sus conexiones van cambiando, influenciadas por las experiencias diarias, por todo aquello que aprendemos y por el simple contacto con el entorno, especialmente con el entorno social. Llevado al terreno de la paternidad, todo lo que los padres y las madres ofrecemos a nuestros hijos, desde la m\u00e1s sutil de las miradas hasta las cosquillas m\u00e1s alocadas, o desde el juego m\u00e1s divertido a la conversaci\u00f3n m\u00e1s profunda, influye en c\u00f3mo se construye y se reconstruye su cerebro, en c\u00f3mo va a ser su mente. Sin embargo, \u00bfcu\u00e1ndo empezamos a influir sobre el cerebro de nuestros hijos? \u00bfCu\u00e1ndo nacen? \u00bfCu\u00e1ndo empiezan a tener uso de raz\u00f3n? \u00bfO tal vez antes, durante las semanas finales de la gestaci\u00f3n? Sea como fuere (vamos a hablar de ello a continuaci\u00f3n), esta influencia no s\u00f3lo contribuye a establecer su presente, sino muy especialmente su futuro. C\u00f3mo suelen decir los superh\u00e9roes de las novelas gr\u00e1ficas, \u201cun gran poder conlleva una gran responsabilidad\u201d. La responsabilidad de ser padres para con el cerebro de nuestros hijos. Esta es la historia de su cerebro (c\u00f3mo tambi\u00e9n ha sido y contin\u00faa siendo la del nuestro).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Principio 2. Influenciar no significa determinar<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para sorpresa de muchos, la influencia de los progenitores sobre la construcci\u00f3n del cerebro de sus descendientes empieza antes de concebirlos, durante su propia adolescencia y juventud, cuando muy probablemente ni tan siquiera se han planteado si de mayores van a querer ser padres. El estilo de vida de los futuros madres y padres, especialmente durante la adolescencia y primera juventud, puede propiciar cambios en el epigenoma de sus c\u00e9lulas sexuales, los \u00f3vulos y los espermatozoides (Bueno, 2018). Y algunos de estos cambios pueden influir en aspectos concretos de la construcci\u00f3n del cerebro de sus futuros hijos e hijas, y por lo tanto pueden quedar reflejados en sus mentes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El epigenoma consiste en la adici\u00f3n de determinadas mol\u00e9culas al ADN que no alteran el mensaje que contiene (no son, por lo tanto, mutaciones), pero que contribuyen a regular la manera c\u00f3mo funcionan algunos genes. Algunas de estas modificaciones epigen\u00e9ticas, como se las llama, vienen gen\u00e9ticamente programadas y a menudo se producen de manera diferente en funci\u00f3n del sexo de cada persona, pero muchas de ellas dependen de la interacci\u00f3n del genoma con el ambiente. Por ejemplo, se ha visto que en los adolescentes que consumen sustancias t\u00f3xicas, como marihuana o alcohol, el epigenoma de sus c\u00e9lulas sexuales incorpora determinadas modificaciones epigen\u00e9ticas que influir\u00e1n negativamente en la construcci\u00f3n del cerebro de sus futuros descendientes, a parte de influir tambi\u00e9n en el funcionamiento del suyo propio.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los genes, y las modificaciones epigen\u00e9ticas, son ciertamente importantes para la construcci\u00f3n del cerebro, pero no lo son todo, ni mucho menos. El genoma humano, es decir, el conjunto de su material hereditario, est\u00e1 formado por algo m\u00e1s de 20.000 genes, de los que unos 8.000 funcionan, en un momento u otro de la vida, en el cerebro, ya sea para construirlo, gestionar su consumo energ\u00e9tico, comunicar las neuronas entre ellas, y un largo etc\u00e9tera de otras funciones. Todo el mundo tiene estos genes, todos, pero no necesariamente las mismas variantes g\u00e9nicas. Seg\u00fan las variantes que hayamos pasado a nuestros hijos, su cerebro tendr\u00e1, de origen, unas caracter\u00edsticas determinadas que influir\u00e1n en todos sus aspectos mentales, como por ejemplo en su sociabilidad, inteligencia, creatividad, o\u00eddo musical, capacidad art\u00edstica, control muscular, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Aqu\u00ed la palabra clave, sin embargo, es \u201cinfluenciar\u201d, no \u201cdeterminar\u201d.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Porque en la construcci\u00f3n cerebral, los genes son solo la punta del iceberg. Se ha visto, por ejemplo, que hay genes que condicionen, no determinan, el coeficiente de inteligencia, la sociabilidad, e incluso el grado de empat\u00eda o de creatividad de cada persona. El cerebro se forma partiendo de este material biol\u00f3gico ineludible, que condiciona la mente que va a surgir de su funcionamiento, pero lo hace en constante interacci\u00f3n sin\u00e9rgica con el ambiente, e incluso a trav\u00e9s de los azares e imponderables con que a menudo la vida nos sorprende. Un ambiente entendido en sentido amplio, que incluye todos los aspectos familiares, sociales y educativos. As\u00ed, una persona que tiene buena predisposici\u00f3n gen\u00e9tica hacia, pongamos por ejemplo, la creatividad musical, pero que la vea mutilada familiar, social o educativamente, terminar\u00e1 manifestando un grado mucho m\u00e1s bajo de esta caracter\u00edstica que otra persona que, con menos predisposici\u00f3n gen\u00e9tica, se vea agradablemente estimulada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Principio 3. Antes de nacer, preparamos el cerebro<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El primer s\u00edntoma de que el embri\u00f3n se prepara para formar el cerebro lo vemos, curiosamente, en su \u201cpiel\u201d \u2013un tejido embrionario que en propiedad se denomina ectodermo\u2013, unos dieciocho d\u00edas despu\u00e9s de la fecundaci\u00f3n, aunque tardar\u00e1 diversos meses en convertirse en un cerebro funcional. Un grupito de c\u00e9lulas que hasta ese momento recubr\u00edan el embri\u00f3n empieza a cambiar de forma y se pliegan formando un surco, que se ir\u00e1 cerrando hasta formar el denominado tubo neural, que recorre el embri\u00f3n a todo lo largo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s, la parte anterior de este tubo, que se sit\u00faa en lo que terminar\u00e1 siendo la cabeza, se empieza a ensanchar. Este ensanchamiento se ir\u00e1 rellenado de capas de c\u00e9lulas, y constituir\u00e1 el cerebro. El resto mantendr\u00e1 la forma cil\u00edndrica y terminar\u00e1 formando la medula espinal (Bueno, 2016).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Poco a poco, muchas de estas c\u00e9lulas se van convirtiendo en neuronas, y a partir de ese momento empiezan a establecer conexiones entre ellas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Las c\u00e9lulas GLIA (unos 60.000 millones), que acompa\u00f1an a las neuronas (16.000 millones en la corteza cerebral), son las encargadas de alimentarlas, limpiar el cerebro de las sustancias de desecho, evitar inflamaciones e impedir cortocircuitos, entre otras muchas funciones.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Algunas neuronas se conectan con \u201csolo\u201d una docena o unas pocas docenas de otras neuronas, pero se sabe que algunas llegan a conectarse hasta con otras diez mil neuronas m\u00e1s. Algunas de estas conexiones son locales y se restringen a las neuronas vecinas, de pocas mil\u00e9simas de mil\u00edmetro, mientras que otras cruzan distancias relativamente largas en el cerebro, de hasta algunos cent\u00edmetros. Lo hacen espoleadas por sus programas g\u00e9nicos, que les indican cuando deben empezar a buscar a quien conectarse y qu\u00e9 direcci\u00f3n aproximada deben tener sus conexiones. Pero no les indican con qu\u00e9 otras neuronas concretas van a terminar conectadas, ni si sus conexiones van a ser muy numerosas o no. Esto depende en gran medida de la interacci\u00f3n con el ambiente, es decir, de los est\u00edmulos que reciba el cerebro en construcci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La primera actividad neural, las primeras se\u00f1ales fehacientes de que las neuronas se est\u00e1n comunicando entre ellas de forma regular, se produce durante la semana 25 de gestaci\u00f3n (aproximadamente a los cinco meses y medio), y ya no se va a detener jam\u00e1s. En todo este per\u00edodo, y hasta el nacimiento, el estilo de vida de la madre, e incluso la atenci\u00f3n y las muestras de afecto que le dedique su pareja, contribuir\u00e1n a la formaci\u00f3n del cerebro de su hijo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por ejemplo, se ha demostrado que las madres que practican deporte moderado durante el embarazo, sus hijos tienden a hacer m\u00e1s deporte en la adolescencia y de adultos, por la forma como la actividad materna influye en la construcci\u00f3n del cerebro fetal. Por la contra, madres fumadoras durante el embarazo incrementan hasta el 78% las probabilidades de que su hijo pueda terminar sufriendo un trastorno mental, puesto que las sustancias t\u00f3xicas del tabaco dificultan el crecimiento del cerebro y su conectividad funcional. Tambi\u00e9n se ha demostrado que las muestras de afecto hacia las personas gestantes producen una liberaci\u00f3n incrementada de la hormona oxitocina que facilita la formaci\u00f3n de conexiones neurales en el cerebro fetal en las zonas encargadas de gestionar las emociones, lo que redundar\u00e1 en beneficio de sus hijos e hijas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Principio 4. Despu\u00e9s de nacer, m\u00e1s y m\u00e1s conexiones<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tras el nacimiento, el cerebro contin\u00faa form\u00e1ndose. Nacemos con aproximadamente la mitad de neuronas que tendr\u00e1 el cerebro adulto, por lo que inicialmente se deben formar muchas neuronas nuevas. Sin embargo, sobre los tres a cuatro a\u00f1os de edad, el cerebro ya contiene pr\u00e1cticamente todas las neuronas que precisa, y pocas m\u00e1s se a\u00f1adir\u00e1n en el transcurso de la vida. Pero a pesar de ello, su formaci\u00f3n jam\u00e1s est\u00e1 concluida, y contin\u00faa construy\u00e9ndose y reconstruy\u00e9ndose a lo largo de toda la vida. \u00bfC\u00f3mo se explica que se vaya construyendo y reconstruyendo constantemente, si pr\u00e1cticamente no incorpora neuronas nuevas?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Muy sencillo: lo hace estableciendo nuevas conexiones, que en terminolog\u00eda cient\u00edfica se denominan sinapsis. Este fen\u00f3meno, que es crucial para comprender nuestras caracter\u00edsticas mentales y entender c\u00f3mo van cambiando, se denomina plasticidad neural. Consiste, precisamente, en la capacidad que tienen las neuronas para establecer conexiones nuevas, y tambi\u00e9n para eliminar, en algunas ocasiones, las que est\u00e1n en desuso \u2013un proceso que se denomina podado sin\u00e1ptico, por homolog\u00eda al podado de las ramas de los \u00e1rboles\u2013. El secreto de la vida mental y de las capacidades ps\u00edquicas se encuentra precisamente en estos patrones de conexiones neurales, en las redes neurales que conforman el cerebro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La plasticidad neural es crucial en cualquier proceso de aprendizaje. Y un reci\u00e9n nacido debe aprenderlo casi todo. Todo aquello que aprendemos, todo lo que recordamos, e incluso lo que no recordamos conscientemente pero que no obstante influye en nuestros comportamientos \u2013a menudo m\u00e1s que las cosas que recordaos conscientemente\u2013, se mantiene en nuestro cerebro implantado en unos patrones concretos de conexiones. Si el cerebro humano no pudiese hacer conexiones nuevas, llegado ese momento no podr\u00edamos aprender nada nuevo, solo usar lo que ya supi\u00e9semos con anterioridad. Por eso cada d\u00eda, cuando nos acostamos, nuestro cerebro es necesariamente diferente a c\u00f3mo era por la ma\u00f1ana al despertarnos, porque no pasa ni un solo d\u00eda sin que aprendamos algo nuevo o sin que hayamos vivido alguna experiencia que merezca la pena ser recordada, al menos durante alg\u00fan tiempo. Y las ni\u00f1as y los ni\u00f1os son unas aut\u00e9nticas esponjas de asimilar novedades. De hecho, la caracter\u00edstica m\u00e1s importante del cerebro durante la ni\u00f1ez es ser una esponja capaz de absorber en sus conexiones todo el ambiente que le rodea, para conocerlo y adaptarse a \u00e9l. El cerebro infantil cambia constantemente, y en buena parte lo hace influenciado por el ambiente que les generamos y las experiencias que les proporcionamos. La estimulaci\u00f3n \u2013que no la sobreestimulaci\u00f3n\u2013 es un elemento crucial para la formaci\u00f3n del cerebro. Un cerebro estimulado va a tener m\u00e1s conexiones que el mismo cerebro sin esa estimulaci\u00f3n, lo que implica m\u00e1s capacidad para organizar la vida mental y m\u00e1s reserva cognitiva para el resto de su vida.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Texto a parte:<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El enemigo n\u00famero de nuestro cerebro es el estr\u00e9s, concretamente el estr\u00e9s cr\u00f3nico. Y solo se le puede hacer frente con placer y motivaci\u00f3n. La estimulaci\u00f3n da respuesta a nuestra curiosidad, pro la sobreestimulaci\u00f3n nos satura y nos estresa, y empezamos a generar cortisol.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El 8% de los ni\u00f1os y el 20% de los adolescentes tienen estr\u00e9s cr\u00f3nico.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Chicos y chicas entre 9 y 24 a\u00f1os sometidos a estr\u00e9s cr\u00f3nico agudo, tienen alteraciones permanentes en las conexiones neurales, especialmente en las am\u00edgdalas (las regiones del cerebro encargadas de generar las emociones), y eso hace que cuando sean m\u00e1s mayores tengan dificultades para gestionar las emociones negativas tendiendo m\u00e1s a reacciones agresivas, y tengan menor autoestima y autoconfianza.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Principio 5. Ventanas de oportunidad: Las tres grandes etapas<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El cerebro de nuestros hijos es una esponja que absorbe todo lo que le rodea, por un motivo muy simple, relacionado con las funciones de este \u00f3rgano rector. Como ya se ha dicho, la funci\u00f3n cerebral dirige y armoniza todas nuestras actividades corporales, y genera nuestra actividad mental. Esta actividad incluye, por supuesto, todos los aspectos relativos al comportamiento. Pues bien, el cerebro es el \u00f3rgano que permite que adaptemos y readaptemos nuestro comportamiento al ambiente en el cual nos formamos y nos encontramos, para cumplir con la funci\u00f3n biol\u00f3gica m\u00e1s elemental \u2013y crucial\u2013 de todas: sobrevivir. Adaptarse para sobrevivir, esta es la m\u00e1xima de la biolog\u00eda. Tambi\u00e9n, o muy especialmente, a trav\u00e9s del comportamiento. La infancia que damos a nuestros hijos influir\u00e1 de manera decisiva su car\u00e1cter y el comportamiento que manifestar\u00e1n cuando sean adultos. Como se ha citado al inicio del art\u00edculo en relaci\u00f3n a los superh\u00e9roes de las novelas gr\u00e1ficas, \u201cun gran poder conlleva una gran responsabilidad\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Dicho de otro modo, el ambiente que proporcionemos a nuestros hijos, entendi\u00e9ndolo en sentido amplio \u2013familiar, social y educativo\u2013, contribuir\u00e1 a la forma f\u00edsica que tomar\u00e1n sus conexiones cerebrales, lo que se traducir\u00e1 no solo en conocimientos sino tambi\u00e9n, muy especialmente, en todos los aspectos de su comportamiento, que se adaptar\u00e1 a ese entorno. Sin embargo, de forma programada por los genes no se potencian las mismas conexiones a una edad que a otra.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En general se distinguen tres grandes etapas desde el nacimiento hasta alcanzar la edad adulta, como han distinguido diversos autores (Mora, 2013; Bueno, 2017).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>TRES ETAPAS, IDEAS Y PROPUESTAS<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>De los 0 a los 3 a\u00f1os<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Etapa esencial para imprimir el car\u00e1cter y temperamento. Es muy importante ofrecer un feedback de todo lo que va aprendiendo del mundo y de la percepci\u00f3n de sus experiencias. Es de vital importancia el v\u00ednculo seguro con sus progenitores o sus cuidadores.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>De los 0 a los 3 a\u00f1os, el cerebro prioriza las conexiones entre neuronas cercanas en la denominada corteza cerebral. La corteza constituye la capa m\u00e1s externa del cerebro, y es donde se generan y gestionan los aspectos m\u00e1s complejos y t\u00edpicamente humanos del comportamiento: el lenguaje, la toma de decisiones, el control ejecutivo, la empat\u00eda, el raciocinio y el control emocional, entre otros. A estas edades el cerebro absorbe el ambiente para adaptarse a \u00e9l, lo que hace que sea la etapa m\u00e1s importante e influyente para la personalidad que mostraran nuestros hijos cuando sean adultos. Formarse en un ambiente de alta conflictividad, por ejemplo, estimula conexiones neurales que favorecen una alta impulsividad, como forma de respuesta a las posibles amenazas, lo que redunda en contra de la reflexividad (como caracter\u00edstica mental opuesta).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>De los 4 a los 11 a\u00f1os<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es la etapa m\u00e1s significativa para las tareas instrumentales y acad\u00e9micas (especialmente, el razonamiento, la interrelaci\u00f3n y la memoria), descubren la emoci\u00f3n para aprender, podemos jugar con ellos aprendiendo de cada experiencia. El cerebro percibe como m\u00e1xima utilidad aquellos aprendizajes asociados a la aceptaci\u00f3n, valoraci\u00f3n y reconocimiento social. Nuestro papel de padres no es hacerles los deberes, sino valorar su esfuerzo y reconocer su trabajo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En esta segunda etapa se favorecen las conexiones de media distancia, entre la corteza cerebral y algunas zonas internas del cerebro, c\u00f3mo las denominadas am\u00edgdalas, que generan las emociones, y el hipocampo, que es el centro gestor de la memoria. A este respecto cabe decir, sin embargo, que la memoria no reside en el hipocampo, sino en redes neurales y en patrones de conexiones distribuidos por todo el cerebro. El hipocampo vendr\u00eda a ser como la lista de preferidos de un buscador de internet: contiene las direcciones de las redes donde se almacena la informaci\u00f3n para recuperarla cuando sea menester, pero no la informaci\u00f3n per se. El hecho de que hasta los 3 o 4 a\u00f1os no se empiecen a formar conexiones entre la corteza y el hipocampo explica por qu\u00e9 casi nadie recuerda de forma consciente las experiencias anteriores a los 3 a\u00f1os de edad \u2013lo que no quita que estas experiencias sean las m\u00e1s influyentes para la vida adulta, como ya se ha dicho.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es la etapa que m\u00e1s influye en las destrezas acad\u00e9micas \u2013en las denominadas competencias b\u00e1sicas\u2013. Es cuando las ni\u00f1as y los ni\u00f1os aprender a leer, a escribir, los primeros razonamientos l\u00f3gico-matem\u00e1ticos, estrategias de memorizaci\u00f3n, etc\u00e9tera. Cabe decir, sin embargo, que cada cerebro va madurando a un ritmo ligeramente diferente a los dem\u00e1s, lo que implica que la edad de aprender estas destrezas sea un poco variable. Esto implica que si queremos sacar el m\u00e1ximo provecho al desarrollo del cerebro, se deben respetar los ritmos individuales, para evitar el aburrimiento en las personas que madura m\u00e1s r\u00e1pidamente y generar estr\u00e9s en las que madura con m\u00e1s lentitud.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>La Adolescencia<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Somos la \u00fanica especie que tenemos adolescencia. El cerebro adolescente busca situarse en el mundo. Como padres debemos ofrecerles elementos de reflexi\u00f3n y encontrar los espacios para hacerlos. La maduraci\u00f3n del control emocional comparte en los adolescentes el deseo de romper los l\u00edmites y saltarse las normas, para ello es fundamental que tengan l\u00edmites previos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Finalmente, la adolescencia es la etapa en que el cerebro y sus programas g\u00e9nicos priorizan las conexiones a m\u00e1s larga distancia, lo que se relaciona con la gran capacidad de aprender cosas nuevas de forma consciente que se manifiesta a estas edades. En este sentido, cuantas m\u00e1s conexiones soporten un aprendizaje o un recuerdo, y muy especialmente si adem\u00e1s contienen componentes emocionales (conexiones con las am\u00edgdalas) y sociales, y cuanto m\u00e1s extensas sean las redes neurales implicadas, mejor se recordar\u00e1 ese aprendizaje o experiencia y con m\u00e1s eficiencia se podr\u00e1 utilizar en el futuro. Dicho de otro modo, y esto sirve para todas las etapas de desarrollo cerebral, para que un aprendizaje se enra\u00edce bien en las conexiones cerebrales debe contener elementos emocionales y sociales, y debe encontrarse en un contexto cercano a las personas que lo reciben, para potenciar al m\u00e1ximo estas redes neurales. En paralelo, el establecimiento de estas conexiones permite que poco a poco, muy lentamente, vayan madurando capacidades tan importantes como la capacidad de tomar decisiones, el control emocional, la capacidad de retrasar las recompensas, la l\u00f3gica y el raciocinio, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El establecimiento de estas conexiones tambi\u00e9n se relaciona con la curiosidad y la b\u00fasqueda de novedades t\u00edpicos de este per\u00edodo vital, que a menudo se traducen en, o los interpretamos como, rebeld\u00eda. Y lo que tal vez sea m\u00e1s importante. Una de las mejores formas que tiene el cerebro de adquirir nuevos conocimientos, especialmente los sociales, y estimular su plasticidad, es por imitaci\u00f3n. Se dec\u00eda justo al inicio del art\u00edculo que gracias a la actividad cerebral recordamos el pasado y planificamos el futuro, y en base a estos dos par\u00e1metros establecemos nuestro presente. Y se preguntaba ret\u00f3ricamente que a lo mejor es al rev\u00e9s, y que recordamos el pasado y planificamos el futuro en funci\u00f3n de c\u00f3mo percibimos y actuamos en cada momento de nuestro presente. Nuestros hijos e hijas viven su presente imitando lo que ven a su alrededor, incluy\u00e9ndonos a nosotros, nuestras actitudes y comportamientos \u2013aunque no siempre sea evidente\u2013. Y con esta imitaci\u00f3n aprenden a vivir su propia vida, una vida que sin duda les llevar\u00e1 al futuro. Esta es la historia de su cerebro, que empieza en nosotros pero que va mucho m\u00e1s all\u00e1, hacia su futuro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>CONCLUSIONES<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En este art\u00edculo hemos pretendido hacer un llamamiento al empoderamiento de los padres y de la sociedad en general, incluidos los gestores de pol\u00edticas educativas, hacia la educaci\u00f3n de las nuevas generaciones a partir de la aplicaci\u00f3n de los nuevos avances en neurociencia y neurociencia cognitiva en el campo de la educaci\u00f3n y la pedagog\u00eda. La neuroeducaci\u00f3n se est\u00e1 postulando como una herramienta muy potente para mejorar las estrategias educativas y contribuir a dignificar la vida humana, proporcionando datos y evidencias cient\u00edficas a la pedagog\u00eda para que profundice en sus propuestas. Estos 5 principios constituyen los elementos b\u00e1sicos sobre los que se va construyendo esta nueva educaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Somos seres \u00fanicos e irrepetibles eso lo hemos visto y adem\u00e1s con \u201csuperpoderes\u201d y responsabilidades. Por tanto debemos atender la diversidad y respetar los ritmos de aprendizaje de cada chico o chica. Saber dotar a cada uno de ellos de lo que va necesitando seg\u00fan su proceso evolutivo. Somos responsables de todo nuestro potencial y de su relevancia para nuestra descendencia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Influenciar no significa determinar, sentirse responsable como progenitores pero tambi\u00e9n sabiendo del poder del contexto de aprendizaje que facilitemos a los m\u00e1s peque\u00f1os es altamente significativo tambi\u00e9n. Tenemos mucho por aportar y por decidir, a nivel familiar, pero tambi\u00e9n a nivel escolar y de pol\u00edticas educativas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Antes de nacer, preparamos el cerebro. Es necesario saber de la incidencia de las decisiones de los adolescentes y j\u00f3venes y su relevancia para los futuros hijos. Se debe formar a los adolescentes, en el funcionamiento del cerebro y que conozcan realmente como se aprende y la incidencia de sus decisiones en la vida.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de nacer, m\u00e1s y m\u00e1s conexiones. Propiciar experiencias de aprendizaje, entornos, emociones que hagan las conexiones neuronales m\u00e1s fuertes y de mayor volumen y calidad tambi\u00e9n requiere de nuestra atenci\u00f3n y aportaci\u00f3n. Escuelas emocionantes, vivencias de aprendizaje en familia, contextos ricos de retos y desaf\u00edos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ventanas de oportunidad: conocer las tres grandes etapas, y poder entender que est\u00e1 pasando y en que podemos ayudar, es b\u00e1sico como adultos referentes. Maestros, padres y madres y toda la comunidad educativa deber\u00eda no s\u00f3lo tener informaci\u00f3n sobre las ventanas de oportunidad sino tambi\u00e9n de c\u00f3mo potenciar sus beneficios en la escuela y en casa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Evidentemente los 5 principios no recogen toda la labor por hacer en este terreno pero si un inicio del trabajo pendiente que ya empieza a ser ineludible, y la familia es clave, de ah\u00ed este art\u00edculo dedicado a ella.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/IE-Familia.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-20970 size-medium\" src=\"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/IE-Familia-300x300.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"300\" \/><\/a><a href=\"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/IE-Diferencias.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-20971\" src=\"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/IE-Diferencias.jpg\" alt=\"\" width=\"722\" height=\"1024\" srcset=\"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/IE-Diferencias.jpg 722w, https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/IE-Diferencias-212x300.jpg 212w, https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/IE-Diferencias-696x987.jpg 696w\" sizes=\"auto, (max-width: 722px) 100vw, 722px\" \/><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Art\u00edculo: 5 principios de la neuroeducaci\u00f3n que la familia deber\u00eda saber y poner en pr\u00e1ctica &nbsp; Autores: Doctora Anna For\u00e9s\u00a0Miravalles, doctora en Filosof\u00eda y Ciencias de la Educaci\u00f3n y licenciada en Pedagog\u00eda por la Universitat de Barcelona Doctor David Bueno i Torrens, doctor en biolog\u00eda y profesor de gen\u00e9tica en la Universidad de Barcelona. &nbsp; [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":20970,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[43],"tags":[],"class_list":["post-20969","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-nuevos-horizontes"],"acf":{"antetitulo":""},"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v28.3 - 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