{"id":180235,"date":"2023-10-04T05:02:58","date_gmt":"2023-10-04T09:02:58","guid":{"rendered":"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/?p=180235"},"modified":"2023-10-04T05:02:58","modified_gmt":"2023-10-04T09:02:58","slug":"por-que-no-soy-anarquista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.eldiario.net\/portal\/2023\/10\/04\/por-que-no-soy-anarquista\/","title":{"rendered":"Por qu\u00e9 no soy anarquista"},"content":{"rendered":"<p>El problema central de Bolivia, y de cualquier pa\u00eds al que le sea esquivo el desarrollo, es el estatismo. Cuando el Estado se abroga el derecho de dirigir la econom\u00eda nos roba la libertad y la dignidad de disponer de nuestro propio esfuerzo. Cuando el Estado se come el 80% del PIB en cada Presupuesto General del Estado, cuando sostiene una burocracia de 526 mil empleados p\u00fablicos y m\u00e1s de 70 empresas estatales ineficientes, cuando se farrea $us 13 mil millones de reservas internacionales, cuando nos inunda de impuestos, regulaciones, cupos y controles de precios, la \u00fanica opci\u00f3n que nos queda es migrar o escapar al sector informal. El estatismo nos expulsa de nuestra propia patria y nos sume en la informalidad, donde la propiedad privada no est\u00e1 claramente definida, los incentivos son de corto plazo y es imposible, por lo tanto, generar crecimiento sostenido y desarrollo.<br \/>\nAnte este sombr\u00edo panorama es bastante tentador declararse anarquista. El Estado es el mal y, por lo tanto, no basta con reducirlo, hay que eliminarlo. El Estado concentra el monopolio de la violencia y por eso constituye un peligro constante para la libertad individual. Aun si logramos elegir mejores gobernantes, o reducirlo de tama\u00f1o en determinados per\u00edodos, la amenaza estatista estar\u00e1 siempre al acecho. \u00bfPor qu\u00e9 no abolir el Estado, entonces, y dejar que los individuos decidan por s\u00ed mismos c\u00f3mo hacer cumplir contratos o protegerse f\u00edsicamente? \u00bfPor qu\u00e9 no movernos hacia una sociedad anarquista?<br \/>\nLa palabra anarqu\u00eda viene del griego. El prefijo \u201can\u201d significa no o sin, y el sufijo \u201carqu\u00eda\u201d significa regla o mandato. Es decir, anarqu\u00eda significa \u201csin regla\u201d. \u00bfPuede una sociedad o un pa\u00eds desarrollarse sin reglas? Partamos de una verdad: el crecimiento econ\u00f3mico sostenido, el desarrollo social y el florecimiento humano se generan en la actividad privada, no en el Estado. El individuo que busca satisfacer su inter\u00e9s propio y se levanta en la ma\u00f1ana a producir alg\u00fan bien o servicio es el actor fundamental del desarrollo. Pero para que el individuo tenga los incentivos a producir, \u00e9ste requiere libertad y protecci\u00f3n de su propiedad privada. En otras palabras, el individuo necesita dos reglas de juego claramente establecidas: el derecho a su libre determinaci\u00f3n (siempre y cuando no afecte el mismo derecho de los dem\u00e1s) y la seguridad jur\u00eddica de que su propiedad privada ser\u00e1 protegida. Sin esas dos reglas nadie tendr\u00e1 los incentivos para trabajar y ninguna sociedad se desarrollar\u00e1. Esa es la raz\u00f3n por la que los pa\u00edses socialistas son un completo fracaso.<br \/>\n\u00bfQui\u00e9n vigila que esas dos reglas se cumplan? \u00bfNo podr\u00edamos entender al Estado como el ente que los mismos individuos crean para asegurar la estabilidad de las mismas? Los anarquistas responder\u00e1n que estas reglas se desarrollar\u00e1n espont\u00e1neamente sin la necesidad del establecimiento de un Estado y que el autogobierno de cada individuo producir\u00e1 una convivencia pac\u00edfica entre todos. Pero eso puede funcionar solo en sociedades muy chicas y solo en el corto plazo. Sin reglas del juego establecidas socialmente, los individuos buscar\u00e1n vivir solo con aquellos con los que mantienen lazos afectivos o con aquellos que comparten medianamente sus intereses y filosof\u00eda de vida. Solo as\u00ed lograr\u00e1n minimizar conflictos y evitar a los violentos o abusivos. A medida que estas sociedades crecen, se desarrollan y comercian con otros grupos, sin embargo, los individuos buscar\u00e1n certidumbre sobre el respeto a su libertad y su propiedad privada para as\u00ed minimizar costos de transacci\u00f3n y poder ser productivos. Esto llevar\u00e1 inevitablemente a la formaci\u00f3n de reglas de juego generales y a la conformaci\u00f3n de un \u201ccomit\u00e9\u201d encargado de hacerlas cumplir. Es decir, se crear\u00e1 un Estado. Un Estado chico, acotado y diminuto que solo proteja la libertad y la propiedad privada, pero un Estado al fin.<br \/>\nEl anarquismo, entonces, contiene una contradicci\u00f3n interna. La libertad es un derecho natural del individuo, pero en una sociedad moderna \u00e9ste debe ser protegido y garantizado legalmente. En otras palabras, la libertad requiere reglas de juego. Este es, en efecto, el \u00fanico \u201cbien com\u00fan\u201d que existe. Tom\u00e1s de Aquino ya hablaba del \u201cbonum commune iustitiae et pacis\u201d: el bien com\u00fan de la justicia y la paz. La provisi\u00f3n de este bien com\u00fan, y ning\u00fan otro, justifica la existencia del Estado.<br \/>\nY es por eso que no soy anarquista. Siguiendo la tradici\u00f3n de Hayek y Mises soy liberal cl\u00e1sico porque entiendo que la libertad requiere de instituciones que la protejan. La libertad es la ausencia de coerci\u00f3n, pero la ausencia de coerci\u00f3n requiere de las garant\u00edas que brindan la paz, la seguridad y la justicia. Y es el Estado el ente que los individuos crean para proveer esas garant\u00edas. El Estado, entonces, no es un \u201cmal necesario\u201d, sino un bien en tanto y en cuanto se dedique a proveer esas garant\u00edas y nada m\u00e1s.<br \/>\nAs\u00ed que no, no debemos eliminar el Estado. Lo que debemos eliminar es el estatismo. Cuando el Estado se apropia de responsabilidades que van al margen de proveer paz, seguridad y justicia, entonces los individuos empiezan a perder su libertad, se reducen los incentivos productivos y las sociedades se pudren en lo moral y en lo econ\u00f3mico. Los individuos debemos ser vigilantes del tama\u00f1o y la influencia del Estado en la sociedad y debemos rechazar vehementemente sus intentos de expansi\u00f3n. En Bolivia hemos rebasado todos los l\u00edmites. Nuestro obsceno nivel de estatismo requiere de una verdadera revoluci\u00f3n cultural para devolverle al Estado su esencia minimalista. Esa es la pelea.<\/p>\n<p>Antonio Saravia es PhD en econom\u00eda.<br \/>\nTwitter: @tufisaravia<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El problema central de Bolivia, y de cualquier pa\u00eds al que le sea esquivo el desarrollo, es el estatismo. Cuando el Estado se abroga el derecho de dirigir la econom\u00eda nos roba la libertad y la dignidad de disponer de nuestro propio esfuerzo. 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