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FRACTURAS DIAFISARIAS DEL RADIO

Lic. Jaime J. Ticona Pardo, Fisioterapeuta Kinesiólogo –  72556224

Las fracturas de la diáfisis del radio (y el compañero anatómico, el cúbito) representan un desafío clásico en la traumatología y la fisioterapia. Al tratarse de un segmento óseo fundamental para la estabilidad del antebrazo y, sobre todo, para los movimientos de pronosupinación (girar la palma de la mano hacia arriba y hacia abajo), un manejo adecuado tanto médico como rehabilitador es clave para recuperar la funcionalidad completa de la extremidad.

ANATOMÍA Y BIOMECÁNICA CLAVE

El radio y el cúbito forman una articulación compleja unida por la membrana interósea. La diáfisis radial no es un hueso recto, sino que presenta una curvatura específica, que es vital para permitir que el radio ruede sobre el cúbito durante la pronosupinación.

  • Cualquier alteración en la longitud, rotación o angulación de esta curvatura durante la consolidación de la fractura puede limitar de manera importante el giro del antebrazo.

 

  • Además, en este segmento se insertan músculos muy potentes como el pronador redondo, supinador corto y braquiorradial, los cuales generan fuerzas de tracción que tienden a desplazar los fragmentos óseos tras la fractura.

 

MECANISMOS DE LESIÓN Y CLASIFICACIÓN

Estas lesiones suelen producirse por dos vías principales:

  • Traumatismo de alta energía: Accidentes de tránsito o caídas desde altura, que suelen asociarse a fracturas conminutas, abiertas o combinadas con lesiones del cúbito.

 

  • Traumatismo de baja energía: Caídas sobre la mano extendida (mecanismo FOOSH) en pacientes mayores o con fragilidad ósea.

 

Dependiendo de la estabilidad y el patrón de trazo, pueden clasificarse en:

  • No desplazadas / Estables: Tratamiento conservador con inmovilización.
  • Desplazadas / Inestables: Requieren intervención quirúrgica para restaurar la anatomía exacta.

 

OPCIONES DE TRATAMIENTO

Tratamiento Conservador (Ortopédico)

  • Indicación: Fracturas cerradas, no desplazadas o con un desplazamiento mínimo aceptable, especialmente en pacientes con baja demanda funcional o alto riesgo quirúrgico.

 

  • Manejo: Inmovilización con yeso braquial o antebraquial (según la estabilidad y la altura de la fractura) durante un periodo estimado de 6 a 8 semanas, seguido de controles radiológicos seriados para asegurar una correcta consolidación ósea.

 

TRATAMIENTO QUIRÚRGICO

  • Indicación: Fracturas desplazadas, anguladas, con pérdida de longitud o inestables, y fracturas bilaterales o asociadas a lesiones del complejo articular distal o proximal (como en las lesiones de Monteggia o Galeazzi).

 

  • Técnica de elección: Osteosíntesis con placa y tornillos de bajo perfil (fijación interna abierta), que permite una compresión estable del foco de fractura y una movilización precoz. En casos de fracturas expuestas o con gran daño de partes blandas, se puede recurrir inicialmente a la fijación externa.

 

Fisioterapia en la Recuperación

 

La rehabilitación es un proceso por fases que debe adaptarse tanto al tipo de tratamiento recibido (quirúrgico vs. ortopédico) como a los tiempos biológicos de consolidación del hueso.

  • Fase 1: Protección e Inmovilización (Semanas 0 a 4/6)

 

  • Objetivos: Controlar el dolor y la inflamación, prevenir la rigidez en las articulaciones libres (hombro, codo y dedos) y evitar la atrofia muscular por desuso.

 

  • Acciones: Movilidad activa de los dedos, flexión/extensión de hombro y codo (si el yeso lo permite) y elevación de la extremidad para minimizar el edema.

 

  • Fase 2: Movilización Temprana y Ganancia de Rango (Semanas 6 a 10)

 

  • Objetivos: Retirada de la inmovilización (bajo criterio médico/radiológico), recuperación progresiva del rango de movimiento (ROM) del codo y de la muñeca, y reintroducción paulatina de la pronosupinación.

 

  • Acciones: Ejercicios activos asistidos, liberación miofascial suave de la musculatura del antebrazo y terapia manual para reducir la rigidez articular.

 

  • Fase 3: Fortalecimiento y Readaptación Funcional (A partir de la semana 10-12)
    • Objetivos: Consolidación ósea confirmada radiológicamente, recuperación de la fuerza muscular isométrica y concéntrica, y restauración de la funcionalidad completa para las actividades de la vida diaria (AVD) o deportivas.

 

  • Acciones: Ejercicios de fortalecimiento progresivo con bandas elásticas y pesos libres, trabajo de propiocepción de muñeca y antebrazo, y simulación de gestos laborales o deportivos específicos.

Imágenes generadas por I.A.

CONSIDERACIONES FINALES

La recuperación de una fractura diafisiaria de radio requiere un trabajo coordinado entre el equipo traumatológico y el fisioterapeuta. Respetar los tiempos de cicatrización ósea en las primeras semanas evita complicaciones como el retraso de consolidación o la pseudoartrosis, mientras que una movilización oportuna previene la temida rigidez de la pronosupinación, asegurando un retorno óptimo a la calidad de vida previa.

​ “EL MOVIMIENTO ES TU PROPIA MEDICINA, SOLO HAY QUE AJUSTAR LA DOSIS”.

Lic. Jaime J. Ticona Pardo, Fisioterapeuta Kinesiólogo –  72556224

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