La falta de defensivos para contener el avance del agua en el municipio de San Pedro, provincia Obispo Santistevan de Santa Cruz, pone en riesgo a comunidades y sectores productivos del norte cruceño, donde unas 17.000 hectáreas de cultivos ya resultaron afectadas, pese a que todavía no comenzó la temporada de lluvias. Ante esta situación, la dirigencia cívica exigió al Gobierno la liberación de recursos económicos para ejecutar obras de prevención y evitar mayores daños.
El vicepresidente del Comité pro Santa Cruz, Agustín Zambrana, informó que durante una reciente visita a la zona constató las dificultades que atraviesan los productores agrícolas, quienes enfrentan pérdidas en sus sembradíos y compromisos económicos derivados de sus actividades productivas.
Según el dirigente, las 17.000 hectáreas afectadas reflejan la gravedad de una situación que podría empeorar con la llegada de las lluvias, debido a la ausencia de infraestructura destinada a controlar los desbordamientos.
La amenaza también alcanza a las viviendas de las comunidades cercanas, particularmente en la localidad de Hardeman, donde existe preocupación por la posibilidad de que el agua avance hacia las zonas habitadas y provoque mayores perjuicios a las familias.
Zambrana cuestionó que las obras de protección no se hayan ejecutado oportunamente y sostuvo que los recursos públicos destinados a este tipo de intervenciones deben utilizarse para garantizar la seguridad de las poblaciones expuestas a inundaciones.
En ese sentido, señaló que los fondos necesarios para construir los defensivos permanecen en el Ministerio de Economía y demandó su transferencia al Servicio de Encauzamiento de Aguas y Regularización del Río Piraí (Searpi), con el propósito de acelerar los trabajos preventivos en los sectores amenazados.
El representante cívico también criticó la magnitud del avance del agua en Hardeman y, para describir la situación, afirmó que aparentemente existe un nuevo río en Bolivia, al que denominó de manera figurada río Hardeman.
La dirigencia cívica insistió en la necesidad de ejecutar los defensivos antes de que se intensifiquen las precipitaciones, debido al peligro que representa la falta de estas estructuras tanto para la producción agrícola como para las comunidades asentadas en las áreas vulnerables del norte cruceño. (Santa Cruz, agencias)
