La profunda crisis en el abastecimiento de carburantes en Bolivia ha dejado de ser una coyuntura pasajera para convertirse en un problema estructural que amenaza con paralizar al aparato productivo. Filas interminables en los surtidores, incertidumbre en el transporte de carga y un inminente encarecimiento de la canasta familiar marcan el panorama nacional. Ante este escenario, Alejandro Serrate, importador de Meraki Oil SRL, ofreció un riguroso diagnóstico y un conjunto de propuestas clave durante una entrevista concedida a Economía y Empresa del canal YouTube EDI TV BOLIVIA.
Para el especialista, el origen del problema radica en que Bolivia pasó de la autosuficiencia a una severa dependencia de la importación. Mantener precios fijos o altamente subvencionados en un contexto de alza de costos internacionales, fletes elevados y escasez de divisas resulta insostenible. En este marco, señala que el precio real de mercado termina imponiéndose de manera inevitable.
Uno de los principales planteamientos de Serrate es la necesidad de modificar el esquema actual de adquisición de combustibles. El empresario sostiene que el país debe comprar el diésel directamente de las refinerías de origen a través de una central de compras, prescindiendo de intermediarias internacionales como Vitol y Trafigura, cuyas comisiones y márgenes encarecen de forma innecesaria la logística para el mercado interno.
Asimismo, apuntó al mercado negro como un obstáculo crítico. La reventa del diésel subvencionado genera una distorsión que impide competir a las empresas que buscan importar de manera legal cubriendo costos reales e impuestos.
Para estabilizar la provisión, propone tres pilares: conformar una central de compras con alianzas regionales; sincerar la estructura de costos permitiendo mayor participación privada; y combatir drásticamente el contrabando.
Dado que el diésel es un insumo transversal, su encarecimiento repercute de inmediato en los fletes, trasladándose a los precios de los alimentos básicos y presionando la inflación. Frente a esto, Serrate advierte que la época del subsidio irrestricto está llegando a su fin, por lo que urgió a coordinar un marco regulatorio claro que asegure la provisión sin frenar la economía nacional.
Economía y Empresa
Para bajar el precio del diésel: importación sin intermediarios
> La eliminación de empresas intermediarias como Vitol y Trafigura, la lucha contra el mercado negro y la apertura a la importación privada legal, surgen como claves para estabilizar el suministro de combustibles en el país.
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