El Servicio de Desarrollo de las Empresas Públicas Productivas (Sedem) denunció una sistemática inacción y negligencia por parte de la anterior administración del Ministerio Público, la cual paralizó e intentó cerrar las investigaciones penales seguidas contra exautoridades por presuntos actos de corrupción, contratación irregular y malversación que impidieron el normal funcionamiento de la Planta de Cemento Ecebol en Potosí.
El gerente del Servicio de Desarrollo de las Empresas Públicas Productivas (Sedem), Luis Justiniano, denunció “chicanerías” de fiscales tras el rechazo de demandas por presuntas irregularidades que habrían ocasionado un daño económico estimado en 17 millones de bolivianos en la planta de cemento Ecebol Potosí, de acuerdo a un reporte de Erbol.
“Han sido dos denuncias bien marcadas, bien justificadas y por chicanerías de la Fiscalía (la situación no prospero. Aclaro que esto no es en contra de la institución, es en contra de los fiscales que han llevado a cabo estas dos denuncias y que no han sido admitidas.”, afirmó Justiniano.
El gerente técnico de Ecebol, Carlos Andrés Gallardo, informó que se revisaron más de 1.500 procesos administrativos y se identificaron presuntos delitos de usurpación de funciones, malversación, contratos lesivos al Estado, incumplimiento de deberes y conducta antieconómica. Los primeros procesos reportados representan un perjuicio preliminar de 17 millones de bolivianos.
Por su parte, la gerente jurídica del Sedem, Carolina Cabrera, cuestionó que algunas denuncias fueran rechazadas en poco tiempo, pese a la documentación presentada. También señaló que anteriores funcionarios habrían ocultado información y retirado documentos, por lo que la actual administración trabaja para recuperarlos y establecer responsabilidades.
Gallardo indicó que Ecebol cerró la gestión 2025 con un déficit de 56 millones de bolivianos, que atribuyó a problemas de administración, planificación y uso de recursos, además del incremento de los costos de importación. Añadió que la planta de Oruro retomó la producción de clínker y busca superar el 50% de su capacidad, mientras la fábrica de Potosí continúa sin funcionar.
