El Reino Unido es históricamente uno de los principales miembros fundadores y financiadores del Fondo Monetario Internacional (FMI). Posee el quinto más alto poder de votación en el Directorio de la institución, equivalente al 4% del total de votos. En ese sentido, su apoyo a cualquier programa de asistencia a países miembros que pretenden superar crisis de balanza de pagos no puede tomarse a la ligera.
En este contexto, cabe preguntarse cuáles fueron los motivos que llevaron al Reino Unido a apoyar la aprobación del programa Servicio Ampliado del Fondo para Bolivia por un monto de 1,900 millones de dólares estadounidenses en el Directorio del FMI del 2 de octubre. Existen tres motivos centrales que a mi parecer merecen atención: la visión, las necesidades y los riesgos.
En primer lugar, el Reino Unido destaca la visión de una Bolivia abierta al diálogo y al desarrollo de oportunidades con el mundo, en un marco de respeto a la soberanía de las naciones y de responsabilidad ambiental y social. Para lograr esto, se hacía necesario tomar medidas de estabilización macroeconómica que sienten las bases para retomar un crecimiento vigoroso en el futuro cercano y así recobrar una mayor credibilidad internacional.
En segundo lugar, el Reino Unido reconoció que los fondos del FMI eran críticos para consolidar la estabilización económica del país, pero que también actuarían como catalizadores de otros financiamientos estratégicos de la banca multilateral del desarrollo, que se enfoquen en el apoyo efectivo a los sectores más vulnerables de la economía, que ayuden a las micro, pequeñas, medianas y grandes empresas bolivianas a crecer y prosperar, y que permitan al Estado boliviano optimizar sus finanzas públicas bajo un enfoque de inclusión, solidaridad y equidad.
Finalmente, era importante encarar estos ajustes con honestidad y transparencia y reconocer que los mismos no son fáciles y pueden no gozar del apoyo de la sociedad. Hasta la fecha, la población boliviana ha mostrado una gran madurez política y económica, debiendo asimilar importantes ajustes económicos en los meses recientes, pero no se puede negar que la reducción de las distorsiones económicas del pasado y la corrección de precios que eso conlleva suele tener un impacto en los bolsillos de la gente.
Es por eso que el programa propuesto por Bolivia, con fuerte hincapié en el desarrollo e implementación de un ambicioso programa integrado de protección social, es uno de sus pilares más importantes y es el que merece mayor apoyo y monitoreo. Así, las bolivianas y bolivianos podrán superar este momento delicado y retomar sus proyectos productivos con más fuerza que antes, gestando así las bases de la prosperidad nacional.
El Reino Unido celebra este mes 187 años de presencia diplomática ininterrumpida en Bolivia y nuestro interés por continuar esta amistad histórica y mantener nuestra relación como socios estratégicos de largo plazo es más fuerte que nunca. Prueba de ello es nuestro apoyo a Bolivia ante el FMI, pero también lo son nuestras diferentes iniciativas de cooperación en el campo climático mediante el programa UK-PACT y nuestros fondos de biodiversidad, en el campo del comercio bilateral mediante el esquema DCTS, y en el campo educativo mediante las becas Chevening, por mencionar las más importantes.
Enhorabuena Bolivia por haber asegurado este financiamiento estratégico para retomar la senda del crecimiento y por el compromiso por lograr mejores días para sus comunidades. Que sea buen augurio de dicha y prosperidad para las bolivianas y bolivianos.
Richard Porter, Embajador del Reino Unido.
