InicioSeccionesEditorialMedidas para enfrentar la crisis energética

Medidas para enfrentar la crisis energética

Como no podía ser de otra forma, el gobierno de Rodrigo Paz Pereira comienza a aplicar medidas de urgencia para solucionar la larga serie de problemas dejados como herencia por desastrosos gobiernos del Movimiento al Socialismo (MAS) en las pasadas dos décadas.
En primer lugar, se trata de la anulación de una onerosa subvención al diésel, combustible utilizado por parte del transporte y por sectores productivos, en particular. Para un futuro próximo se vislumbra la anulación de la subvención a la gasolina.
Otra medida tiene que ver con la reactivación de dos grandes refinerías de petróleo, una en Cochabamba y otra en Santa Cruz. Las dos estuvieron funcionando en niveles mínimos desde que fueron creadas, situación que se agravó porque en Bolivia hay poco petróleo pesado y más que todo es un país gasífero. Lo cierto es que ambas refinerías debían producir en grandes cantidades combustibles, lo que finalmente no sucedió. Pese a la trascendencia de esas medidas, falta que las autoridades respectivas den explicaciones más detalladas para que esas disposiciones sean comprendidas y tengan más apoyo de la población.
En primer término, la suspensión de la subvención al diésel es una medida racional y significa un ahorro de 55 millones de dólares a la semana, monto que se gastaba para importarlo. Por ello ese subsidio implicaba un desmesurado gasto para el Estado, además de que provocaba que contrabandistas acopien ese combustible y lo lleven a países vecinos, obteniendo jugosas ganancias.
Eso no es todo, ese gasto enorme dejará de empobrecer al país. Es oportuno recordar que las subvenciones fueron mantenidas por varios gobiernos, creciendo desmesuradamente durante los gobiernos masistas, obnubilados por la bonanza económica que fue ocasionada por la venta de gas a países vecinos y la elevación de precios de otras materias primas.
Por otro lado, reactivar las refinerías de Cochabamba y Santa Cruz traerá beneficios, aunque se tenga que importar petróleo pesado y siempre que los precios de esa materia prima no se eleven demasiado. Finalmente, los ahorros por las medidas anunciadas deberán servir para atender las necesidades más urgentes de la población y mejorar la salud de la economía nacional.
Al respecto, lo mejor es que el dinero recibido sea convertido en capital que se reproduzca, lo peor es que solamente sirva para dar soluciones temporales a algunos problemas. De ahí que es un paso importante asumir medidas como la suspensión de la subvención del diésel, así como rehabilitar las refinerías mencionadas, pero contando con una constante provisión de petróleo pesado.
Entre tanto, sectores sociales, la COB, los gremios, etc., tienen que comprender los motivos de las medidas mencionadas, para no volver a cometer el error de convulsionar el país con violentas marchas de protesta y bloqueos de caminos, que perjudican más que todo a la mayoría de la población que lucha cada día para sobrevivir.

ARTÍCULOS RELACIONADOS
- Advertisment -

MÁS POPULARES