Ante la amenaza de movilizaciones en rechazo a la eliminación de la subvención al precio del diésel, por parte de algunos sindicatos de transporte, el diputado por la alianza Unidad, Alejandro Reyes Careaga, observó cierto grado de oportunismo político en gremios que no trabajan directamente con este carburante, realidad que la población debe saber identificar y rechazar.
En criterio del legislador paceño, es cuestionable que la dirigencia de algunas organizaciones sindicales del transporte urbano, sean las más enérgicas al momento de expresar su rechazo a la eliminación de la subvención al diésel, pese a no ser usuarios directos del carburante. Lo que lleva a sospechar que existen intereses políticos detrás de las movilizaciones anunciadas para los siguientes días.
En esa línea, Reyes destacó la postura adoptada por otros sectores que optaron por agotar todas las instancias de diálogo en lugar de acudir directamente a las medidas de presión, esto para no impedir el libre tránsito o perjudicar las actividades productivas de la población.
“Lo que aquí se está viendo es que hay bastante oportunismo político, porque quienes son los que utilizan diésel como el transporte pesado, transporte interprovincial, internacional y otros, son los más conscientes y están buscando alcanzar acuerdos con el Gobierno por el bien de la ciudadanía”, dijo.
Para el legislador paceño, es de conocimiento público el proceder de las organizaciones sindicales, sus intereses y su lineamiento político-ideológico, por lo que no debe permitirse que se use el tema de la eliminación al subsidio del diésel como un nuevo pretexto para ganar palestra mientras se esconden otro tipo de intereses.
“No podemos permitir este tipo de atropellos, pues sabemos cómo se manejan los sindicatos y que es lo que buscan, y el ciudadano tampoco va a dejarse engañar”, explicó Reyes, llamando a los gobiernos autónomos municipales a aplicar controles en el transporte público que, en su mayor parte, usa gasolina y Gas Natural Vehicular (GNV) para prestar sus servicios.
Afirmando que todos los bolivianos deben ser conscientes de la realidad económica del país y la imposibilidad de mantener medidas como el subsidio al diésel, pidió anteponer el diálogo para resolver cualquier problema y poner fin al desangramiento del Estado, producto de veinte años del Movimiento al Socialismo y su modelo fracasado.
“Todo esto es producto de que durante veinte años no se ha cuidado las finanzas del Estado. Si se hubiera tenido un mínimo de precaución no estaríamos en el punto en el que estamos. Estos sectores tendrán que entender que todos los bolivianos estamos siendo afectados por la crisis y para salir de ella debemos cargarnos al hombro el país”, finalizó.
El fin de semana, el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, afirmó que levantar la subvención del diésel le hubiera tocado al gobierno que sea y que no se trata de un tema de popularidad, sino de una decisión para que la población viva en la realidad.
“A las amas de casa, a la población, tenemos que sentarnos con los diferentes sectores; esto no es un tema del gobierno actual. Esto es un problema estructural de muchos años. Esto le hubiera tocado al gobierno que sea. El tema de la subvención nos ha hecho daño”, dijo la autoridad, calificando la determinación del gobierno como una medida “inevitable” frente a un sistema económico insostenible.
Ayer, tras la realización de un ampliado nacional en Santa Cruz, la Confederación de Choferes de Bolivia anunció para el próximo lunes, el repliegue del parque automotor durante 24 horas y resolvió pedir la abrogación del Decreto Supremo 5716, que eliminó la subvención al diésel, según informó su ejecutivo, Lucio Gómez.
Desde la Autoridad de Regulación y Fiscalización de Telecomunicaciones y Transportes (ATT), se informó que las empresas que trabajan en el transporte interdepartamental deben seguir cobrando las tarifas vigentes hasta antes de la suspensión del subsidio al diésel porque los nuevos precios de los pasajes serán producto del diálogo con el sector.
El director de la ATT, Carlos Ágreda, pidió a los usuarios del transporte que denuncien a quienes realicen cobros fuera del tarifario vigente.
“He estado en comunicación con los máximos responsables de la Confederación de Choferes de Bolivia y les he expresado la absoluta voluntad del Gobierno y de la ATT para iniciar un diálogo que nos permita discutir de manera técnica el estado de situación del sector y nos permita garantizar que se va a normalizar a la brevedad posible la atención en todas las terminales del país”, sostuvo.
Asimismo, admitió como “extremadamente importante” el precio del diésel como uno de los componentes del trabajo del transportista, pero éste “sólo representa una fracción del costo de operaciones, y equivale al 25 a 27% del total de la inversión que realizan los transportistas”.
La autoridad recordó a la dirigencia de los transportistas que hace seis meses ya se autorizó un incremento tarifario, corrigiendo una serie de distorsiones que existían en ellas y fijando una serie de parámetros que también deben ser evaluados por la dirigencia de los transportistas para que tengan una visión integral del tema.
Ayer, se conoció que, producto de los recientes ataques a refinerías rusas, el precio del diésel se disparó, alcanzando un nuevo récord a nivel mundial, situación que afecta directamente a los países de América Latina, entre ellos Bolivia.
“Hay varios países en América Latina, por ejemplo, México, Brasil y Argentina, donde va a impactar la producción y el consumo de diésel. Esto es un problema que ahora tenemos entre manos y que es de carácter global”, indicó Jorge Piñón, experto del Instituto de Energía de la Universidad de Texas, en entrevista con CNN.
Llaman a priorizar el diálogo
Ven oportunismo político en sectores que rechazan eliminar subvenciones
> Cuestionan que la dirigencia de algunas organizaciones sindicales del transporte urbano, sean las más enérgicas al momento de expresar su rechazo a la eliminación de la subvención al diésel, a pesar de no ser usuarios directos del carburante. > Piden no permitir que organizaciones sindicales, sus intereses y su lineamiento político-ideológico, usen el tema de la eliminación de la subvención al diésel como un nuevo pretexto para ganar palestra mientras se esconden otro tipo de intereses.
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