Policías y militares se mantienen desplegados en distintos puntos de las principales carreteras de los departamentos de La Paz y Cochabamba, ante los anuncios de posibles bloqueos en rechazo a la eliminación de la subvención al diésel.
En La Paz, alrededor de 800 efectivos policiales y militares fueron desplazados durante los últimos dos días hacia diferentes puntos viales, según información proporcionada por la Policía. En la carretera La Paz-Oruro, a la altura de Villa Remedios, se reportó la presencia de seis camionetas policiales y dos camiones militares, además de campamentos instalados en el sector.
También se registró la presencia de uniformados en las rutas Oruro-Cochabamba y El Alto-Tiquina, mientras que otro contingente fue enviado a la carretera Cochabamba-Oruro.
En Cochabamba, el comandante departamental de la Policía, Henry Ontiveros, informó ayer que las carreteras del departamento permanecían expeditas y que no se habían registrado bloqueos durante el fin de semana.
El jefe policial señaló que efectivos de la Policía y las Fuerzas Armadas permanecen distribuidos en sectores como Bombeo, Pirque, Parotani, Suticollo, Río K’ora II, cruce Tarata, puente Huayllani, Chiñata y Cruce Vacas, con el objetivo de mantener habilitadas las rutas.
Ontiveros sostuvo además que las fuerzas del orden no permitirán el cierre de carreteras y que se garantizará la circulación de personas y vehículos en el departamento.
El despliegue se desarrolla en el marco del estado de excepción, cuya vigencia fue ampliada por otros 90 días. El ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, recordó que el Gobierno aplicará esta medida ante los anuncios de movilizaciones vinculadas al rechazo a la eliminación de la subvención al diésel.
La medida fue anunciada el viernes por el presidente Rodrigo Paz mediante el Decreto Supremo 5716. De acuerdo con la información difundida en las notas, el precio del diésel pasó de 9,80 a 17,95 bolivianos por litro, lo que representa un incremento aproximado del 83%.
La eliminación de la subvención provocó el rechazo de organizaciones campesinas y sectores del transporte. La Central Obrera Boliviana (COB), los choferes, el transporte pesado, los cisterneros y las Seis Federaciones del Trópico de Cochabamba anunciaron reuniones y posibles medidas de presión por el impacto del nuevo precio del combustible en los pasajes, fletes, producción y costo de vida.
