La Confederación Sindical de Choferes de Bolivia convocó para este martes a un ampliado nacional en Santa Cruz, donde definirá las medidas que asumirá frente al Decreto Supremo 5716, que eliminó la subvención al diésel y fijó el precio del combustible en Bs 17,95 por litro.
El máximo dirigente del sector, Lucio Gómez, ratificó el rechazo de los choferes a la norma y afirmó que el incremento del combustible obliga a revisar los costos de operación.
Señaló que, según sus cálculos, el aumento debería reflejarse en los pasajes interdepartamentales en alrededor de 50% a 60%, aunque será el ampliado el que defina si el sector acepta o no el incremento del 45% que ya se viene aplicando.
Gómez sostuvo además que el transporte tiene derecho a realizar protestas pese al estado de excepción y señaló que las organizaciones afiliadas acatarán las decisiones que se adopten en el encuentro nacional.
El dirigente también cuestionó la propuesta del Gobierno para convertir vehículos a gas natural vehicular y pidió garantizar primero la disponibilidad de kits para las conversiones.
Afirmó que el sector aporta 20 centavos por litro de combustible para este fin y planteó que esos recursos sean destinados a los equipos necesarios.
Asimismo, Gómez cuestionó los controles sobre el desvío de diésel y responsabilizó a distintas instancias estatales por las dificultades que enfrenta el sector.
Aseguró que algunos transportistas están dejando sus vehículos fuera de servicio porque los actuales costos de operación reducen su rentabilidad.
