En la Amazonía boliviana, la contaminación por mercurio vinculada a la extracción de oro genera preocupación por sus posibles efectos en la salud de las poblaciones indígenas.
La exposición a esta sustancia puede afectar el sistema nervioso y, durante el embarazo, el metilmercurio puede atravesar la placenta y afectar el desarrollo del cerebro del feto.
Este tipo de intoxicación está relacionado con el síndrome de Minamata, una enfermedad neurológica causada por la exposición al mercurio.
En este contexto, la lideresa indígena Ruth Alípaz afirmó que en Bolivia ya existen indicios de este síndrome en poblaciones indígenas de la Amazonía.
Alípaz hizo referencia a estudios realizados por investigadores de Colombia y Bolivia sobre la presencia de mercurio en comunidades amazónicas.
Según los datos expuestos durante el seminario: “Tariquía, hablar sobre ella es también defenderla”, organizado por la carrera de Comunicación Social de la UMSA, nueve de cada diez mujeres indígenas en edad fértil presentarían niveles de mercurio por encima de los límites considerados seguros.
También se mencionó que el 41% de las mujeres indígenas en edad reproductiva de las cuencas de los ríos Beni y Madre de Dios habría sufrido abortos espontáneos asociados con la exposición a esta sustancia.
Los estudios citados identifican afectaciones principalmente en pueblos como los Ese Ejja, Uchupiamona, Tacana, Tsimane y Leco, además de comunidades del Territorio Indígena Multiétnico.
Ante esta situación, Alípaz planteó que los delitos ambientales sean considerados delitos de lesa humanidad y pidió al Estado garantizar la protección de la salud y el ambiente de las poblaciones afectadas.
También cuestionó que las decisiones relacionadas con la minería y la contaminación por mercurio se adopten sin la participación de los pueblos indígenas.
Fuente: Agencia de Noticias Ambientales (ANA).
