El drama de las personas que mueren sin recuperar su identidad o sin que sus familias puedan encontrarlas en México continúa en la ciudad fronteriza Ciudad Juárez, donde autoridades forenses realizaron la inhumación de 117 cuerpos que permanecían sin identificar o reclamar, se informó ayer.
Los restos corresponden a personas fallecidas entre 2019 y 2025 y, aunque son trasladados a sepulturas individuales, las autoridades consideran su inhumación como un destino que puede ser temporal, pues el objetivo final sigue siendo identificarlos y devolverlos a sus familias.
Los 117 cuerpos pertenecen a personas adultas: ocho mujeres y 109 hombres, de los cuales 41 murieron en circunstancias de violencia, según se explicó.
Héctor Manuel Jacob Hernández, perito coordinador de Ciencias Forenses de Servicios Periciales en la Zona Norte, explicó que antes de autorizar el procedimiento se realizan los estudios necesarios para conservar la información que permita una identificación posterior.
Alrededor de 560 personas fueron sepultadas en fosas comunes durante el actual gobierno del estado de Chihuahua, en el norte de México.
La cifra refleja una problemática que persiste en la ciudad fronteriza caracterizada por una amplia población flotante.
Según Jacob Hernández, entre las personas que permanecen sin identificar, incluso podrían encontrarse migrantes extranjeros o ciudadanos procedentes de otros estados del país.
La inhumación de los 117 cuerpos permitirá también disminuir la cantidad de restos que permanecen bajo resguardo de las instalaciones forenses.
El perito explicó que durante 2025 no se realizaron inhumaciones debido a que los trabajos se concentraron en el caso del crematorio Plenitud, situación que provocó una mayor carga para los servicios forenses.(Dw)
