El Banco Central de los Países Bajos anunció la transferencia de 86 toneladas de sus reservas de oro fuera de Estados Unidos y Canadá con destino al Banco de Inglaterra.
La institución financiera fundamentó la decisión como una medida de preparación ante el incremento de la inestabilidad geopolítica global y con el fin de optimizar la comerciabilidad de sus activos en el mercado europeo.
La reubicación de los lingotes se realizó de forma gradual entre marzo y agosto mediante traslados físicos y transacciones de recompra en Europa.
Con este movimiento, la entidad neerlandesa sigue los pasos de otros organismos bancarios del continente, como el Banco de Francia, que en meses pasados liquidó sus reservas custodiadas en la Reserva Federal de Nueva York. (Agencias)
