La tragedia económica, política, social y moral que se cierne sobre nuestra patria tiene un origen, reiteradamente revelado en estas líneas, para evitar su olvido de lo que, desde hace un cuarto de siglo es la causa de todos los movimientos anarco-populistas y comunistoides que se generaron, desde México hasta la Argentina.
Tras la caída del Muro de Berlín en noviembre de 1989 y consiguiente derrumbe del comunismo en la ex Unión Soviética, era inminente la orfandad económica que amenazaba a la isla de Cuba, razón por la cual Fidel Castro decidió sustituir el apoyo que recibía de ese Bloque, por el de una transnacional latinoamericana.
Fue así como, aprovechando el poder parlamentario que tenía el Partido de los Trabajadores (PT) en Brasil, su jefe Luiz Inácio «Lula» Da Silva y Fidel Castro convocaron el 1 de julio de 1990, a una reunión en la ciudad de Sao Paulo, a todos los grupos guerrilleros de izquierda de América Latina. Acudieron a dicha convocatoria un total de 48 partidos y organizaciones que representaban distintas experiencias y matrices político-ideológicas de toda Latinoamérica y del Caribe. En un siguiente encuentro, realizado en la ciudad de México en 1991, fue cuando se decidió bautizar a ese organismo, con el nombre de “Foro de Sao Paulo”.
Desde su inicio fue establecida una forma sólida de financiamiento basada en actividades ilegales, que rutinariamente practican los grupos guerrilleros en Latinoamérica, tales como el secuestro, los asaltos a bancos, la piratería y el narcotráfico. En este caso, sin embargo, fue la rica Venezuela la que subvino los gastos grandes, hasta quedar casi empobrecida, extremo que fue ratificado, ante la justicia española, por el exmilitar chavista Hugo Carvajal, más conocido como “El Pollo”, quien, citando a más de 10 mandatarios, señaló: “Mientras fui director de Inteligencia y Contrainteligencia Militar de Venezuela, hubo una cantidad de reportes que señalan que este financiamiento internacional estaba ocurriendo”.
A la luz de lo expuesto, aunque en nuestra opinión tarde, surgió muy tardíamente la creación del “Escudo de las Américas”, como un bloque regional impulsado por la administración estadounidense de Donald Trump e integrado por varios jefes de Estado de la región, dirigido a combatir el crimen organizado en el continente y coordinar estrategias de seguridad hemisférica.
Es del caso señalar que en dicho evento, validado por el propio Departamento de Estado de los EEUU, se observó al controvertido Fernando Cerimedo, como partícipe activo de las reuniones de alto nivel del organismo, al lado del presidente Rodrigo Paz y del ministro de la Presidencia, Fernando Aramayo, portando un broche de acreditación institucional. Razón más que suficiente para pensar que el artífice de las campañas electorales de Nasry Asfura en Honduras, Milei en la Argentina, Bolsonaro en el Brasil, etc. y ahora huésped de un penal boliviano, por causas de una telenovela pasional, pésimamente llevada al éter, sea víctima de la contrainteligencia de aquellos castrochavistas del Foro de Sao Paulo, y del Socialismo del Siglo vende humo, que se hallan en retirada, después de llevar a nuestros países a la quiebra y hoy encarnan el Compendio de una tragedia.
