Afirmando que el Ministerio de Relaciones Exteriores ocupa una posición singular dentro de la estructura del Estado boliviano, “hacia afuera”, el canciller Héctor Francisco Huanca sostuvo que la responsabilidad de asumir temporalmente la conducción de una institución de estas características, es recibir una obra levantada por generaciones, misma que debe ser fortalecida.
“Las personas pasan; las instituciones continúan al servicio del país. No por inmovilidad, sino porque su misión trasciende a quienes circunstancialmente las conducen y porque saben responder a nuevas realidades, sin perder la razón que justifica su existencia”, dijo Huanca a través de un artículo de opinión.
La autoridad señaló que no todos los patrimonios de un Estado figuran en sus presupuestos. Algunos se forman durante generaciones y subsisten, mientras otros países reconocen la seriedad de su palabra.
“La confianza internacional pertenece a esa categoría. No puede almacenarse ni recuperarse de inmediato cuando se pierde. Sin embargo, de ella dependen muchas de las posibilidades que una nación tiene para proteger sus intereses y abrir oportunidades para su gente”, indicó.
Para Huanca, las relaciones entre Estados no pueden ordenarse ni improvisarse, sino que requieren coherencia para consolidarse, prudencia para atravesar los desacuerdos y continuidad para sobrevivir a la coyuntura.
Asimismo, se refirió a la credibilidad como cualidad que facilita la cooperación, reduce incertidumbres, mejora la capacidad de interlocución y abre espacios para la producción nacional.
“Por eso, la labor del Ministerio no debe valorarse solo por el número de reuniones celebradas o documentos suscritos. Debe apreciarse, sobre todo, por la calidad de las relaciones que preserva y por su capacidad para convertirlas en resultados útiles para Bolivia”, sostuvo.
Puntualizó además que, la manera en que un país es conocido también forma parte de su presencia internacional, pues las naciones no dialogan con el mundo únicamente mediante posiciones oficiales, sino a través de la impresión que dejan.
Otro punto abordado por Huanca tiene que ver con la seguridad transfronteriza, misma que no comienza únicamente en un puesto de control, sino cuando existen relaciones suficientemente sólidas para intercambiar información, coordinar acciones y asumir compromisos comunes.
“El Ministerio de Relaciones Exteriores es una institución distinta porque trabaja con aquello que ningún Estado puede imponer por decreto: el respeto de los demás, la credibilidad de su palabra y la confianza necesaria para sostener relaciones duraderas. Custodiar ese patrimonio y convertirlo en seguridad, oportunidades y bienestar para Bolivia constituye una de las responsabilidades más altas del servicio público”, agregó.
Ministro Héctor Huanca
Asumir Cancillería es recibir obra erigida por generaciones
> No todos los patrimonios de un Estado figuran en sus presupuestos, algunos se forman durante generaciones y subsisten, mientras otros países reconocen la seriedad de su palabra.
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