Una leve caída en la cotización del dólar oficial, así como el control a la inflación, no son casualidad, pues el Gobierno ya toma cartas en el asunto y está interviniendo a través del retiro de liquidez de bolivianos en el mercado nacional. Pero la parte negativa de esta acción es que reduce la actividad económica.
El martes se dio un hecho histórico desde que se puso en vigencia el régimen flexible para el dólar en Bolivia. En el sistema financiero se ha tranzado casi 160 millones de dólares, en más de 3 mil operaciones. La liquidez en los últimos días en el mercado cambiario formal (SFN) ha aumentado evidentemente, lo que hace suponer que el Banco Central de Bolivia (BCB) está interviniendo mediante operaciones financieras con los bancos para moderar un poco su tendencia alcista, a través de la vigencia de su última medida monetaria, según el analista económico Fernando Romero.
Recordemos que hace unas semanas aprobó un reglamento de compra y venta de dólares, así como la puesta en marcha de la subasta.
En ese entonces, el presidente del BCB, David Espinoza, dijo que hay en la entidad 600 millones para intervenir.
Medidas
El Gobierno está combatiendo la inflación y el alza del dólar, retirando la liquidez en bolivianos. Para esto ha hecho dos cosas: modificar el encaje legal de los depósitos bancarios del 3 al 7,5%. Esto significa que por cada 10 pesos que recibe un banco como depósito, debe poner 7,5 en sus cuentas en el Banco Central y no puede usar esa parte para préstamos. La segunda forma en que el BCB está ahogando la liquidez con Operaciones de Mercado Abierto (OMA), de acuerdo con la publicación de Samuel Doria Medina en su cuenta @SDoriaMedina.
“El BCB está emitiendo letras con un interés más alto que el de los préstamos. Entonces, los bancos compran esas letras, con lo que sus recursos para prestar disminuyen”, señala el escrito.
Esas dos medidas combinadas contienen el alza del dólar y la inflación por la vía de una creada falta de bolivianos para adquirir divisas, asegura.
Ambas acciones equivalen a una subida de las tasas bancarias de interés. Esta alza es lo que los economistas sugieren hacer para que el rendimiento de una inversión en bolivianos sea igual que la de una inversión en dólares y así no se produzca una corrida hacia el dólar (lo que ocurriría si en el mercado hay muchos bolivianos poco rentables), explicó.
“Son medidas que están en el libro de economía básica. El problema es que ese libro también señala que son recesivas, es decir, disminuyen el crédito y esto achica la actividad económica. Hay que recordar que Bolivia ya está en recesión: será de -3,5% este año”, sostiene.
“Yo hubiera preferido inundar de dólares en lugar de retirar bolivianos, pero eso hubiera requerido conseguir más dinero del FMI y realizar el ajuste con más prontitud”, concluyó.
