Google DeepMind ha dado un paso decisivo en el control de robots humanoides con la llegada de Gemini Robotics 2, una nueva familia de modelos que permite coordinar todo el cuerpo de estas máquinas, desde los pies hasta los dedos. La IA no solo interpreta instrucciones y las convierte en movimientos fluidos, también puede colaborar con otros robots y aprender a manejar plataformas distintas con muy pocos ejemplos.
Un cuerpo completo bajo control
Hasta ahora, las demostraciones de robótica con inteligencia artificial se limitaban a brazos que manipulaban objetos sobre una mesa. Con Gemini Robotics 2, el robot puede caminar hacia un objeto, agacharse, cogerlo y colocarlo en otro lugar dentro de una misma secuencia. Una sola orden basta para poner en marcha todo el cuerpo, evitando la necesidad de programar cada movimiento por separado.
Las pruebas se realizaron con Apollo 2, el humanoide de Apptronik, equipado con una mano SharpaWave de cinco dedos y 22 grados de libertad. Gracias a esa destreza manual, pudo realizar tareas como atar nudos o cerrar bolsas herméticas, acciones demasiado precisas para una pinza industrial convencional. También se probó en Franka Duo, una plataforma con dos brazos y pinzas paralelas, capaz de recoger objetos, colocarlos en estanterías y preparar embalajes ajustados.
Razonamiento y colaboración entre robots
La parte de razonamiento recae en Gemini Robotics ER 2, que interpreta lo que ocurre, se comunica con personas y divide una orden en pasos. Este modelo introduce la colaboración entre robots de distinto tipo, capaces de repartirse tareas largas que requieren cientos de decisiones sucesivas.
Google ya había iniciado la transición de Gemini al mundo físico mediante su acuerdo con Boston Dynamics en 2026. El objetivo era que los robots pudieran adaptar el agarre y las decisiones al entorno sin necesidad de reprogramar cada situación. Con Gemini Robotics 2, esa visión se amplía a humanoides completos y a la cooperación entre varias máquinas.
Aprendizaje rápido con pocos ejemplos
Una de las innovaciones más destacadas es Gemini Robotics On-Device 2, diseñado para funcionar directamente dentro del robot y adaptarse a nuevas plataformas en cuestión de horas. Según los datos publicados, la IA necesita menos de 200 ejemplos para aprender a manejar un cuerpo distinto, incluso cuando cambian los sensores, las articulaciones o la disposición de los brazos.
Google cita pruebas con robots como Dexmate, SO101 y Trossen, apoyadas en métodos de transferencia de movimiento de versiones anteriores. Esto significa que cada robot no tiene que empezar desde cero, aunque tenga proporciones o límites de movimiento diferentes.
Seguridad y control humano
La seguridad se mide mediante ASIMOV-Agentic, una prueba que evalúa si el sistema rechaza órdenes peligrosas, reconoce cuándo una tarea no puede realizarse y pide ayuda cuando tiene dudas. Google asegura que Gemini Robotics 2 mejora la detección de riesgos y la intervención humana, aunque los resultados proceden de pruebas controladas.
Disponibilidad limitada
Por ahora, Gemini Robotics ER 2 está disponible en Google AI Studio y mediante acceso privado en Gemini Enterprise Agent Platform. Los otros dos modelos permanecen reservados a colaboradores seleccionados, lo que significa que Gemini Robotics 2 aún no está abierto a cualquier desarrollador o empresa interesada en instalarlo en sus robots.
Un salto hacia la robótica avanzada
Con Gemini Robotics 2, Google demuestra que la inteligencia artificial puede coordinar humanoides completos, aprender nuevos cuerpos con rapidez y colaborar en tareas complejas. La combinación de razonamiento, destreza manual y seguridad marca un avance significativo en la integración de la IA en el mundo físico. Aunque su disponibilidad es limitada, el potencial de esta tecnología apunta a transformar la forma en que los robots interactúan con las personas y entre ellos.
