El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, alertó ayer sobre el riesgo de que el conflicto en Oriente Próximo alcance a más países, después de los ataques conjuntos de Estados Unidos y Arabia Saudí contra instalaciones de las Fuerzas de Movilización Popular (FMP) en Irak.
El portavoz adjunto de la ONU, Farhan Haq, afirmó que Guterres mantiene hace tiempo su preocupación por una posible expansión de las hostilidades ante la falta de avances diplomáticos.
“Al secretario general le preocupa desde hace tiempo que, si las partes no vuelven a la mesa de negociaciones, el conflicto pueda extenderse, y eso parece ser lo que ha estado ocurriendo en las últimas horas”, declaró Haq durante una rueda de prensa en Nueva York.
El representante de Naciones Unidas señaló que Guterres ya expresó su rechazo a cualquier reanudación de los combates y a una ampliación del conflicto, iniciado hace cinco meses tras la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán.
La ONU insistió en la necesidad de detener los ataques y retomar las negociaciones. En anteriores pronunciamientos, Guterres advirtió que una nueva escalada tendría consecuencias graves para la población, la seguridad internacional y la economía mundial. También pidió a las partes que regresen al diálogo y respeten el derecho internacional.
Haq calificó los últimos acontecimientos como negativos y afirmó que el secretario general busca que las partes cesen las hostilidades y vuelvan a los esfuerzos diplomáticos promovidos por Pakistán, Qatar y otros países.
El portavoz advirtió que la participación de Arabia Saudí y la incorporación de nuevos territorios al escenario de confrontación aumentan el riesgo de una crisis regional más grave.
“Que haya más partes implicadas en combates y que estos se extiendan a un mayor número de países son acontecimientos negativos y podrían llevarnos a una situación mucho peor incluso que la anterior”, afirmó.
Los ataques alcanzaron instalaciones de las FMP en las provincias iraquíes de Bagdad, Wasit, Nínive, Basora, Kirkuk, Kerbala y Diyala. La organización informó que al menos 20 de sus integrantes murieron y otros 32 resultaron heridos.
Las Fuerzas de Movilización Popular forman parte de la estructura oficial de seguridad de Irak, aunque mantienen una organización propia. La coalición surgió en 2014 para combatir al grupo Estado Islámico y reúne a distintas facciones, varias de ellas vinculadas con Irán.
El Mando Central de Estados Unidos confirmó la operación conjunta y aseguró que los aviones estadounidenses y saudíes atacaron instalaciones logísticas y depósitos de armas en territorio iraquí. Según el Centcom, la ofensiva respondió a más de 30 ataques con drones atribuidos a grupos dirigidos por la Guardia Revolucionaria iraní durante las últimas 72 horas.
Arabia Saudí también reconoció su participación y sostuvo que los ataques constituyeron una respuesta a las acciones contra instalaciones petroleras situadas en su territorio. Riad afirmó que no busca una escalada, pero advirtió que responderá ante cualquier agresión. (Con datos de Europa Press)
