La Copa del Mundo 2026 entra en su fase definitiva con la llegada de los octavos de final, consolidando un torneo de magnitudes inéditas que ya reescribe la historia del fútbol internacional.
Coorganizado por Estados Unidos, México y Canadá, el evento ha superado su primera gran criba bajo el nuevo formato de 48 selecciones y 104 partidos. Tras el cierre de una vibrante fase de grupos y la ronda de dieciseisavos de final, los seleccionados supervivientes se citan en una lucha sin margen de error.
La gestión conjunta ha sido un éxito en infraestructura. El icónico Estadio Azteca de la Ciudad de México hizo historia al albergar su tercer partido inaugural mundialista, mientras que recintos norteamericanos registran asistencias masivas. Sin embargo, la FIFA camina sobre una delgada línea.
La organización es acusada de priorizar la monetización absoluta del espectáculo, e incluso se filtró que analizan expandir el torneo a 64 selecciones para 2030, desatando debates sobre la devaluación deportiva del torneo. Por su parte, la Concacaf celebra el hito histórico de haber colocado a sus tres anfitriones en fases eliminatorias avanzadas, dinamizando el mercado local.
RÉCORD HISTÓRICO
El torneo superó la barrera de los 5 millones de aficionados por primera vez en la historia de la competición, dejando atrás la plusmarca total de 3.587.538 espectadores que ostentaba el Mundial de Estados Unidos 1994.
Únicamente los primeros 72 partidos de la fase inicial congregaron a 4.644.549 personas en los estadios de Estados Unidos, México y Canadá.
Las tribunas han registrado una impresionante tasa de ocupación del 99,7% de los asientos disponibles.
Se mantiene una media superior a los 64.500 aficionados por partido.
El 25 de junio se convirtió en la jornada con mayor afluencia de la historia de los mundiales con 426.834 fanáticos presenciando partidos simultáneamente.
(AGENCIAS)
