Paraguay logró una histórica clasificación a los octavos de final del Mundial tras eliminar a Alemania en la tanda de penaltis (3-4), luego de resistir heroicamente un empate 1-1 durante los 120 minutos de juego.
Desde el inicio, la Albirroja apostó por un esquema defensivo sumamente ordenado. Aunque Alemania monopolizó la posesión del balón con un 79% durante la primera mitad, fue incapaz de generar peligro real en el área rival.
La estrategia paraguaya funcionó a la perfección en el minuto 42, cuando un contragolpe fulminante tras un tiro de esquina culminó en un certero cabezazo de Julio Enciso para poner el sorpresivo 0-1 antes del descanso.
En la segunda mitad, la insistencia germana rindió frutos en el minuto 55, cuando Kai Havertz aprovechó un centro de Joshua Kimmich para marcar de cabeza el 1-1 que mandó el encuentro a la prórroga.
El tiempo extra estuvo lleno de drama; el VAR salvó a Paraguay al anular correctamente un gol de Jonathan Tah en el minuto 102 por una obstrucción previa sobre el guardameta Orlando Gill.
La tanda de penaltis se convirtió en una auténtica montaña rusa en la que los paraguayos llegaron a desperdiciar una ventaja de dos goles, a pesar de las notables atajadas de su arquero.
Finalmente, tras un fallo definitivo del alemán Tah, el central José María Canale anotó el cobro definitivo que selló la venganza guaraní por la eliminación de 2002 y aseguró su boleto para enfrentar a Francia o Suecia.
