Un avión de la escuela de paracaidismo se estrelló cerca de Nancy, en el noreste de Francia, causando la muerte de las 11 personas que iban a bordo, informó Yves Séguy, prefecto de la región de Meurthe-et-Moselle.
El piloto y diez pasajeros, cinco estudiantes y cinco instructores fallecieron, según informó la prefectura.
Según una fuente cercana al caso, y confirmado por el presidente del consejo de enfermería de Meurthe-et-Moselle, los estudiantes eran un grupo de enfermeras.
«Eran compañeros que habían decidido hacer su primer salto en paracaídas, sin duda para relajarse, ya que estamos pasando por un momento difícil con la ola de calor», sostuvo.
Según Séguy, el avión sufrió un desperfecto y «cayó casi verticalmente» tras despegar del aeródromo de Nancy-Essey, en las afueras de Nancy. «El avión, que transportaba a 11 personas, se precipitó repentinamente justo al lado del aeródromo. No hubo víctimas colaterales».
Según declaró a la cadena BFM-TV, el avión se estrelló en las inmediaciones de una zona urbanizada cerca del aeródromo. «Si hubiera ocurrido a tan solo unas decenas de metros, el accidente podría haber causado víctimas colaterales», agregó Séguy.
Los paracaidistas iban a saltar en tándem, según declaró el alcalde de Nancy, Mathieu Klein, a la emisora pública France Info. En los saltos en tándem, dos personas, normalmente un instructor y un paracaidista principiante, van unidas durante el descenso.
Klein señaló que algunos de los participantes tenían familiares y amigos que habían venido a presenciar la caída del avión.
Los servicios de emergencia respondieron de inmediato y estaban brindando apoyo psicológico a varios familiares de las víctimas, señaló Séguy, y agregó que las autoridades también estaban recabando declaraciones de testigos.
«Estamos desplegando todos los recursos disponibles», sostuvo, incluyendo equipos médicos de emergencia, servicios de bomberos, policía y apoyo en salud mental.
Un residente, identificado por BFM-TV como John Curaku, declaró a la emisora que se encontraba en su jardín cuando escuchó lo que parecía ser el motor de un avión deteniéndose, seguido inmediatamente de una explosión.
Dijo que acudió al lugar del accidente y que «no había señales de vida», y que dos de los cuerpos habían sido arrojados a pocos metros del avión.
El ministro del Interior francés, Laurent Nuñez, se dirigía al lugar de los hechos, según informó su equipo.(The Guardian)
