Ante la preocupación de la ciudadanía, tras el anuncio del Gobierno a finales del 2025 de eliminar la subvención e ingresar a una revisión en seis meses, el ministro de Economía y Finanzas Públicas, Gabriel Espinoza, descartó ajustar el precio de los combustibles, debido a que el petróleo ha vuelto a niveles que considera de “equilibrio” para el rubro de los hidrocarburos.
Como se recordará, el Decreto Supremo 5516 dispuso que los precios se mantendrían por seis meses y luego se ajustarían conforme al mercado internacional. En ese sentido, surgieron voces que pedían o alertaban de un nuevo incremento, dado que el precio del petróleo había subido ante el conflicto entre Irán y Estados Unidos.
El ministro Espinoza contextualizó que ya se ha conversado la paz en el conflicto que había cerrado el estrecho de Ormuz en Irán y, en este marco, el barril de petróleo ha vuelto a precios de los 70 dólares, que corresponden a las previsiones que hizo el Gobierno.
“Por lo tanto, hemos vuelto al escenario de equilibrio y en ese sentido, pues, viendo todas las perspectivas que tenemos hasta fin de año por lo menos, en este sentido, no hace falta modificar el precio de los combustibles”, sostuvo la autoridad ayer.
Actualmente, la gasolina especial cuesta a 6,96 bolivianos el litro, mientras que el diésel a 9,80.
Sin embargo, con el incremento del precio del petróleo en el mercado internacional, que repercute en el valor de los combustibles, Bolivia registra la cifra menor a comparación de los países vecinos, lo que ha dado lugar a resurgir el contrabando.
En su momento, el litro de gasolina en países de la región llegó a costar 15 bolivianos, mientras que en Bolivia se mantenía en casi 7 bolivianos, lo que provocó el resurgimiento del subsidio.
Importación
El Gobierno nacional garantiza dólares para la importación de combustibles, afirmó Espinoza, quien rechazó la desinformación generada al respecto.
“En las Reservas Internacionales hoy estamos cerca de 3.900 millones de dólares, solamente en dólares tenemos más de 700 millones; entonces que quede claro que existen los recursos para seguir pagando el combustible”, explicó la autoridad en contacto con los periodistas.
Indicó que los más de 50 días de bloqueos generaron un “estrés muy grande en la cadena logística” de suministro de combustibles y una alta demanda de producto, por ejemplo, por parte del transporte pesado y de la gente que trata de reponerlo.
Espinoza subrayó que ni en Bolivia ni en ningún país del mundo se compra combustibles en el día, como se da en una estación de servicio. Asimismo, puntualizó que este material se adquiere mediante contratos de unos 45 o 50 días.
“El Gobierno está pagando sus obligaciones, obviamente hay deudas acumuladas de las gestiones anteriores”, añadió.
