InicioSeccionesEconomíaCrecimiento de IED de Bolivia en 2025 obedeció a reinversiones

Crecimiento de IED de Bolivia en 2025 obedeció a reinversiones

El informe sobre Inversión Extranjera Directa (IED) en América latina y el Caribe de la Cepal, muestra que Bolivia recibió apenas 0,3% del total de la región, y que la cifra alcanzada en 2025 de 620 millones de dólares obedeció a la recuperación parcial de la confianza de inversionistas ya establecidos en el país, reflejada en mayores niveles de reinversión de utilidades, de acuerdo al analista económico Fernando Romero.

Bolivia apenas representó el 0,3% del total regional. El crecimiento estuvo impulsado principalmente por una mayor reinversión de utilidades de empresas ya establecidas en el país, inversiones vinculadas a minería y energía, y una recuperación parcial de proyectos que habían sido postergados en años anteriores, sostiene.

También influyó el creciente interés internacional por minerales críticos y recursos asociados a la transición energética, especialmente el litio. Sin embargo, Bolivia continuó enfrentando limitaciones estructurales relacionadas con la escasez de divisas, restricciones cambiarias, déficit fiscal elevado, caída de reservas internacionales y una percepción de inseguridad jurídica.

En consecuencia, aunque la cifra de 2025 es positiva respecto a 2024, todavía está muy lejos de los niveles observados en otros países de la región y no constituye aún una tendencia consolidada de crecimiento sostenido.

De cada 100 dólares que llegó a la región, el país apenas captó 30 centavos de dólar el 2025, y la situación podría complicarse en la presente gestión debido a los bloqueos registrados.

América Latina y el Caribe recibió $us. 194.233 millones en IED durante 2025, un incremento de 1,7% respecto a 2024. La participación regional representó aproximadamente el 12% de toda la IED mundial.

Brasil y México concentraron el 62% de los flujos recibidos, consolidándose como los principales destinos de inversión. Posteriormente se ubicaron Chile (7%), Perú (6%), Colombia (6%), Guyana (5%), Costa Rica (3%) y República Dominicana (3%). La reinversión de utilidades explicó el 51% de los ingresos de IED, mientras que los aportes de capital representaron el 34% y los préstamos intercompañía el 15%.

La Inversión Extranjera Directa mundial alcanzó aproximadamente 1,6 billones de dólares, registrando un crecimiento del 14% respecto a 2024. Sin embargo, este incremento se concentró principalmente en economías desarrolladas como Europa y Norteamérica, mientras que las economías emergentes mostraron un comportamiento heterogéneo.

Los anuncios de nuevos proyectos de inversión disminuyeron 1,9% a nivel global y el número de proyectos cayó 15,7%, reflejando mayor cautela empresarial. Los sectores más dinámicos fueron centros de datos, inteligencia artificial, semiconductores y comunicaciones, desplazando a las energías renovables como principal destino de capital.

La región mantuvo un fuerte atractivo en minería, energía, infraestructura digital y recursos naturales estratégicos, especialmente litio y minerales críticos para la transición energética global.

Los anuncios de nuevos proyectos en América Latina cayeron 34,3% en monto durante 2025, reflejando una postura más conservadora de los inversionistas internacionales.

Bolivia aún no logra posicionarse como un destino prioritario para las grandes empresas multinacionales, pese a contar con importantes recursos naturales y oportunidades de industrialización, según Romero.

El analista económico explica que, desde la perspectiva de un inversionista extranjero, los más de 50 días de bloqueos ocurridos en Bolivia durante 2026 constituyen una señal de alerta significativa.

La inversión extranjera se caracteriza por ser de largo plazo y requiere previsibilidad económica, jurídica y social. Cuando un país experimenta interrupciones prolongadas en carreteras, logística, producción y comercio exterior, el riesgo operativo aumenta considerablemente.

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