Las fuerzas de seguridad en la capital turca llevaron a cabo redadas masivas ayer, antes de la cumbre de la OTAN del próximo mes, y detuvieron a más de 200 personas con presuntos vínculos con grupos extremistas, incluido el grupo Estado Islámico.
Las fuerzas de seguridad en la capital turca llevaron a cabo redadas masivas ayer, antes de la cumbre de la OTAN del próximo mes, y detuvieron a más de 200 personas con presuntos vínculos con grupos extremistas, incluido el grupo Estado Islámico.
Se espera que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se sume a otros líderes de la alianza de 32 miembros en Ankara para la cumbre del 7 y 8 de julio.
Turquía prepara estrictas medidas de seguridad para la cumbre, como prohibir las manifestaciones y restringir el acceso a las carreteras que conducen a los aeropuertos, así como acordonar zonas alrededor del lugar de la cumbre y de los hoteles que alojan a las delegaciones.
El gobierno del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, priorizó la seguridad y las autoridades realizan redadas con regularidad. El mes pasado, las fuerzas de seguridad detuvieron a 324 personas sospechosas de tener vínculos con el grupo Estado Islámico en una operación a nivel nacional.
Los fiscales turcos emitieron órdenes de detención para 241 sospechosos a primera hora de ayer, y posteriormente 209 de ellos fueron detenidos en operaciones de la policía y la gendarmería por toda Ankara, según un comunicado de la fiscalía general. Los cateos continuaban ayer para detener al resto de los sospechosos.
Entre los detenidos había 56 presuntos milicianos del Estado Islámico y 35 miembros del Partido/Frente Revolucionario de Liberación del Pueblo, un grupo de extrema izquierda conocido por ataques armados y asesinatos en Turquía.
El grupo Estado Islámico también perpetró numerosos atentados mortales en Turquía, incluido el tiroteo de la víspera de Año Nuevo de 2017 en un club nocturno de Estambul que dejó 39 muertos.(Independent)
