La firma del memorando de entendimiento entre Estados Unidos e Irán en el Palacio de Versalles desató duras críticas de historiadores y analistas políticos, quienes establecen un paralelismo con el Tratado de Versalles de 1919.
Los opositores señalan la profunda ironía del simbolismo elegido por el presidente Donald Trump y su homólogo francés Emmanuel Macron, recordando que las severas condiciones económicas impuestas a Alemania en ese mismo palacio luego de la Primera Guerra Mundial sembraron el resentimiento que facilitó el ascenso de Adolf Hitler.
Las alertas se enfocan en los riesgos estructurales del pacto de 14 puntos, especialmente en el plan de desarrollo económico de 300.000 millones de dólares destinado a Teherán.
La exasesora de Seguridad Nacional, Susan Rice, calificó el financiamiento como un «documento de rendición espantoso», criticando que se otorgue semejante respaldo financiero antes de consolidar los mecanismos de verificación nuclear.
Pese a que Trump defendió la tregua celebrando récords en la bolsa y la caída del petróleo, los expertos advierten que el acelerado plazo de 60 días para negociar los términos definitivos deja peligrosas lagunas de seguridad. (Agencias)
