La Gobernación de Santa Cruz planteó la necesidad de fortalecer la seguridad jurídica, mejorar la navegabilidad y establecer reglas claras de concesión para atraer inversión privada y aumentar la carga boliviana de exportación por la hidrovía Paraguay-Paraná.
La propuesta fue expuesta por la vicegobernadora, Paola Aguirre, durante el “II Encuentro Trinacional – Río Paraguay”, organizado por la Cámara de Exportadores de Santa Cruz (Cadex), con la participación de autoridades nacionales, representantes del sector privado y delegaciones de cinco países de la región.
Aguirre sostuvo que Santa Cruz concentra más del 70% de las exportaciones no tradicionales de Bolivia y señaló que el sector soyero supera los $us 1.000 millones anuales. Sin embargo, advirtió que la competitividad de la producción no depende únicamente del rendimiento en el campo, sino también del costo del transporte y de la eficiencia logística.
Según la autoridad departamental, el transporte fluvial por el canal Tamengo y Puerto Busch puede reducir los costos logísticos en un 30% frente al corredor del Pacífico, de acuerdo con datos expuestos durante el encuentro.
La vicegobernadora indicó que la hidrovía Paraguay-Paraná moviliza decenas de millones de toneladas al año para los países ribereños, mientras que la participación boliviana aún es limitada en comparación con el potencial productivo y exportador del país.
En ese contexto, planteó avanzar en normas de concesión, peajes, dragado, terminales portuarias y señalización, bajo un marco legal estable que brinde certidumbre a la inversión privada.
“El país necesita reglas que no cambien con la coyuntura política y un diseño institucional que permita complementar la inversión pública con la privada”, afirmó Aguirre.
La Gobernación de Santa Cruz presentó cinco ejes técnicos para fortalecer la ruta fluvial. El primero está relacionado con la previsibilidad de la navegación, mediante coordinación trinacional y un calendario operativo de dragado del canal Tamengo.
El segundo eje propone incorporar tecnología y sistemas de medición hidrológica en tiempo real para mejorar el monitoreo de las condiciones de navegación.
El tercer punto plantea respaldar la consolidación de Puerto Busch como un puerto soberano con capacidad de acopio y trasbordo, bajo criterios de sostenibilidad.
El cuarto eje se refiere al marco institucional y de concesión, con reglas claras para atraer inversión privada y garantizar seguridad jurídica. El quinto busca consolidar la hidrovía como una ruta alternativa para reducir la dependencia de corredores externos.
Aguirre observó que gran parte de la carga boliviana actualmente se moviliza por terminales de terceros países. Por ello, planteó consolidar a Puerto Busch como punto de embarque conectado al río Paraguay.
Según la autoridad, esta medida permitiría incrementar la carga boliviana de cerca de 2 millones a 5 millones de toneladas anuales en el corto plazo.
La vicegobernadora citó experiencias de Uruguay y Argentina en materia de concesiones para la navegación fluvial y señaló que, en el caso boliviano, una de las principales debilidades no está solamente en la infraestructura, sino en la falta de institucionalidad estable.
Al cierre de su intervención, Aguirre pidió que el encuentro internacional concluya con acuerdos concretos, responsabilidades definidas y una hoja de ruta para fortalecer la participación boliviana en la hidrovía Paraguay-Paraná. (Santa Cruz, agencias)
