El dirigente de la Federación Departamental de Campesinos Tupac Katari, Vicente Salazar, fue aprehendido ayer en medio de las movilizaciones que se desarrollaron en el centro paceño, durante los enfrentamientos entre manifestantes y la Policía en inmediaciones de la Plaza Murillo. Horas más tarde, fue liberado tras su traslado a dependencias policiales.
La llegada de campesinos y otros sectores sociales desde El Alto, Potosí, Oruro y Cochabamba, se movilizaron en demanda de la renuncia del presidente del Estado, Rodrigo Paz. La Policía recomendó previamente a la ciudadanía evitar el centro, especialmente la zona de Plaza Murillo, San Francisco, Pérez Velasco, Obelisco y avenida Mariscal Santa Cruz, y extremar precauciones para proteger su integridad y bienes.
Cerca del mediodía, los manifestantes intentaron avanzar hacia Plaza Murillo, generando el primer enfrentamiento con los uniformados. En este momento, la Policía utilizó gases lacrimógenos para dispersar a los movilizados, mientras algunos manifestantes lanzaban petardos y otros objetos improvisados. La tensión se mantuvo durante horas, con bloqueos parciales y disturbios en la plaza Riosinio, la avenida Sucre, la calle Colón y vías adyacentes.
En medio del conflicto, Salazar fue aprehendido y trasladado a dependencias de la Fuerza Especial de Lucha Contra el Crimen (Felcc). Tras varias horas de incertidumbre, el ministro de Trabajo, Williams Bascopé y el abogado de Salazar confirmaron que el líder campesino había sido liberado, sin que existiera una orden de aprehensión vigente, señalando que su arresto fue temporal.
Posteriormente, la movilización se dispersó gradualmente, mientras la Policía mantenía presencia en distintos puntos de la ciudad para garantizar el orden público. El tráfico en el centro paceño comenzó a normalizarse después de varias horas de tensión.
Antes de dirigirse a la ciudad de La Paz, Salazar advirtió que el presidente Rodrigo Paz tenía “dos caminos”: renunciar o enfrentar una convulsión social impulsada por los sectores movilizados.
Los manifestantes provenientes de diferentes sectores del país llegaron a La Paz para exigir la renuncia del mandatario y visibilizar sus demandas sociales, aunque la jornada derivó en enfrentamientos con la Policía, quienes intentaron resguardar los anillos de seguridad alrededor de la Plaza Murillo.
La aprehensión y liberación de Vicente Salazar se convirtió en el hecho central de la jornada, lo que aumenta la tensión entre movilizados y autoridades.
La Policía mantiene un fuerte resguardo en el centro de la ciudad, en un contexto nacional marcado por la incertidumbre política y social que continua latente, lo que deja abierta la posibilidad de nuevas movilizaciones en los próximos días.
