El Ministerio del Interior y Comunicaciones de Japón reportó que el número de niños menores de 15 años cayó a un mínimo histórico de 13.29 millones, perdiendo 350,000 infantes en un año.
Esta cifra sitúa la proporción de menores en apenas un 10.8% de la población total —una caída drástica comparada con el 35.1% de 1950—, debido a una tasa de fecundidad nacional inferior a 1.2 hijos por mujer y un desplome extremo en Tokio, donde el promedio se redujo a 0.99.
Esta reducción crítica está ligada directamente al descenso ininterrumpido de matrimonios durante 45 años y a profundos cambios sociales donde las generaciones jóvenes descartan formar una familia.
El declive demográfico expone el impacto del individualismo y los modelos de modernización en el país, lo que según el Índice de Bienestar Social (IBS) compromete directamente la capacidad de producción de vida y la supervivencia a largo plazo de la nación. (Agencias)
