Tras promulgar la Ley 1740, “de regulación a los Estados de Excepción”, el presidente del Estado, Rodrigo Paz Pereira, reiteró la voluntad de diálogo de su gobierno con todos los sectores actualmente movilizados por distintas demandas legítimas y advirtió que, aplicando la Constitución y la ley, los días del narcoterrorismo violento están contados.
“Promulgo esta norma porque está bajo la lógica de defender a las grandes mayorías de aquellos que no quieren dialogar e irrumpir este proceso democrático. Por eso, reitero, el diálogo siempre, pero a los violentos (…) y narcoterroristas, así como cayó Marset, sus días están contados. Y vamos a hacer cumplir lo que manda la Constitución y la ley”, expresó el Primer Mandatario.
La autoridad además ratificó que gobernará hasta el año 2030 con los ejes de generar prosperidad en el ámbito económico y garantizando seguridad para una población que hoy sufre las consecuencias de movilizaciones y bloqueos que paralizan el país.
“Esa seguridad se ve en peligro cuando el narcoterrorismo y las prioridades de ciertos sectores que no son favorables a nuestra democracia, a nuestra Constitución (Política del Estado) y al desarrollo libre de la Patria, priorizan sus intereses por encima de la sociedad boliviana”, agregó.
La Ley 1740 faculta la declaración de estados de excepción por amenazas externas, conmoción interna o desastres naturales. Asimismo, avala la intervención militar si la Policía se ve superada y fija un límite de 90 días prorrogables mediante aprobación legislativa.
En su discurso, el mandatario también solicitó a la COB y a la Federación de Trabajadores Campesinos “Túpac Katari”, entre otras organizaciones, a evitar tener vínculos con el narcoterrorismo y sentarse a dialogar.
“Tenemos que luchar y defender a las organizaciones sociales, indígenas, obreras, campesinas. Nuestras organizaciones sociales no pueden ser contaminadas por la política y menos por la política vinculada al narcoterrorismo”, remarcó.
La semana pasada, en entrevista con el diario español El País, el dirigente cocalero, Evo Morales, afirmó que, si el gobierno de Rodrigo Paz Pereira busca evitar un baño de sangre, la pacificación del país debe darse mediante una sucesión constitucional y la convocatoria a elecciones.
