Cuba sufrirá un aislamiento financiero a partir de este sábado, luego de confirmarse la suspensión total del procesamiento de tarjetas Visa y Mastercard en la isla.
El Banco Central de Cuba admitió que el banco extranjero encargado de gestionar estas transacciones rompió relaciones con Fincimex —brazo financiero del conglomerado militar Gaesa— para evitar sanciones secundarias derivadas de la Orden Ejecutiva 14404, firmada por el presidente de EE. UU., Donald Trump.
Con esta medida, el régimen pierde su principal vía de acceso a divisas del comercio internacional y del sector turístico.
La desconexión responde al vencimiento del plazo fijado por la OFAC para que empresas globales cortaran lazos con Gaesa, consorcio que controla el 40% del PIB cubano.
El veto ya provocó un éxodo empresarial masivo: las hoteleras españolas Meliá e Iberostar, la canadiense Blue Diamond, las navieras CMA CGM y Hapag-Lloyd, y la minera Sherritt International abandonaron sus operaciones en la isla.
El impacto ya es crítico; el turismo se desplomó un 55.8% en el primer cuatrimestre del año, configurando lo que economistas califican como el peor escenario económico para Cuba en siete décadas, agravado por un bloqueo petrolero previo que mantiene paralizado al país. (Agencias)
