El bloqueo instalado en el municipio cruceño de San Julián, en la ruta que conecta Santa Cruz con la Chiquitania y Beni, cumplió ayer 17 días y mantiene en alerta a transportistas, productores y pobladores por el riesgo de afectación a la cadena de producción y abastecimiento.
Aunque al inicio de la semana los sectores movilizados habilitaron un cuarto intermedio, la cantidad de camiones y otros vehículos varados volvió a incrementarse en la zona.
Los conductores piden una nueva pausa en la medida de presión para permitir el traslado de productos, insumos y alimentos, con el fin de evitar mayores problemas de abastecimiento en las regiones afectadas.
La protesta mantiene cerrada la carretera que vincula al departamento de Santa Cruz con Beni. En el lugar permanecen camiones detenidos con carga destinada a distintos sectores productivos.
Transportistas, viajeros y habitantes de comunidades cercanas advirtieron sobre las consecuencias del bloqueo y esperan que las autoridades y los sectores movilizados alcancen un acuerdo para restablecer la circulación vehicular.
La incertidumbre se mantiene ante el diálogo anunciado para las 10:00 de hoy. Sin embargo, el alcalde de San Julián, Carlos Vaca, informó que la reunión entre autoridades y sectores movilizados aún no estaba confirmada. (Santa Cruz, agencias)
Mario Gutiérrez, conductor del transporte pesado, señaló que permanece varado con 650 quintales de alimento para ganado, carga destinada a sectores avícolas y porcicultores.
Por su parte, Germán Quispe, productor de la zona, expresó su rechazo a la medida de presión y advirtió que el sector agrícola es uno de los más afectados.
“Como agricultor, estoy en desacuerdo con estas actitudes. La producción no espera; si pasan unos días, ya no sirve. Entonces, es una pérdida total”, lamentó.
