En medio de la escalada de conflictos sociales y bloqueos que ya cumplen 27 días, la senadora Ana María Crispín instaló ayer una huelga de hambre en la Asamblea Legislativa Plurinacional como medida de presión para exigir respuestas inmediatas del gobierno.
La legisladora del Partido Demócrata Cristiano (PDC) dijo que asumió la protesta de manera pacífica ante el agravamiento de la situación económica y social que afecta a la población. “Estoy entrando en huelga de hambre porque necesitamos soluciones inmediatas. La población está sufriendo y pasando hambre”, declaró antes de iniciar la medida.
Crispín sostuvo que el país atraviesa una profunda falta de gobernabilidad y aseguró que la ciudadanía termina soportando las consecuencias de la confrontación política y la ausencia de acuerdos. “La población está pagando los platos rotos por la falta de escucha a los sectores sociales”, afirmó, y añadió que decidió asumir la protesta tras observar que los intentos de diálogo impulsados en los últimos días no lograron avances concretos.
Según explicó, uno de los factores que terminó de impulsar su decisión fue la realización de convocatorias paralelas promovidas por el presidente Rodrigo Paz y el vicepresidente Edmand Lara. “Lo que rebasó el vaso fueron las dos convocatorias separadas cuando deberían estar trabajando juntos para resolver los problemas del país”, cuestionó.
Crispín consideró que la falta de coordinación entre ambas iniciativas refleja debilidad política en la conducción de la crisis. La legisladora también demandó medidas urgentes para enfrentar el desabastecimiento de combustibles y los perjuicios económicos que enfrentan distintos sectores por los bloqueos.
Entre sus pedidos, exigió garantizar combustible “de buena calidad”, atender las denuncias por daños en motores de vehículos y concretar los cambios de gabinete anunciados por el Ejecutivo.
Además, cuestionó el desempeño de autoridades vinculadas a las áreas de hidrocarburos y transporte, a quienes calificó de “inoperantes”. (Brújula Digital)
