Los pasajes del transporte interdepartamental rápido desde Cochabamba hacia Oruro y Sucre subieron hasta Bs 300 por persona debido a los bloqueos de carreteras que obligan a los choferes a utilizar rutas alternas, más largas y complejas.
En condiciones normales, el costo del viaje en estos minibuses, conocidos como “surubíes”, suele oscilar entre Bs 50 y Bs 100, según el destino y la demanda. Sin embargo, la interrupción de las vías principales elevó de forma considerable las tarifas y duplicó el tiempo habitual de traslado.
En la avenida Ayacucho, uno de los principales puntos de salida del transporte interdepartamental rápido en Cochabamba, varios pasajeros buscaban opciones para llegar a sus destinos ante la suspensión de viajes en la Terminal de Buses y la falta de rutas directas.
Por el momento, los viajes hacia La Paz se encuentran suspendidos, debido a que las rutas no presentan condiciones para el tránsito de estos vehículos. Transportistas señalaron que llegar a la sede de Gobierno por caminos alternos o de herradura resulta prácticamente inviable.
Pese a ese panorama, las salidas hacia Oruro y Sucre se mantienen de forma parcial, aunque con tarifas más altas y recorridos más prolongados. Los choferes atribuyen el incremento al uso de desvíos, al mayor consumo de combustible y al tiempo adicional que demanda cada viaje.
El servicio de encomiendas también continúa operando desde ese sector. El envío de una caja tiene un costo aproximado de Bs 80, dependiendo del tamaño y del destino.
El alza golpea directamente al bolsillo de los usuarios, ya que el pasaje terrestre de Bs 300 se aproxima al precio de un boleto aéreo en época normal, que suele fluctuar entre Bs 380 y Bs 400. Para viajar a La Paz, la alternativa aérea se cotiza actualmente por encima de los Bs 585. (Cochabamba, agencias)
