Tras una sesión ordinaria del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA), esta instancia expresó su respaldo al gobierno democráticamente constituido en Bolivia, llamando a preservar las instituciones democráticas y la convivencia pacífica de sus ciudadanos frente a hechos de violencia registrados en las últimas semanas.
La representación boliviana ante la OEA reafirmó la importancia de fortalecer canales de acompañamiento político e institucional con este ente, orientados a contribuir a la preservación de la estabilidad democrática, la convivencia pacífica y el diálogo institucional.
Durante sus intervenciones, el ministro de Relaciones Exteriores, Fernando Aramayo Carrasco, y el viceministro de Relaciones Exteriores, Carlos Paz Ide, destacaron que Bolivia enfrenta una compleja coyuntura económica y social que debe ser procesada exclusivamente dentro del marco constitucional, democrático e institucional, preservando simultáneamente el derecho a la protesta pacífica y los derechos fundamentales de la población.
Las autoridades bolivianas alertaron sobre las graves afectaciones derivadas de los bloqueos prolongados registrados en distintas regiones del país, los cuales han comprometido el abastecimiento de alimentos, combustibles, medicamentos, oxígeno e insumos esenciales, además de afectar la libre circulación, la estabilidad institucional y el normal funcionamiento de servicios públicos fundamentales.
Asimismo, el Estado boliviano reafirmó que cualquier acción orientada al restablecimiento de la transitabilidad y del orden público se ejecuta y continuará ejecutándose en estricto apego al Estado de derecho, a la Constitución Política del Estado y a los estándares internacionales de derechos humanos.
Durante la sesión, las delegaciones de República Dominicana, Brasil, Perú, Canadá, Costa Rica, Chile, Colombia, México, Ecuador, Panamá, Estados Unidos y España coincidieron ampliamente en la importancia de preservar el Estado de derecho, la institucionalidad democrática, la paz social y una salida pacífica, democrática y constitucional a la actual coyuntura boliviana.
